El viernes llegó más rápido de lo esperado para todos y no porque se pasase rápido – que también – pero aquí la escritora ha decidido saltarse la semana, tampoco os habéis perdido mucho, los peques siendo monisimos y llevándose cada vez mejor, Natalia lanzando fichas y Alba con algún que otro cortocircuito al recibirlas, aunque Alba tampoco se quedaba atrás, ambas cada vez tomaban más confianza en el terreno fichotero. Eso si, siempre sin llegar a traspasar la línea del extrismo... Bueno, a lo mejor nuestra big penca si que se pasaba en alguna ocasión.
Sea como fuere, el viernes ambas chicas despertaron como cualquier viernes cualquiera, haciendo la rutina de vestir a los nenes para ir al cole y posteriormente a sus puestos de trabajo, un ligero intercambio de palabras en la puerta del cole antes de que Alba saliese corriendo para no llegar tarde.
-¡Esa Natalia como mola, esta noche se come una concha!- exclamó Damion cantarín en cuanto la morena llegó al teatro
-¡DAMION!- dijo con una mueca de horror en la cara- joder que no estás solo en el teatro, menuda imagen de jefa doy- suspiró mientras se frotaba la frente.
-Anda ya Nati, ¿no estás como... Rebosante de energía? ¿no lo hueles?- dijo a la vez que olfateaba el ambiente. Puto loco.
-¿no? ¿Qué se supone que tengo que oler?- dijo aún con la mueca de incredulidad en la cara.
-El éxito que vas a tener esta noche, so penca... ¡Hoy ganas Nat!- ¿este chico que tipo de drogas consume?
-Madre mía- se colocó el septum de su nariz- vamos a trabajar, luego ya se verá que pasa esta noche.
-Esta noche se sale yooo me arreglooo- siguió con su locura Damion mientras se encaminaban al despacho de la morena.
-De verdad Julia que me salvas la vida- dijo una Alba algo inquieta dando vueltas por su habitación, pues Julia aquella noche era la encargada de quedarse a cargo de la pequeña Olivia, le fastidió perderse la salida, aunque Alba prometió que a la siguiente estaba más que invitadisima.
Alba, no se sabe si estaba vistiéndose, maquillándose o las dos a la vez pero a Julia, que junto a Olivia, ambas sentadas en la cama de la rubia, contenían la risa y se miraban cómplices. Definitivamente Alba estaba nerviosa por la salida de esa noche.
-y la puñetera África, ¿Dónde esta?- dijo parándose en mitad de la habitación con los brazos abiertos.
-Albita relájate, son las nueve, con Afri no has quedado hasta las diez.
-Mami ha dicho un taco- le dijo la pequeña a Julia en un susurro. La gaditana le restó importancia con un gesto de manos.
-Vale si, ni siquiera se porque estoy nerviosa- relajó sus movimientos y se sentó junto a su amiga y su hija.
Julia se limitó a mirarla con una ceja alzada y una sonrisa de medio lado, en el fondo Alba sabía el motivo de su nerviosismo, que como vosotras también sabéis no es otro que el ver a cierta morena en un entorno totalmente distinto al que ambas estaban acostumbradas.
Natalia, alcohol, sin niños, música, NATALIA. La pobre lívido de Alba lo iba a pasar un poquito mal aquella noche, aunque ella también iba dispuesta a dejar a la morena con la mandíbula en el suelo.
Pantalón ceñido enmarcando trasero marca de la casa, americana oversize abrochada sin nada debajo y unos tacones pa' matar... el pelito despeinado pero estratégicamente colocado y el maquillaje ahumado para resaltar su mirada de gata. Se va a cagar la Lacunza esa.
-¡EL TIMBRE!-gritó la rubia desde el baño donde terminaba de retocarse el maquillaje, Julia que se encontraba en el salón junto a la niña fue a abrir.
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ABC | Albalia
FanfictionNatalia a sus 32 años trabaja como directora de teatro. Alba a sus 34 es profesora de arte en la Universidad. Ambas con una vida acomodada y dentro de una rutina empiezan a conocerse gracias a una pequeña pelea entre las dos personas más importantes...
