Capítulo V

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Divorció

- " Maldito bastardo " - comentó Amy al oír a Lee Shin Hee atacar verbalmente a su
amiga sin utilizar un poco de su cerebro.

- " Si, como sea... ¿cómo va el abogado?
" - le preguntó cambiando de tema algo in-
cómoda y molesta con la actitud más que
arrogante como estúpida y pretenciosa de Shin Hee, quien era indigno de ser padre y líder de un conglomerado.

- " Oh, si deseas podemos ir a la corte,
aunque podrían ser parciales al hom-
bre perro, cuando vean esos videos, con la hora y el día de grabación, no podrán salir impunes. ¿Estas segura que no deseas demandarlos como es debido? " - pregunto confundida por su decisión.

- " No, ya demande a Jin Hi por hurto,
y con el divorcio, Shin Hee podrá estar
con su amante como antes, y yo solo me libraré de esos dos y obtendré una bue-
na dinero, que será más que suficiente
para pagar lo que debo por el rompi-
miento de contrato adelantado, con e-
sas agencias inútiles de entretenimien-
to que no hacen más que beber la san-
gre de sus artistas " - explicó.

- " ¡Eso es!¡Te libras de la zorra y del bastardo!¡Por fin, abriste los ojos! " - la abrazó y por poco se le sube encima.

- " No digas esas cosas en voz alta, él es el padre de Mi-Yon, aunque no quiera
reconocerlo " - le recordó a su amiga.

- " ¡Bueno, bueno, pero debemos de ce-
lebrar! " - bajo del sillón y corrió a la co-
cina - " ¡Por suerte me adelante y com-
pre esto! " - le dijo en voz alta desde el pe-
queño lugar antes de volver a ella con una botella de Möet.

- " ¿Cuándo fuiste a Argentina? " - le preguntó al ver la botella.

- " Fue una escala, por suerte llegue a
la licorería cercana, tome un taxi a la
terminal de ómnibus más cercana, y luego fue un largo viaje en autobús de
Ezeiza, Buenos Aires, hasta Santiago de
Chile, Chile, donde tenía una tonta se-
sión de fotos con María Elisabeth Ro-
driguez, una fotógrafa que me hizo pa-
sar de todo... Oh, y no sabes lo que me
paso cuando iba de regreso de México
a Seúl. Uff si solo te cuento, que la po-
licía del aeropuerto me detuvo, y por poco no ingreso al país, me revocan la
visa de trabajo coreana y me deportan
a Japón " - le comento su travesía por lle-
var una botella de Möet de contrabando y sin declarar en su maleta.

- " No puedo beber ningún tipo de be-
bida alcohólica, y lo sabes, eres la res-
ponsable de cuidarme mientras la en-
fermera personal no esté de servicio " - le recordó al ver que le servía un poco, en vasos de shot, que al parecer su buen hermano tenía en su cocina.

La Emperatriz Del CINEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora