—Me encargue de James, ahora solo falta recuperar a Ray.—Dice Elizabeth, caminando junto a Norman a lo largo de los pasillos de la mansión hasta llegar al salón principal.
Norman pasa su vista por todos los empleados que están parados en una sola fila, notando que algunos tienen rastros de golpes y unas cuantas mas heridas menores, no le puso mucha importancia y quedo un lado de Bárbara, quien porta un vestido de lentejuelas negro y colgando de sus antebrazos una chal de plumas negras.
—Agradezco que me ayudes con esto.—Mencion el albino.
—No hay nada que agradecer. Cuando me avisaste de esto no dude en aceptar, te la debo por haberme rechazado.— Suelta una pequeña risa, se le hace algo raro mencionar eso.
—¿Han dicho algo?—Interrumpe Elizabeth.
—Por la preciosa suma de dos millones y unos cuantos "castigos" todos han hablado. Norman ¿Conoces a un tal Don?
—Claro, amigo no tan cercano de Ray.
—Todos dijeron que James siempre les daba el día libre un viernes desde hace casi mes y medio. Las mucamas eran las últimas en irse por lo cual alcanzaban a ver a un chico joven de piel morena que venia visitar a tu padre—Chasquea los dedos, resiviendo en manos un sobre amarillo tamaño oficio, para después entregárselo a Norman.—La mayoría del personal le son fiel a tu padre pero les pude sacar información. Al investigar encontré esto.
Norman saco del sobre al menos diez fotografías de camaras de seguridad, y en cada una parecía el moreno, en unas subía a una limusina exclusiva de su padre y en otras cuando está misma pasaba por las misma ruta que lleva a la mansión. Por esa razón había pedido la ayuda de Bárbara, el aún era un desconocedor de aquel mundo y en la única que confiaba para que le ayudará era ella.
—Mira la última foto.
Paso las fotos hasta llegar a la última como se le indico, en la última aparecía el moreno saliendo del hospital y subirse a un taxi pasando desapercibido.
—Ahí está tu culpable, y el como se enteró que tu novio estaba esperando un hijo tuyo.
—Ese maldito— murmuró en irá.
Elizabeth quien estaba atenta a la conversación escucho su celular sonar, lo que las desconcertó fue al darse cuenta que era el número de la policía, por lo cual accedió a responder.
—¿Diga?.... Ok.... Si.... Gracias por avisar.—Termina la llamada, algo nerviosa miro a ambos jóvenes.
Bárbara no borraba la sonrisa de su rostro mientras que Norma no entendí ni un rábano.
—Encontaron el cuerpo de un joven afuera del edificio en el que estabas viviendo con Ray, el chico tiene heridas graves. El joven responde al nombre de Don Promised.
Así, una simple gota cayó derramando aquel vaso, haciendo que la desesperación lo llevará al límite y el agua desbordara como si de una cascada sin fin se tratara.
—Eso quería decirte Norman, el chico desapareció una semana después de que Ray fuese raptado y nadie sabía de su paradero, hasta ahora que fue en la basura de tu edificio. Y eso no es todo, Vicent también desapareció, pero James asegura que el no sabe nada.
Guarda silencio, llevandose una mano a sus cabellos y revolviendo estos hasta el cansancio. Estaba estresado, no sabía nada de Ray desde hace dos semanas.
Elizabeth a tomado las mejillas de su hijo para que este la mirara y no se derrumbase, no ahora, y ella más que nadie igual está preocupada por Ray pero también por su propio hijo, que ahora ocupa aquel traje gris que ocupaba su esposo, dando a entender que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para recuperar al azabache. Para que negar que todo eso incluso le preocupa aún más.
