Joel Pimentel #17

1.1K 66 7
                                        

Asu...Me encantó la idea

Narra Karina

Solo era una broma —repite Joel abrazandome desde atrás

Y yo te he dicho que está bien —pero claro que me vengare, Pimentel ¿o crees que con un "is sili ini brimi" olvidaré que coqueteo con una chica? Oh, claro que no— iré a bañarme

Aviso antes de buscar mi ropa interior y meterme al baño.

¿Qué podría hacer? Debe de ser algo bueno.
Mientras me bañaba varias ideas habían llegado a mi pero ninguna me terminada de gustar.
Termine cogiendo mi teléfono para ver facebook, al entrar lo primero que me apareció fue una historia de mi ex, vaya chico.
Mi ex...Ex...¡Ya lo tengo!
Me termine de poner mi ropa interior para después enrollar una toalla en mí.

Cariño ¿me pasas la crema? Por favor —digo saliendo del baño.

Joel está en su teléfono así que solo asiente y después busca con la mirada la crema hasta encontrarla y dármela

Toma

Gracias —antes de agarrarla dejo caer la toalla frente a él

D-de nada —tartamudea mientras me observa. Pongo un pie encima de la cama dándole una buena vista de mi trasero.
No sé si Joel es muy fácil o tengo un muy buen cuerpo, por autoestima y ego me quedare con la segunda opción.

Si quieres puedes ayudarme a ponerme crema —ofreci extendiendo el bote

Llevo esperando que lo propusieras, Karina —dijo antes de tomarla. Con nada de delicadeza me hizo caer en la cama y él se puso entre mis piernas. Echó crema en sus manos para después ponerla sobre mi piel desnuda, posando sus manos en mi tobillo y lentamente subirlas hasta rozar con mi zona intima.

Jugar con fuego y no salir quemado era imposible prácticamente.
Siguió así por dos minutos hasta que dejo mis piernas sobre la cama

Muchas gracias —dije poniéndome sobre mis codos

Espera, aún no termino —sin ponerse crema en las manos empezó a frotar mi abdomen para ir ascendiendo a mis pechos, cuando estuvo cerca de mi tome su rostro y lo bese de manera desesperada, se recostó sobre mi sin dejar caer todo su peso.
La fricción de caderas me estaba haciendo perder la cabeza y peor cuando descendió a mi cuello. Tenia que hacerlo ya.
Justo en un beso, un roce y una buena agarrada de teta lo hice

Oh sí, Diego —gemí arqueando la espalda haciendo que él se separara con el ceño fruncido

—¿Cómo dijiste?

—Yo...Te dije Joel —mentí fingiendo preocupación

No, no dijiste eso —se alejó de mi sin dejar de verme, la confusión se convirtió en enojo

Claro que sí

—Me llamaste Diego, como tu ex —afirmo llevando una mano a sus chinos y jalandolos desesperado— me dijiste el puto nombre de tu puto ex novio mientras follamos

Joel, calmate —pedí poniéndome de pie frente suyo

No me voy a calmar ¡Por dios! ¡No me voy a calmar! ¿A caso es quien quieres que te toque? ¿Quieres que él te folle? Habla, Karina

—No, ya no quiero que lo haga

—¿¡Entonces que fue eso?!

—Eso fue... —¿lo iba a dejar hasta aquí?— lo siento —baje la mirada

—¿¡Lo siento?! Eso no arregla que me entere de la forma más vil que quieres regresar con él —intente tocarlo pero se alejo. Oh mierda

Eso no es cierto —me pegue a él dejando un espacio casi inexistente entre nosotros y los note, sus ojos se estaban empezando a cristalizar amor escucha

—No me digas así —una lágrima cayó pero la limpió con rudeza y rapidez— es más que claro que nunca fui especial para ti

—Yo solo veo más que claro una cosa —tome su rostro obligándolo a verme— soy una persona muy vengativa

—¿Qué?

—Dije que no importaba tu broma porque ya tenía en mente vengarme de ti —admiti mordiendo mi labio mientras esperaba su reacción

—¿Entonces fue una cruel y despiadada venganza?

—Sí

—¿Y no quieres que él te folle?

—Bueno... —la chispa en sus ojos se apago de nuevo mentira, no quiero que lo haga —soltó un suspiro dejando salir todo el aire de sus pulmones

Eres una persona terriblemente mala con tus bromas, casi me lo creo —lo abrace

¿casi?

—Bueno, si me lo creí —admitio enterrando su cara entre mi hombro y mi cabeza, sí, en el cuello— no creas que no te va a costar esto, mínimo que terminemos lo que empezaste para vengarte pero no ahora, estoy triste como para coger cual conejos —le di un ligero golpe en la espalda

No digas eso

—Bien solo lo haremos —solto un suspiro— no puedo creer que caí con la chica más hermosa del mundo pero más vengativa del universo

—Almas gemelas cariño, almas gemelas

¡Seis capítulos aaaaaah!

Imaginas CNCO 2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora