Capitulo 10: Mirada y piano

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Los entrenamientos continuaban, Jasper insistía que debían seguir practicando, por lo cual Jasper los citó para un entrenamiento matutino.

-De nuevo!.-Grito Jasper hacia mi padre y Paul, al ver cómo mi padre era aventado al suelo. Por mi parte seguí mirando el dibujo que estaba haciendo tras asegurarme que mi padre estaba bien.
Levante leve mente mi vista para ver los últimos detalles de su rostro, el brillo en sus ojos es lo último, y listo. Está terminado.

-Maddie.-Salte del susto al sentir la voz de Bella a mi lado. Voltee a verla.-Lo lamento. No quise asustarte.

-No te preocupes, fue mi culpa, estaba distraída mirando algo más.-Dije llevando mi dibujo a mi pecho, por alguna razón no quería que nadie lo viera, mucho menos Bella.-¿Necesitas algo?

-No en realidad, solo quería platicar con alguien, soy la única que no está luchando, además de ti, claro.


-Lo mío no es la pelea. Solo lo hago si debo defenderme.


-Lo entiendo, ¿Que estás dibujando?.-Preguntó intentando mirar mi dibujo.

-Ehh nada.-Respondí nerviosa, intentando ocultarlo. Sin embargo Bella insistía.


-Anda muéstrame. Seguro que dibujas espectacular.


-No en realidad.


-Pues déjame verlo.-Sin poder evitarlo mas termine cediendo. Ella tomó mi cuaderno, al ver lo que dibujaba su rostro cambio, la sonrisa que traía se esfumó.-¿Acaso es?...-No pudo terminar de hablar ya que un fuerte gruñido la interrumpió. Llamando nuestra atención. Ambas volteamos para ver de qué se trataba. Me alarmé al hacerlo. Paul y mi padre estaban peleando, pero esta vez no con el fin de entrenar, está era una pelea real, y Paul intentaba morder a mi padre. Sin pensármelo mucho me acerqué a ellos, interponiendo me antes que el lobo saltara para atacar a mi papá.

-Maddie!!.-Cree un campo de fuerza y lo aleje de mi padre.

-Papa!, ¿estás bien?-El lobo volteó a verme, y comenzó a gruñirme. Se puso en posición de ataque, mire a Paul dispuesta a defenderme también.

-Paul, cálmate!, no hagas esto.-Intervino Edward.

-No te atrevas a lastimarla perro.-Grito mi mamá en su dirección, pero el lobo le gruñó, al ella intentar acercarse a mi Paul intento morderla, evitando que ella se acercara a mi.

-Rosalie no estás ayudando!-Protestó Carlisle. Nadie decía o hacía algo. Por miedo a que Paul reaccionara mal. Ante cualquier cosa yo estaba lista para actuar, lo siguiente me pareció presenciarlo en cámara lenta, Paul se prepara para abalanzarse sobre mi, con la intension de morderme, preparada para alejarlo con mi magia, Jacob se coloca delante de mí antes de que pueda hacer algo, recibiendo la mordida por mi y cayendo a un lado mientras pelea con su hermano. Me quedo atónita por un momento, hasta que escuchó los gritos de los presentes mientras intentan separarlos. Salgo de mi estupor y uso mi magia para separar a ambos lobos.

-Ya basta!!.-Grita Sam con su tono de Alfa, el cual, no me había percatado en qué momento se transformó.-Sepárense los dos, ya!.-Jacob y Paul se detienen al escuchar el grito de Sam. Ambos se miran molestos, sin embargo se alejan. Acatando las órdenes de su Alfa. Por mi parte me giro hacia mis padres, de inmediato mama se acerca a mi y me abraza con fuerza.

-¿Estás bien?-Pregunta mi mamá mirándome de arriba a abajo en busca de algún rasguño. Negué.

-No, estoy bien, enserio.-Mamá asintió, tranquila de saber que estaba bien. Mis ojos buscaban a Jake y cuando lo encontré no se apartaban de él, Jacob me miro una última vez antes de apartar su mirada de mi. Mi corazón latía a mil por hora.
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-¿Como te sientes?.-Me pregunta mama una vez que llego al salón. Le dedico una sonrisa antes de responder.


-Bien, no te preocupes, no salí herida. Jacob lo evito.-Mi madre torció su rostro en señal de desaprobación.-¿Papa como esta?


-Esta bien, sabes que es fuerte, no es fácil derribar a tu padre.


-Lo se mama.-Voltee la mirada y me fije en el piano negro que yacía junto a la ventana, era hermoso.-¿De quien es?


-¿Que cosa?


-El piano.


-Es mio.-Respondió Edward entrando a la sala.-¿Por?


-Amm, no nada, es solo que...Es hermoso.


-Si que lo es.-Edward se aproximo al piano, abriéndolo para luego comenzar a tocar una bella pieza, la cual reconocí de inmediato; El Valle de Oberman. Imprescindible para un pianista. Era simplemente hermoso. A medida que Edward tocaba yo no podía despegar mi mente de la melodía, tocaba muy bien. Casi perfecto diría yo. Después de 10 minutos tocando se detuvo, despego su mirada del piano y la poso sobre mi.-¿Quieres tocar?


-¿Ahh?, ¿Yo?, n-no...Yo...


-Vamos, vi en tu mente, se que sabes hacerlo.


-No solo sabe sino que lo hace de maravilla.-Mi padre apareció en la sala de un momento a otro, a pesar de vivir con vampiros toda mi vida, aun no me acostumbraba a su rapidez sobrehumana.


-Papa exagera.-No me gustaba llamar la atención.


-No lo hace Maddie, eres muy buena.-Dijo mi madre apoyándolo, la mire con los ojos entrecerrados.


-Pues con mayor razón quiero escucharte tocar.-Dijo Edward con una sonrisa. Yo seguía indecisa.-Vamos, por favor, quiero escuchar a mi sobrina tocar.

Abandonada.-|Jacob Black|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora