Capítulo XLIX

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Volviendo...

    Li Yini fue a suplicar por el perdón de sufamília, pero se encontró que la servidum-bre sacaba a la calle todas la ropa y sus co-sas en cajas de mudanza y lo hacen enfren-te de sus vecinos, eso es tan humillante

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Li Yini fue a suplicar por el perdón de su
família, pero se encontró que la servidum-
bre sacaba a la calle todas la ropa y sus co-
sas en cajas de mudanza y lo hacen enfren-
te de sus vecinos, eso es tan humillante.

- " ¡Ustedes, ¡¿Qué creen que están ha-
ciendo con mis cosas?! " - les reclamó y
gritó como una niña - " ¡Dejen de sacar mis cosas!¡¿Qué hacen?!¡¿Acaso no me
escuchan?! " - , corrió para detenerlos, pe-
ro el estupido mayordomo la atrapó y con
ayuda, y fuerza la detuvo, la mantuvo le-
jos, ella gritó y siguió quejándose, y así fue
atrayedo a más personas, con miradas lle-
nas de burla y curiosidad.

Sus quejas, forcegeos y peleas esta atra-
yendo a más espectadores, todos la estan
mirando, graban con sus teléfonos celula-
res móviles tal escena, que ella estaba pro-
tagonizando, pero aún con todo, ella no es-
tá dispuesta a irse.

- " ¡Papá, mamá!¡¿Por qué me hacen es-
to?¡¿Qué les hice?! " - exigió explicacio-
nes, grito intentando atraer a sus padre pa-
ra que se conpadescan de ella.

- " El señor y la señora no están " - le res-
pondieron los sirvientes, los cuales aún si-
guen llevando todas las cosas desde aden-
tro de la casa hasta la calle.

Había un constante tránsito de sus co-
sas, que iban siendo 'arrojadas' a la calle
ante propios ojos, además todos sus veci-
nos salieron a ver esto.

- " ¡Hermano, abuelo, por favor!¡Ayu-
denme! " - pidió ayuda en las otras dos personas, aunque confiaba más a su her-
mano para que le de una mano.

- " Ellos tampoco se encuentran en la re-
sidencia " - le volvieron a responder las
mismas personas, quienes van de regreso
para traer las demás cosas.

Li Yini estaba siendo humillada y se en-
contraba sin salida, pero una luz oscura llegó a ella.

- " ¡Jin Hi! " - se liberó del maldito mayor-
domo corrió hacía su única aliada, su úni-
ca amiga, a quien interceptó antes de que
entrará a su propia Casa.

- " Este... ¿Yini?¿qué haces?¿cuando vol-
viste?¿acaso vas a mudarte? " - le pre-
guntó intentando despertarla de ella, pero
fue inútil, la otra parte la tenía totalmente
atrapada.

La Emperatriz Del CINEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora