Su nombre resaltaba de aquella carpeta negra con grandes letras plateadas.
En ellas se podía leer Oh Sehun, sabia que ese era su nombre ya que la universidad a todos nos brindaba carpetas con nuestros nombres estampados en ella.
Al recibir la aprobación del profesor para ingresar al salón de clases Sehun se dirigió a una mesita que se ubicaba lo suficientemente cerca de la mía, como para poder ser observado por horas y horas en cada movimiento que hacia, ese era un plan que me resultaba bastante tentador, sin embargo no estaba en mis planes llevarlo a cabo.
Los minutos restantes de la sesión transcurrieron muy lentos, intentaba con todas mis fuerzas poner atención a cada palabra que emitía la boca del Sr. Ferrer, trate de contar de 1 hasta 1000 varias veces, pero eso no funcionaba, mi cabeza estaba llena de imágenes de Sehun, su fragancia inundaba mi nariz, lo tenia a menos de 1 metro de distancia y podía inhalar su exquisito olor, su simple presencia me estaba volviendo loca.
Sehun me dio una impresión de ser un chico bastante tranquilo, transmitía confianza y anotaba en su carpeta cada detalle de la clase, parecía un chico atento y dedicado, al hacer esa lista de sus posibles virtudes caí en la realidad de que no estaba llevando a cabo mi plan de no obsérvalo, y mi caso no era el único, volteé a mi alrededor y note como se ganaba las miradas de todas la chicas ahí presentes, algunas incluso suspiraban al verlo, otras lo veían y se decían cosas al oído y las entendía, él era la viva imagen de la perfección masculina, el hombre perfecto.
Regrese a mi tarea de observarlo, comenzaba a concentrarme en su brillante y al parecer sedoso cabello, pero el sonido del timbre que indicaba que la sesión había finalizado me interrumpió.
Guarde mi carpeta y salí prácticamente corriendo del salón, no quería que él me notara, era una chica bastante tímida y no sabría que decir si es que me lo topaba de frente, me dirigí a mi otra clase sin voltear hacia atrás, sabia que lo volvería a ver por los próximos cuatro meses así que no me moleste en mirarlo.
Mis siguientes clases pasaron tranquilas, me las arreglé para no pensar en él y para ser mi primer día no me había ido tan mal, conocí a una linda chica de nombre Susana en mi tercera clase y me la pase hablando con ella cuando el profesor se distaría con cualquier cosa, era con la primera persona que me sentía cómoda al hablar.
Había llegado a mi última clase y agradecí tanto el hecho de que Sehun no volviera a aparecerse en mi camino, me encontraba en una batalla interna contra mi misma, por un lado Sehun me atraía demasiado, llevaba con él ese atractivo sexual que simplemente me hacia desearlo, y por el lado contrario, la vergüenza, el miedo y la timidez me dominaban, el recordar su mirada hacia que todo mi interior se estremeciera, su mirada era como la de una bestia hambrienta.
Me senté justo en la primera fila, solo había dos asientos disponibles, a si que en contra de mi voluntad me situé ahí, a la vista de todos, estaba sacando mi carpeta para los correspondientes apuntes cuando note su presencia justo a lado de mi, en el lugar que antes se encontraba vacío.
Sehun se acomodo e instantáneamente pude sentir su mirada sobre mi, no era posible tenerlo una hora tan cerca, mi rostro se ruborizó lo pude sentir ya que mis mejillas ardían mucho, aun así trate de tranquilizarme y disimular que estaba completamente bien, saque una pluma de mi mochila y mi mano temblorosa la situó en la pequeña mesita que se encontraba ahí, pero la pluma cayo y comenzó a rodar en dirección a Sehun.
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Wolf
Hayran Kurgu"Se encontraba aburrido en el cielo, así que descendió con ella al infierno a jugar..." _____ Molins no conocía lo que era la tentación, hasta que aquella noche, en aquel juego, se paro justo enfrente de ella, en forma de un chico alto, delgado y co...
