El Cumpleaños de una Peliazul

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Peter se levantó algo alterado de su cama por un mal sueño que había tenido pero rápidamente le restó importancia. Mientras se levantaba el chico sacudió su cabeza y se fue al baño para mojarse la cara para terminarse de despertar y mientras hacía eso no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa en su rostro pues ese día era el cumpleaños de su querida amiga peliazul. Al terminar de arreglarse se fijó en la hora que era y notó que era temprano, bueno ni tan pronto, ni tan tarde. Entonces se el muchacho se dispuso a salir con toda la tranquilidad del mundo pero bastante pensativo en el motivo en que los padres de su amigo landavidés confiaban tanto en él. Sabía que lo conocían desde pequeño pero el castaño pensaba que esa no era razón suficiente para esa confianza, pues él creía que había algo más detrás de eso.

Una vez que llegó a la escuela se sentó al lado de Nathaniel y prestó atención a la clase de la Srita. Mendeleiev, en la cual la profesora perecía algo más estricta de lo normal pero el muchacho pensó que eran imaginaciones suyas. Mientras la profesora escribía formulas químicas en la pizarra Marinette hizo acto de presencia para disgusto de la docente, quien hizo una mala cara mientras veía a la peliazul. Después de darle una perorata sobre ser responsable y que debería llegar a tiempo para la próxima vez.

Después de la llamada de atención la peliazul fue hacia su lugar al lado de Alya, no sin antes sonreírle al castaño, quien se sorprendió del cambio de actitud de su amiga comparada a la del día anterior.

-Parece que la charla con tu abuela te ayudó bastante Marinette -la morena opinó tapándose con el libro de química para que la profesora no las viera platicando.

-Así es Alya -la muchacha le contestó con una gran sonrisa-, ella me entendió y me aconsejó... me arrepiento haberla ignorado ayer.

-Me imagino lo que te debió haber pasado para que pusieras así amiga

Marinette asintió de una manera algo decaída pero rápidamente esbozó una sonrisa contenta, tanto que parecía alguien bipolar ante los ojos de alguien que la desconociera. Ella le comentó que nunca más haría algo así y que a partir de ese día sería una nueva Marinette, una Marinette que no se dejaría dominar por cosas como las del día anterior.

Peter por su parte no dejaba de ver a Marinette y su interacción con Alya. A pesar de que estaban en una de las materias que más le gustaban, no podía concentrarse, ganándose por eso un par de reprimendas de la Srita. Mendeleiev, quien fue un poco más indulgente con él por ser un muchacho dedicado en sus clases.

Un rato más tarde, al terminar de impartir sus clases, la profesora de ciencias se retiró del aula para dar pasó al receso.

- ¿Así se sentirá Pablo cuando está con Nadia?- el muchacho castaño pensó para sí mismo recordando la relación que tenía su amigo con la muchacha Landavidesa. Mientras Peter seguía con sus pensamientos Nino le tomó el hombro y le habló de forma animada, invitándolo a ir con él y los demás al aula de artes mientras Alya distraía a su mejor amiga, la cual ya esperaba algo para ese día.

Al llegar al aula, Peter pudo vislumbrar a Juleka, a Rose, a Mylène, a Alix, a Nathaniel, a Iván entre otros. Cuando ellos vieron llegar a Peter, se pusieron a discutir el cómo preparar todo para después de salir de clases. Peter aportó varias ideas, las cuales fueron aceptadas rápidamente por sus amigos por lo interesantes que le parecían. Todo parecía ir bien cuando llegó el punto a tratar sobre quién distraería a Marinette. Cuando empezaron a hablar sobre eso las chicas vieron de manera maliciosa a su amigo castaño, el cual tuvo un mal presentimiento pero Nino e Iván lo tranquilizaron diciéndole que eran imaginaciones suyas, no es que ellas fueran a planear algo en su contra ¿verdad?

-No olvides el plan Peter -le recordó Alya mientras le dirigía una mirada decidida- ella no debe enterarse de nada hasta que sean las 4 ¿Entendido?

Miraculous: La Increíble Historia de Ladybug y SpidermanDonde viven las historias. Descúbrelo ahora