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Tanto yo como mis amigos teníamos los horarios tan movidos que pocas veces teníamos la oportunidad de almorzar juntos, este día en definitiva era uno de ellos. Jimin no estaba ensayando, Jisoo tenía toda la mañana libre y gracias a eso pude tomar el almuerzo junto a ellos en el comedor.

No había comenzado bien la mañana, recién era su segunda semana y aparentemente ya tenía un enemigo alto con ojos tan oscuros como su chaqueta y que su novia y su amigo doman como si fuera un perro. No podía negar que una cara como la de aquel era difícil de olvidar, no por el hecho de que sea guapo, sino porque estaba casi seguro que ya lo había visto en alguna parte.

Jimin y Jisoo se acercaron apresurados a la mesa donde estaba, se miraban agitados, en cuanto llegaron dejaron sus mochilas en el suelo y Jimin fue el primero en hablar.

—¿Eres estúpido?

—¿A qué te refieres? —-pregunté desinteresado mientras quitaba los guisantes de mi plato con el tenedor.

—¿Cómo que a qué? —suspiró molesto—. ¿Es cierto que te peleaste con Jungkook en plena clase?

Solté una pequeña risa de alivio.

—Es una exageración. No peleamos, solo hubo una discusión y casi me hace una cita con el otorrinolaringólogo —respondí tranquilo.

—Igual, es un Jeon, Tae —dijo Jisoo—. No te lo puedes tomar muy a la ligera.

—¿Y? Es un tonto. Me quitó de mi asiento y como me negué a ceder me quiso golpear. Pero de verdad, no se preocupen que sus amigos lo calmaron.

Realmente no podía entender por qué es que hicieron un problema más grande del que fue y tampoco entiendo por qué es que apesar de haber explicado el malentendido ellos seguían con una expresión que gritaba "¿Qué pasa contigo?".

—Escucha. Jungkook pertenece a una familia muy poderosa, su padre además de ser dueño de una de las productoras más grandes de cine, también tiene negocios con agencias de celebridades, productos, moda y muchas cosas más —explicó Jimin—. Su familia es la segunda que más aporta a la escuela, es de esas que por varias generaciones han sabido generar cada vez más riqueza.

—¿Y quién es la qué más aporta? —pregunté.

Jisoo entonces intervino dándole un largo trago a mi jugo antes de responder.

—La mía —dijo—, no es que seamos mucho más ricos que los Jeon, pero mi madre ama hacer donaciones.

Me quedé callado un momento, meditándolo. Nada de lo que había pasado valía lo mismo que mi certificado de estudios, estaba tan cerca de mi graduaciòn que un cabròn como Jungkook no iba a venir a arruinarlo.

A lo lejos estaba Yoongi con sus amigos, Seokjin, el hermano de Jisoo, NamJoon que era el presidente de la sociedad de alumnos, y Jungkook junto a su domador, Yugyeom. Yoongi no dejaba de ver nuestra mesa, él y Jimin se miraban mucho. No me di cuenta de lo que pasaba hasta que vi como se alejaba de sus amigos para meterse al baño mientras que Jimin solo se levantó de la mesa con la intención de seguirlo.

No tenía idea de que tenían una relación, según Jimin lo había rechazado el día que se le confesó en una de las reuniones de su familia.

Es raro de explicar, pero todos ellos se conocen incluso antes de hacer, tal vez porque asì es la gente rica, todos se relacionan entre sí para mantener la sangre y el estatus, loa demás solo somos nada más allá de unos simples empleados.

—Antes de irte, ¿podemos quedarnos con el pollo? —preguntó Jisoo con los palillos apunto de tomar dos tiras de pollo.

—Todo suyo —dijo antes de escabullirse entre la gente.

PRIVATE (KOOKV)  CORRIGIENDO Donde viven las historias. Descúbrelo ahora