Llevaba todo el día pensando si debía hacer esto. No sabía si iba a terminar bien pero necesitaba aclarar la duda que rondaba en su cabeza.
Una parte de él decía que no era posible, que no había manera. Pero otra, empezaba a aceptarlo. Porque si tiene en mente de que es verdad pero al final no lo es, solo sería un susto. Pero si lo es y no está preparado para afrontarlo, iba a terminar mal.
Debajo de la autopista, de noche. Solo la luz lejana y la de la luna alumbraba la entrada de tierra donde estaba esperando Mark. A su lado, la orilla del río que reflejaba invertidamente la ciudad de Seul. Que hermosa, pensaba.
Lo siguiente que hizo Mark fue salir corriendo del baño y agarrar su mochila para irse de la empresa. No le explicó nada a Haechan porque cuanto antes tuviera las pruebas mejor. Luego se lo explicaría.
Entró al Asan hospital center y había unas personas esperando sentadas. La recepción estaba sola, la secretaria no estaba.
Esperó unos 5 minutos y no aparecía. Él, mientras, tamboreaba sus dedos en el mueble del lugar. Notó que a su lado había una campanita de esas de restaurante y empezó a tocarla para que la secretaria se de cuenta de su existencia. No tenía paciencia y menos tiempo.
—Disculpe. ¿En qué lo puedo ayudar?
—Necesito saber sobre un paciente que podría haber estado acá el día...— No recordaba el día entonces agarró el almanaque que tenía la secretaria y buscó. — El 6 de marzo, por ahí. Lee Jeno.
La secretaria lo miró raro un momento y buscó en la computadora. —No.
—¿Segura? mire...
—No caballero. No estuvo ningún Lee Jeno en este hospital asi que por favor...—Se estaba poniendo nerviosa y se acomodó los lentes.
—¿Me citaste acá porque tienes miedo de caerte otra vez al agua?
La voz estaba detrás de él y la reconoció perfectamente. Seguido del ruido de las piedritas tras pisarlas.
—Hijo de puta. Es imposible.—Mark se dio vuelta y lo vio. Su duda era verdad.
—¿Por qué me mandas desde el celular de otro?— Lo burlaba. — ¿Crees que no me di cuenta? Idiota
Mark le había mandado un mensaje desde el celular de su amigo haciéndose pasar por él. Por algo no quería que se diese cuenta que era él porque pensó que no iría.
Empezó a aplaudirlo.—Me encontraste.— Le dijo Jeno.
Mark se acercó a ella casi subiéndose al mostrador porque era alto y le susurró. —Mire, estoy en medio de cinco casos de asesinato y esta información puede ser muy útil. Si no me la da podría llamar a la policía y sería encubrimiento. —La chica tragó. —Se que si estuvo aquí. Lo vi por el reflejo de tus lentes.
La señorita tras la amenaza de Mark procedió a entregarle la información.
Lee Jeno de 20 años, el 6 de marzo entró al hospital con una apuñalada en el estómago. Estaba todo mojado, lleno de sangre y temblando de frío. Rápidamente los enfermeros lo acostaron en una camilla y lo llevaron. Él mismo pidió que no le avisen a nadie y que borren todos sus registros. Prácticamente quería desaparecer, como si él nunca hubiera entrado al hospital. Pero esta secretaria lo olvidó.
Recordó que anteriormente un chico también había pedido la misma información pero fue muy pasivo y logró mentirle acerca de que no tenía lo que le estaba pidiendo. Pero Mark la descubrió.
Jeno también les dijo que si alguien pedía las cámaras de seguridad, borrasen todas las tomas donde él apareciera. Cuando le dieron el alta él salió y no se supo mas de él.
—¿Para que me citaste?
—Quería sacarme una duda. —Dijo con odio.
—Ah bien. Entonces ya puedo irme. Podrías haberme mandado tu directamente, o podrías haberme llamado.— Jeno empezó a caminar por donde vino.
Mark no iba a dejar que se le escape asi sin mas y menos dejar que Jeno se vaya con la cabeza en alto. Comenzó a correr detrás del menor, obviamente Jeno lo escuchó, sabía lo que iba a hacer y cuando lo sintió bastante cerca se dio la vuelta rápidamente para darle un puñetazo. Mark solo llegó a agarrarlo de la campera de cuero que llevaba puesta y su compañero lo dio vuelta de una piña.
—Aceptalo Mark. Ya es hora de que todo termine.
Tenía razón. Mark estaba en la ruina por culpa de él mismo. Entonces no hizo nada mas y se quedó ahí. Mirando como Jeno se iba alejando de él.
La vida lo obligaba a aceptar que ya no podía hacer nada y que Jeno contaría toda la verdad.
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Blood - NCT
Fiksi Penggemar[TERMINADA] Donde la razón la tienen todos y todo es una mentira. La historia que arruinaría el mundo del kpop y de la empresa. Todos son culpables y todos son inocentes. Saben todo y a la vez nada. En Corea del Sur, donde los asesinatos marcarían...
