Capítulo XXXIV

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Luces y amor...

   La vida como Song Ha Ni fue difícil, la jo-
ven era solamente una coraza vacía a la que se la debía proteger, vivió toda una vi-
da para trabajar por su família. Quien iba
creciendo en una família que no tenía a-
mor para darle a una niña, no para una niña sana, sino a niñas enfermas y muy
débiles, como su media hermana.

   A pesar de que Ha No vivió, a lo largo de su vida, en grandes mansiones entre New York, Los Angeles y otros, rodeadas de lu-
jos, llenas de glamour, aunque esas cosas
debió ganarlas, por las que tenía que es-
tudiar y luego trabajar sin descanso para
nunca fallar. Ser Ha Ni fue lo peor que po-
día experimentar.

  Ella tuvo que vivir para su família, tuvo
que trabajar para ellos, tuvo que cuidar a
su hermana y tuvo que ceder todo el amor
y cariño a su hermanita. Pero cuando por
fin encontró al hombre, que creyó que e-
ra el hombre indicado, él la prefirió a e-
lla, aunque al final, como todos elegían a
su linda e inocente hermanita. Esa niña logró arrebatarle todo, incluso su vida.

   Pero como Layla Long pudo liberarse de
esos dolores y con una nueva oportunidad
de vivir, ella ganó una família amorosa y
ahora su vida puede ser diferente, perfec-
ta a su modo.

   Aunque Song Ha Ni murió, y volvió co-
mo Layla, aun tenía presente quien fue en su vida pasada y quien es en esta vida,
comprendio rapidamente todo lo que le es-
peraba en esta segunda vida. Ella podía vi-
vir rodeada de personas envidiosas, pero
con un amor familiar, algo que nunca pu-
do sentir. Y en esta vida ella tendría los hi-
jos, los que siempre quiso tener y a su vez,
podría darles amor y lo que en verdad ne-
cesitan.

   A pesar de estar en otro cuerpo y del o-
tro lado del océano Pacífico, a 10,736 km
de distancia, aún estando tan lejos de su
vida pasada, al intentar alejar todo lo ma-
lo, se olvidó que ella aún se podía encon-
trar con personas que cuando era Ha Ni conocía.

  Fue el incidente de esa noche que la hi-
zo repensar todo e intentar proteger su es-
tilo de vida actual de la família Song. La joven tenía que cuidar a sus hijos actua-
les y ganar más amor. Y todo es por las co-
sas que vivió como Ha Ni que quería darle
algo a estos ni-ños, ella quería darle amor
y todas las cosas que nunca experimenta-
ron, las cosas que sus padres no le dieron.

   Como Layla, ella pudo experimentar ser
madre y corregir los errores de la anterior,
pudo experimentar mucho y cumplir sus
sueños. Aunque teme que su yo de ahora
este expuesta ante esas personas de su pa-
sado. Ahora debía cuidar a esta verdadera
família que le dio esta segunda vida, ella
podía tener la família que siempre soño,
podía vivir una verdadera.

   Layla y Ha Ni no querían ni esta a lado
de la familia Song como la familia Long,
sus dos yo en un mismo cuerpo, solo de-
sean vivir en armonía con los pequeños niños, con sus hijos cómodamente mien-
tras cumplían el sueño de la otra. Ha Ni al fin tenía hijos y una cálida familia que la esperaba en casa y Layla podía morir en
paz cumpliendo sus sueños, dejando a sus
hijos con alguien que los amara y cuidara,
sin tener arrepentimiento alguno al fallar-
les como madre. Y a pesar de tener a las
escorias, se apoyan en la otra para vengar-
se y conseguir la anhelada paz.

  Aunque no se conocieran en vida, Ha Ni
pudo ver a través de los recuerdos dejados
atrás por Layla, las hace sentir cercanas en
sus vivencias y por ello la Layla Original
podía irse dejando todo en sus manos.

La Emperatriz Del CINEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora