24- Principio y Final

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La varita de Severus apuntaba desde la lejanía a Rodolphus mientras se aproximaba con pasos firmes hasta él.

-¡Imperio! -Gritó la maldición aun estando a una prudente distancia haciendo que esta chocase contra el pecho de su adversario.

-¿Qué haces? -Le gritaba Remus Lupin, acercándose a él. -Sabes que está prohibido lanzar una maldición, aunque sea por Lily.

-Es lo que menos me importa en este momento. -Agarró a Rodolphus y le miró a sus ahora vacíos ojos. -Libera a Lily. -Le ordenó con autoridad.

Un rayo iba dirigido al cuerpo de Snape, pero se dio cuenta a tiempo para poder pararlo con su propia varita.

Rodolphus ya había puesto rumbo a la mesita donde, milagrosamente, seguía en pie la bola de cristal, para obedecer ciegamente a quien le había lanzado la maldición Imperius, por lo que, Snape le siguió.

Vio como James interfería en varios hechizos que Greyback le estaba lanzando a él mismo, para dejarle tiempo y liberar a Lily. En otras palabras, le estaba cubriendo las espaldas.

Así que, cuando vio que Greyback se lanzaba contra James, haciéndole caer al suelo con él encima y perdiendo su varita por el camino mientras forcejeaban para ver quien conseguía herir al otro, no se lo pensó demasiado y le ayudó.

Alzó su varita y su hechizo golpeó a Fenrir Greyback, haciéndole ganar tiempo a James para levantarse y enfrentarlo.

Volvió su vista hacia Rodolphus, quien ya sostenía la bola de cristal. Caminó rápidamente hasta posicionarse a su altura a tiempo de escucharle pronunciar las palabras de liberación.

-Idcirco praecipio tibi ut sublevet a te carcerum Lillium.

La prisión comenzó a brillar con una luz cegadora que parecía salir de ella, haciendo que todos dejasen de luchar por falta de visión, ya que los ojos les ardían de la luz.

Una vez cesó, el ambiente volvió a su normalidad, los hechizos comenzaron a saltar de aquí para allá, pero Severus no se movía.

Justo al lado de la pared, a cuatro pasos de él, un bulto yacía temblando en el suelo. Era Lily, quien mantenía los ojos cerrados y no paraba de acariciarse el brazo. Severus la observó sin atreverse a avanzar hasta ella por miedo a que fuera un mero espejismo, pero James no tuvo su consideración. Al verla, inmediatamente se abalanzó sobre ella para abrazarla como si fuera a desaparecer de nuevo, y Lily, al verle, se sorprendió tanto que no pudo reaccionar hasta unos segundos después, cuando le echo los brazos al cuello para abrazarle.

-¡James! -Dijo alegre, pero en seguida comenzó a toser y se cubrió el brazo con la manga.

-Ya está todo bien, solo hay que salir de aquí. -Le contestó sonriente.

James ayudó a levantar a Lily, pero se fijó en que su mirada estaba fija en Snape, quien le devolvía la mirada intensamente. Y, aunque le ardía el corazón por ello, la empujó suavemente hacia él. Lily le miró sorprendida y él le sonrió tenuemente con un asentimiento de cabeza.

Severus, al tenerla delante, no pudo evitar que un par de lágrimas descendieran por su mejilla aun cuando su expresión no variaba.

-¡Sev!

Ella se echó en sus brazos débilmente, mientras él le devolvía el abrazo y le acariciaba el cabello con suavidad, como si creyera que podía romperse.

-Creí que te había vuelto a perder.

Severus le sujetaba la mejilla con una mano y le miraba a los ojos aún con el temor brillando en ellos.

Sentimientos confusos ~Snily~ (TERMINADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora