2-La noche que nos conocimos.

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El teatro estaba aún medio vacío, gente muy elegante y un poco pretenciosa para mi gusto, busqué mi asiento y espere a que el concierto comenzara.

Lena.

Y aquí estaba yo al lado de un hombre guapo y elegante, sentada y fingiendo que escuchaba su conversación, trataba de concentrarme más en las melodías suaves que llegaban a relajarme por momentos.
Había tenido un día difícil en el trabajo y lo último que quería era estar rodeada de gente pretenciosa que solo puedes escuchar como susurran a espaldas de los demás criticando su ropa o su vida, pensé que venir esta noche era una buena idea pues amo la música clásica, me encantan los conciertos pero estar aquí en este momento con este chico que ni siquiera recuerdo su nombre me hace preguntarme cómo se sentirá estar acompañada con la persona correcta,alguien que disfrute tanto estar aquí, no hablar de cosas tan superficiales, pero en fin, hacia mucho tiempo que no tenía una cita, mi vida y mi tiempo era para mi trabajo. Manejar una empresa no era algo fácil, cuando mi padre murió dejó todo en manos de mi hermano, pero después de un tiempo Lex decidió utilizar ese poder y nuestra empresa para su propio beneficio, comenzó haciendo malos negocios con la gente equivocada, y como era de esperarse terminó en la carcel, por lo que después de eso yo tuve que tomar las riendas de el patrimonio familiar, me había costado trabajo al principio pero siempre trataba de demostrar que era diferente, y lo más importante ayudar a las personas, aquello que había pasado poco a poco se fue olvidando dándole a la empresa el reconocimiento que merecía.
Mi madre disfrutaba de los lujos y beneficios que se le daban sin preocuparse siquiera por pasar de vez en cuando a ver si yo necesitaba ayuda, siempre fue clara mientras yo mantuviera esta empresa de pie y le diera un buen nombre lejos de escándalos ella estaba complacida y no se metería en los asuntos, así que nuestra relación era muy distante, aunque no siempre fue así, pero después de un tiempo de estar rodeada de mujeres de alta sociedad que solo se preocupan por cuando se harán las uñas o cuanto gastarán en los clubes o viajes tiendes a volverte igual que ellas y cambias por completo, además el perder a mi padre había afectado el vínculo de toda la familia, algo se quebró y así tuvo que ser supongo.
Soy una mujer solitaria, la única persona que ha estado conmigo desde que me mudé a National City es Sam, mi mejor amiga, ella me ha acompañado en toda esta aventura desde que estoy a cargo de L-Corp y de echo la culpable de que esté aquí en este momento, tenía que darle puntos a Sam porque al menos la cita que me eligió es guapo pero aún así no me sentía realmente con los ánimos suficientes para estar aquí.

-Voy un momento al tocador, permiso.- dije a su oído mientras me levantaba de mi asiento y caminé hacia el baño.
Necesitaba respirar un poco y estirar las piernas.
Iba caminando por el pasillo al salir del baño cuando me percaté que había una chica saliendo de la sala apoyándose en la pared, parecía que se sentía mal y podía caer desmayada en cualquier momento así que me acerqué a ella para preguntarle si necesitaba ayuda.

Kara.

Ya llevaba un rato disfrutando de la música, el lugar parecía un poco más lleno y al parecer eso estaba causándome algo de ansiedad, con las prisas y la emoción antes de salir de casa había olvidado tomar mi medicina y hasta ahora me arrepentía tanto de no haberla tomado a tiempo.
Me levante despacio disculpándome con las personas sentadas para poder salir de ahí ya que estaba empezando a marearme un poco más.
Camine sonteniendome de las paredes muy despacio hasta que llegue al pasillo. El pecho empezaba a dolerme un poco y sentía que me costaba un poco respirar, me quede un momento parada apoyándome para tratar de buscar en mi bolso la medicina.
Y de pronto escuché una voz, una dulce voz a lado mío.

-Disculpa, estás bien?-.

Levante la mirada y la vi con su rostro algo preocupado y su mano tomando mi brazo para que no fuera a caer.

Hasta el último respiroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora