Amelia
Estaba desayunando, comiendo mis cereales con leche mientras las palabras de Daniel retumbaban en mi cabeza.
Tú me perteneces al igual que yo a ti, nadie jamás podría cambiar eso entre los dos
Deje la cuchara enojada, a la mierda. Era impresionante en como insistía en lo mismo, yo no le pertenezco, en ese momento llegaron mis abuelos.
- Hola Amelia - Sonrió mi abuela - ¿Cómo has amanecido?
- Tengo que hablar con ambos - Me miraron asombrados - ¿Se puede saber por qué han apoyado a Daniel?
Estaban callados, estaba harta de esta situación. ¿Por qué lo apoyan? Alguna explicación le habrá dado el idiota.
- Ehhh Amelia - Dijo mi abuelo y alcé una ceja - Él solamente quiere recuperarte
- ¡A LA MIERDA! - Mi abuela se sobresalto - Primero, me secuestra en un auto. Segundo, interrumpe la parte final de mi comercial. ¿Me va a faltar algo más?
- Él no te secuestro - Reí sarcásticamente - Y sé que hizo mal en interrumpir la última parte
- Si me secuestro, me llevó en contra de mi voluntad abuelo - Me miro fijamente - Y lo del comercial, repetimos las escenas toda la tarde para ver cuál era la mejor
- Ese muchacho te ama Amelia - Dijo mi abuela - Si lo escucharas
- ¿Y qué me va a decir? - Mi abuela me miro preocupada - ¿Qué se folló a la zorra de Fátima a mis espaldas?
- Controla tú lenguaje - Dijo mi abuelo, puse los ojos en blanco - ¿Te crees que él vino desde los Estados Unidos hasta aquí para venir a contarte de su aventura con esa muchacha?
- Pues si abuelo - Puso los ojos en blanco - Mejor me voy, tengo cosas que hacer con mi padrino, je les aime
Deje mi plato en el lavadero y me fui de mi casa. Salí del edificio y Adrien me estaba esperando.
- Bonjour - Sonreí - ¿Cómo amaneciste?
- Bien - Sonrió - ¿Y tú?
- Con una borrachera enorme - Reí - Y eso que tú eres más fiestera que yo
- Eso es mentira - Alzó una ceja - Bueno, tal vez
- ¿Qué tal si vamos a una discoteca? - Lo mire fijamente - Por favor
- No lo sé - Puso una carita triste - Está bien pero mañana, hoy voy a hablar con mis amigas por videollamada
- Excelente - Sonrió - Lo haremos cómo siempre, yo te voy a buscar e ir a dejar
- Es tu obligación - Río - Es mentira pero si, yo no tengo una licencia para conducir
- Deberías tenerla - Negué - Algún día vas a tener que conducir
- Jamás - Mire fijamente a Adrien - ¿Qué tal si vamos en bicicleta a la oficina de mi padrino?
- ¿En bicicleta? - Asentí - Yo no sé mucho andar y lo sabes
- Por favor Adrien - Puse una carita triste - Además andar en bicicleta reduce el riesgo de que tengas un infarto cardíaco hasta un cincuenta porciento
- Vaya vaya, está bien, le haré caso a usted doctora - Reí - ¿Y cómo las vamos a tener?
- Cómo lo hacíamos cuándo éramos chicos, alquilandolas - Alzó una ceja - Adrien, son solo unas cuántas monedas
- Pero Amelia - Alcé una ceja - No tengo dinero
- Yo tengo, no te preocupes - Suspiré - Nos va a hacer bien andar en bicicleta Adrien

ESTÁS LEYENDO
Ella
RomanceDaniel Vera quedó destrozado con el rompimiento con el amor de su vida, Amelia Romero. Pero descubre la verdad acerca de su traición y decide ir a Francia para recuperarla a toda costa. Su amor sigue estando a flote y más fuerte que antes pero algun...