Últimamente su mente era un desastre en letras mayúsculas, estaba cansado pero no sabía por que, dormía lo justo y necesario como para tener un día productivo, pero solía despertar en las madrugadas con un sentimiento de vacío y tristeza.
Esa madrugada fría fue igual, sus sábanas lo cubrían de tal manera que el calor de su cuerpo se mantenía en el lugar justo, abrió sus ojos en la intensa oscuridad y enseguida buscó su móvil, sentía su boca seca y su cabello despeinado, se acomodó sobre su almohada para poder tener una mejor posición antes de prender la pantalla, las 4:05 am deslumbra la luz de su teléfono.
—Por un carajo, otra vez no
Todo sería normal si fuera un día normal, pero esos días de cuarentena no eran unos de esos, no tenía clases pero había coordinado con los del club de debate en organizarse y él era importante en ese equipo, obviamente lo era, nunca a perdido una discusión, excepto cuando el otro no quiere aceptar que el fabuloso Eric Cartman ganó, así que solo procedía en irse sobre sus zapatos relucientes de betún.
Se colocó sus audífonos y empezó a revisar sus redes, aún era temprano como par que alguien hiciera algo estúpido, y tal vez por eso él fue el primero, en un impulso que no sabe de donde salió fue a su bandeja de mensajes, entró al chat del pelirrojo moralista y decidió leer su conversación.
Le daba pena admitir que tenía algunos mensajes destacados de aquel chico, pero no le importaba, le daban esperanzas de que tal vez, solo tal vez, a él también le gustara, no podía decirlo a ciencia cierta, por eso guardaba su ilusión en simples palabras, Yo Cupido solía aparecer en esos momentos, recordándole que no podía ser amado por alguien que no fuera aquel pequeño ser que revoloteando sacaba sus mayores inseguridades.
—No voy a escribirle, sería extraño
Pero sus dedos empezaron a teclear
Luego de una pequeña introducción de por que estaba despierto tan temprano, lanzó unos mensajes poco convencionales
"siento que no hemos
hablado tanto como
antes, tal vez sea solo
yo y tú no hayas notado
nada, como el imbécil
que eres"
releyó
"Pero sí, siento eso"
Cuando pulsó enviar su destino estaba sellado.
Se pasó el resto del tiempo viendo videos de Facebook, se mentía diciendo que esperaría hasta caer dormido otra vez, pero en realidad estava esperando ser respondido, luego de una media hora lo fue, una notificación, dos, tres, seis notificaciones.
Su corazón saltó.
"No eres solo tú
yo también he
sentido eso,
pero no desde
hace tiempo,
tal vez esta semana"
Sintió pena por sí mismo
"deberíamos hablarlo"
Y no supo por que mierda decidió abrir aquellos mensajes, la notificación que estaba en línea y que había visto los mensajes lo atormentarian hasta que por fin durmiera.
"Sabias que los
tiburones bebés
se comen entre
ellos ya que solo
el más fuerte
puede sobrevivir?"
Era un pendejo de primera, solo él evadia la oportunidad de hablar de algo que lo pensando desde hace ya tiempo por un dato estúpido.
"no lo sabía culón"
La cagó
"LMAO RE RANDOM"
Bueno tal vez no tanto, sonrió.
Hablaron un rato, intentando evadir lo más posible el tema que los tenía cuestionandose su identidad.
"tal vez, no debamos
hablar de eso aún"
" Sí, tienes razón pequeña
rata inmunda, tienes razón
"Comiste vrga de pasayo?
Por que te va bien"
"🤡🤡 tú eres el payaso,
alta pena das
con tu comentario"
siguen hablando, hasta que Eric se siente tan mal que solo evita todo, dice que dormirá pero es mentira.
¿Por qué no pueden hablar de que se gustan?
Están jugando, pasándose la pelota a ver quien se digna en detenerse, no pueden hablar de esos abrazos que se dieron cuando se reencontraron después de dos meses sin verse, aquel tacto son la otra persona, como sus brazos quedaron en el cuello del judío y este lo sujetó como si todo dependiera de ese acto, como sus pies dejaron de tocar el suelo por unos segundos, y la risa que le ocasionaban los risos feos del otro, o como sintió la respiración de Kyle sobre si, se quedaron así un largo rato, mucho tiempo.
Las manos frías y huesudas del pecoso acabaron de su cintura a sus mejillas, acariciandolas levemente, se miraron y sonrieron, esa madrugada fría fue diferente, fueron a una tienda 24/7 y comieron sopa instantánea, Cartman ni preguntó en ningún momento respecto a la bolsa marrón color mierda que tenía su enemigo, y este no dijo ni una palabra sobre la bolsa que trajo consigo el gordo.
Si de escabullirse se trataba ellos eran los ideales, cerca del lago Stark decidieron sentarse y colocaron canciones al azar, riendo nerviosos, lanzando insultos e intentando ocultar sus mejillas calientes bajo sus bufandas.
Esa madrugada fría con ambos sentados frente al lago congelado fue mágica, no sólo por que se reencontraron y cada roce de manos accidental duraba minutos, largos minutos, no, si no por que aquellas bolsas que llevaron consigo eran regalos que se hicieron, comida, aviones de papel, fotos de su grupo con Stan y Kenny, o de ellos dos, fotos que nadie sabía que tenían, también pequeños papeles arrugado de dibujos, era muy gay para su gusto, pero ese brillo que nacía en sus ojos era suficiente para saber que escaparse valió la pena, se golpearon mentalmente por olvidarse la mascarilla, pero las sorpresas no acababan ahí, Cartman en su afán de ser artista hizo unas mascarillas con dibujos de penes en ella.
—Son pitos pequeños, pero si alguien se da cuenta que son penes, entonces está muy cerca de tí.
—Dame 15,los compró todos
—¡No, judío que no sabe guardar su dinero! —Se quejó, solo para luego acomodar la mascarilla en el rostro ajeno —Este es tuyo.
Sus caras estaban cerca, muy cerca, Cartman pensó en besarlo, pero al final solo se alejó lentamente, son una mirada pérdida y el sentimiento de que aquello era incorrecto.
Cuando el sol amenazó con salir decidieron volver a sus hogares, caminaron lento, con algo de incomodidad, Kyle acompaño a Eric hasta su hogar, no se abrazaron, se despidieron a lo lejos, nerviosos, enamorados.
Fue una madrugada bonita, pero la inseguridad de confundir sus sentimientos otra vez lo mataba, lo hacía sentir su estómago contraerse, y no eran los gases, era otra mierda que lo hacía sentir miserable.
Tal vez la tercera sería la vencida, y podrían decirse todo, tal vez.
El sueño le ganó a las 6 de la mañana, el club de debate tendría que esperar.
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!Gracias por leer!
Espero les haya gustado, si hay algún error o incoherencia pueden decirlo, estoy agradecida por sus votos y comentarios <3
Pandioso234
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Schnuckelchen [Kyman Drabbles]
FanfictionCartman no entendía el porque de aquello, miraba incrédulo sujetando una mano de calor familiar. En cada línea temporal, en cada dimensiones, ellos acababan igual. Ellos acababan juntos. Sentia su estómago resolverse al sentir un beso en su mejil...
![Schnuckelchen [Kyman Drabbles]](https://img.wattpad.com/cover/187505072-64-k783379.jpg)