Narrador Omnisciente:
-¿Donde está Carlisle?, ¿Donde está mi hija?.-Volvió a repetir Emmett. Esta vez mirando a su padre.
-No lo sé.
-¡¿Como que no sabes?!, ¡tu estabas cuidándola!.-Grito la rubia.
-¡No lo sé!, ¡ella estaba ahí hace unos minutos!, ¡Estaba dormida!
-Rose. Tranquila.-Susurró su hermana.
-¡Nada de Tranquila Alice!, ¡mi hija está perdida, sola y débil!
-Lo siento Rose, de verdad.-Indico Edward.
-Todo esto es tu culpa!
-¿¿Mía??
-Así es, si nos hubiéramos ido como yo lo dije nada de esto estaría pasando.
-¡Por favor ya no discutan!.-Grito Esme alarmada.-Debemos concentrarnos en encontrar a Maddie.
-Esme tiene razón. ¿A donde pudo haber ido?
-Con ese maldigo lobo por supuesto. ¿Con quien más sino?
-Llamaré a Sam.-Dijo Carlisle. Este se retiró para realizar la llamada. Por otra parte el resto de los vampiros Cullen caminaban por la habitación sin saber que hacer. Después de minutos de inquietud Carlisle volvió.
-¿Y bien?.-Preguntó Rosalie caminado hacia el.
-Sam dice que llamo a Billy, Maddie no está ahí.-Emmett gruño.
-¿P-Pero está seguro?
-Totalmente, ya fue a revisar.
-¿Y que hacemos ahora?
-Iré a buscarla.-Dijo Emmett. Edward negó.
-No, debemos pensar primero.
-No me digas lo que tengo o no tengo que hacer Edward. Iré por mi hija y punto.
-Chicos.-Interrumpió Jasper en voz alta. Ambos lo miraron.-Miren.-Apuntó afuera de la casa, donde entre los árboles una figura pequeña y delgada caminaba con dificultad. Rose reaccionó de inmediato.
-¡Madd!.-Sin decir otra cosa salió corriendo hasta su hija, la cual nada más verla se lanzó a sus brazos.-¡¡Maddie!!
-¡Mamá!
-¡Madison!.-Grito Emmett corriendo hasta ellas y posteriormente abrazándolas a ambas.
-¡Papa!, ¡Mamá!
-Cariño, ¿estás bien?, ¿Te duele algo?.-Preguntó su madre separándose de ella y mirándola. La joven negó.-¿Estás segura?
-Si mamá, estoy bien, solo estoy cansada.
-¿Porqué te saliste de la casa hija?.-Preguntó Emmett con tono molesto.
-Lo siento papá, es que necesitaba hacerlo.
-¿¿Hacer que??
-Decir adiós. De verdad lo siento, no quería asustarlos.-Susurró ella con lágrimas en sus ojos. Su padre negó pero volvió a abrazarla.
-Por todos los cielos bebé, estábamos muy preocupados por ti. No vuelvas a asustarnos así. Jamás.
-Si papá, lo prometo.-Rose abrazo a su hija.
-Tranquila, ya todo está bien.-La joven negó.
-No, nada está bien.
-¿De que estás...?
-Mamá, quiero irme de aquí.
-¿Que?
-Eso, por favor, ya no quiero seguir aquí.-Sus padres iban a decir algo pero al verla así se callaron.-Por favor.
-Claro que si hija, lo que quieras. Nos iremos en la mañana.-Maddie sonrió.
-Gracias Mamá, gracias Papá.-Maddie se acercó a su padre, quien la tomó en brazos. Llevándola adentro.
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Narra Madison Cullen:
Miraba al frente mientras mi madre restregaba mi cabello con el shampoo. Papá me había subido a mi cuarto y mamá insistió en que tomara un baño, si, estaba un poco sucia, ademas, dijo que me sentiría mejor. No es del todo verdad, pero el agua tibia ayuda. Una vez estuve lista mamá me ayudo a salir de la tina y me envolvió con una toalla, posteriormente me puse mi pijama y comenzó a secar y cepillar mi cabello.
Tocaron la puerta.
-¡Pase!.-Grito mi madre si dejar de cepillar mi cabello.
-¿Puedo pasar?.-Era mi padre.
-Claro.-Escuche el sonido de la puerta cerrarse.
-¿Como te sientes cariño?
-Bien.-Susurró sin ánimos.
-¿Segura?.-Asiento. No podía verlos porto juraría que se miraron con pena por mi.
-Ya está nena.-Dijo mi madre.
-Gracias mamá.
-A dormir bebé, ya es tarde y debes descansar.-Simplemente asiento y me meto en la cama, mamá me imita.
-Mamá.-Susurró en su pecho.-Papa.
-¿Si cariño?.-Los mire a ambos.
-Por favor, perdónenme.-Los dos me miraron sin entender.
-¿Porqué te disculpas hija?
-Por todo, ustedes tenían razón y yo no los escuche.
-Madd, no tienes que disculparte.
-Claro que si, ustedes me advirtieron, no hice caso. Y miren lo qué pasó.
-Tranquila cariño. No es tu culpa.-Susurra mi madre con dulzura.
-Si lo es, si yo no hubiera confiado en él ahora no estaría así.
-Nena, no es tu culpa, tranquila, saldremos adelante. Te lo prometo, no nos debes ninguna disculpa, para nosotros lo más y único importante eres tú.-Le sonreí a mi padre.-Calma, olvidarás esto y te pondrás mejor.
-Gracias Papá...Por favor, ¿Se quedan conmigo esta noche?.-Ambos sonríen.
-Claro nena, sin dudarlo.
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Abandonada.-|Jacob Black|
Hombres LoboRosalie y Emmett siempre quisieron una hija. Y en uno de sus viajes por el mundo se topan con una pequeña que está sola y perdida, Rosalie no tendrá corazón para dejarla a su suerte. Así que ambos deciden adoptarla y criarla como su hija. ¿Que pasa...