Después del incidente, las femeninas que estaban con Ray cuando ocurrió el rapto de este mismo, estuvieron en el hospital por la fuerte sustancia que les habían obligado a inhalar, siendo Emma y Elizabeth las que salieron priemero y que les valió su estado para ayudarlo a recuperar al azabache. Gilda, Anna y Gillian les siguieron, pero a Norman se le hacía extraño que Gillian no hubiese armado un alborotó, pero aún así no pregunto nada. Isabella fue la última en salir, ya que según lo último que recordaba fue que ella inhaló aquella sustancias por más tiempo al tratar de defender a su hijo, aún andaba débil, por lo cual estaba en casa siendo cuidada por Emma y Anna. A pesar de su estado quería ayudar con la desaparición de su hijo, pero su salud no le ayudaba por lo cual confío en Norman para que encontrarán a Ray.
Estaba desesperado, no sabían nada y la única pista que creía tener por una fracción de segundo estaba posiblemente casi muerto en el hospital, por un momento todo era dulces y flores y de la nada todo se iba al carajo. Aún no estaba bien con el haber perdido a su hijo y la desaparición de Ray hacía que se culpara aún más, por ser tan estúpido y el haberlo dejado solo.
Definitivamente se sentí la persona más miserable del mundo.
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—Creo que lo mejor será comentárselo a Norman y después vemos qué opina ¿No crees?—Trata de persuadir la pequeña rubia, ayudando a Gillian a subir al segundo piso de casa ajena.
—Rubia ya hablamos de eso. Me vale un rábano, mi bebé Ray está secuestrado por un maldito y nuestras nuevas pistas pueden estar en este lugar.
—Si pero no somos policías con una orden de cateo y además estamos faltandole respeto a la familia de Don.—Se queja Anna, cuando por fin Gillian alcanza la ventana y para su bendita suerte está abierta.
—Rubia ya oíste las noticias, Don está grave y según lo último que nos dijo Norman fue que el estaba detrás de todo, pero Ray sigue desaparecido, tal vez haya alguien más detrás de todo esto. Y como lo dije hace un rato ¡Me vale un rábano si entro sin permiso! Bebé Ray está haya afuera con un maldito. Ahora ¿Vas a subir o no?
Anna busca paciencia y serenidad de dónde pueda. Era más que claro que no dejaría a Gillian hacer tal cosa sola, ya que cualquier tontería que hacía la antes mencionada era seguro que ella la acompañaría. Así que suspira, camina hacia la puerta y la abre, subiendo las escaleras y entrar al cuarto.
Gillian se le queda viendo con una cara demacrada y el alma apunto de escapar de su cuerpo.
—¡¿Por qué no me dijiste que estaba abierto?!—Exclama con horror y cansancio.
—Te dije que había una llave debajo de la mazeta pero tú insistas en subir como si fueras el Hombre Araña.
—Queria aplicar lo aprendido.—Hace un puchero.
Anna suelta una risa por aquella reacción. Esa era la razón por la quería a Gillian más haya de una simple amistad, era tan impredecible e hiperactiva que con ella era una aventura nueva cada día. Definitivamente salir con Gillian a un paseo era implicar vergüenza en cada esquina, pero no le molestaba, al contrario se le hacía demasiado gracioso y no se sentía sola, por eso la acompañaba a cada locura que se le ocurriera, porque sabía que sus intenciones eran buenas y no tenía ni una pizca de maldad —Aún que eso implicará infringir varias leyes—, y con todo lo de Ray a pesar de mostrarse tranquila sabía que en el fondo se estaba muriendo como cualquier mamá gallina, ya que no sabía si su bebé había comido bien o si estaba herido, era demasiado sobreprotectora.
Eran una y mil razones por las que la quería tanto.
Un poquis de AnnaXGillian porque si uwu

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Te Amo Ray [TPN. BL]
Fanfiction[The Promised Neverland BL] Digamos que Norman esta enamorado, Ray igual, solo que el problema es que Norman no sabe que es correspondido. No quiere abusar de el ya que es su mejor amigo pero la poca cordura que le queda hace que todo se vaya al c...