Capítulo X

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¡No puedes dejarme!

    Shin Hee había intentado acallar el dra-
ma que se provocó luego de que un grupo
de paparazzi's le quitaran fotos de él y de
Jin Hi. Cuando se relajó él se encontró con
la culpable. Él rapidamente había culpado a la celosa de su ex esposa, pensando que
Layla estaba planeando eso y por eso es-
tuvo en silencio durante tanto tiempo, por
esto él la llamo enojado y la culpo. La ci-
to para saber lo que quería, pero ella no
se acercó y eso lo molesto más, al no verla.
Luego de ver como la reputación de Jin
Hi y de él estaban cayendo en picada in-
tentó intervenir nuevamente con su po-
derío, pero era todo un desastre y no pudo
callar a nadie. Mando a investigar al cul-
pable, pues si era Layla la haría pagar con
sus hijo. Él la volvió a llamar, pero ella le
gritó y al estar furioso recibió el informe.

- " No fue Layla Long, todo fue anoni-
mo, y aunque se rastreo el IP, sólo lle-
gamos a una dirección falsa en el su-
roeste de Alemania..." - informó.

   La cara de Shin Hee se volvió fea y no se
dio cuenta de que Jin Hi entró a su oficina.

- " Shin Hee... ¿porque mi hermana hi-
zo esto?¿que le hice? " - la voz que siem-
pre le parecía tan dulce y meloso, ahora que se encontraba furioso al oír esa voz le parecía chillona.

- " Layla no fue, ella no hizo nada... ella
no es tan lista como para hacer eso " - murmuró el alto al recordar lo que le dijo Layla por teléfono la última vez.

   Jin Hi, quien se victimizaba, no enten-
dió, y noto que algo estaba mal con él.

- " ¿Eh?¿qué dijiste? " - le preguntó.

- " No fue Layla, fue otra persona, esa persona es lista " - repitió lo que sabía.

- " ¿eh?... pero la única que me odia es
mi hermana mayor..." - sus ojos rojos, medio llorosos. Ella sabía que la estúpida
de Layla no podía ser, porque era dema-
siado tonta para eso, pero no le importa.

   En realidad, Jin Hi tenía sus sospechas
y a un culpable en mente, pero no era se-
guro. Después de todo usaría a Rowan pa-
ra buscarlo. Sabía que sólo otro par a par-
te de sus hermanos la odiaba tanto, esas arpías eran molestas.

   Ella había estado con muchos hombres
ricos desde los doce, había aprendido mu-
cho de su madre, y desde muy corta edad
se enfrentaba a toda clase de esposas mo-
lestas, pero hay dos hermanas, quienes las odia mucho.

- 《 " ¿no serían ellas o si? " 》- se lo pre-
guntó a si misma, pero con tan solo pen-
sarlo le puso la piel de gallina y toda la sangre en su rostro se perdió.

- " ¿Jin Hi?¿qué pasa?¿porque estas tan pálida? " - le preguntó preocupado, pero ella solo le sonrió.

- " Estoy bien, no es nada..." -.

- " ¿Cómo que no es nada? No ... no pareces estar bien. Dime, ¿te duele en alguna parte? " - pregunto notablemente preocupado.

    Jin Hi esta feliz por verlo comportarse
como antes, aunque ella no sabía como demostrarlo, debía de seguir actuando.

- " Oppa, estoy bien, en verdad, no es nada " - respondió e intento sonreír, pero
era inútil. Su preocupación por ese par le trajo muchos amargos recuerdos.

La Emperatriz Del CINEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora