Amelia
Estaba devuelta a la universidad, estaba contenta. El viaje en el avión fue agotador, llegamos en la madrugada y aunque tuviera sueño nadie me podría quitar la sonrisa. Cuando todos me vieron en los pasillos me miraron "raro" pero me importaba una mierda. Cuando mis amigas me vieron fueron corriendo hacía mi.
- Ole tía - Dijo Karen - Te extrañamos
- Pero si solamente fue una semana con algunos días - Bufó - Yo también las extrañe, a las tres
- Nos alegra que te hayas reconciliado con Daniel - Dijo Josefa, sonreí - No nos gusta verte triste así que le contamos todo lo que sabíamos, te mereces ser feliz y más
Las abrace a todas nuevamente. ¿Qué haría yo sin las mejores amigas de todo el mundo? Estábamos hablando cuando alguien rodeo sus brazos en mi cadera, me di cuenta y era Daniel.
- Hola nena - Me di la vuelta - Joder, me encantas
- Mejor nos vamos - Dijo Alicia - Nos vemos después
Daniel y yo nos estuvimos viendo como si fueran horas. ¿Para qué les digo? Se veía tan guapo como siempre, me perdía en sus hermosos ojos verdes.
- Estar aquí nuevamente contigo es lo mejor Daniel - Asintió - ¿Cómo amaneciste?
- Mal - Me preocupe - Tranquila, es que como no te vi en mi lado
- Me asustaste - Le pegué suavemente en su pecho - ¿Por eso amaneciste mal?
- Claro que si, daría todo para que amanecieras conmigo todos los días - Sonreí - Te tengo una sorpresa
- ¿Así? - Asintió - ¿Qué es?
- Si te digo, no sería sorpresa - Puse una carita triste - No pongas esa cara, es una sorpresa, en unos días te vas a enterar nena
- Está bien Daniel - Sonrió levemente - Hoy vienen las universidades Harvard y Columbia
- Mierda, verdad - Reí - Nena, me recordaste algo, espérame
Nos separamos mientras yo lo veía hasta que perdí la vista de él. Mientras estaba pensando en lo maravilloso que era, en lo que hizo por mí y yo fui tan terca en no escuchar que le dificulte las cosas. Estuve así cuando vi a Fátima en los pasillos hablando de espaldas con Natalia, apenas la vi, una rabia inmensa surgió en mi cuerpo. Me acerque decidida a lo que iba a hacer, me importa una mierda las consecuencias, tenía que saber algunas cosas. Cuando me acerque lo suficientemente a ella, le toque su hombro derecho, se dio la vuelta y le di una inmensa cachetada. Se escucho por todos los pasillos, todos se quedaron callados mirándome mientras veía a la muy zorra tocandose su mejilla.
- ¡¿POR QUÉ?! - Sentí a alguien detrás mío - ¡¿POR QUÉ COÑO LO HICISTE?!
- Nena, tranquilízate - Negué - No...
- ¡PERO NADA! - Estaba furiosa - ¡¿QUÉ TE HICE PARA QUE ME HICIERAS ESO?!
En ese instante, ella me empujó y caí al suelo. Ella se tiró encima mío y tiro de mi cabello mientras yo hacía lo mismo. Después, nos dimos la vuelta, ahora era yo la que estaba encima de ella. Me escupió, eso hizo que le agarrara más fuerte el cabello y ella hizo lo mismo. En un instante, alguien me agarró de las caderas separándome de ella, supuse que era Daniel. Edgar, estaba agarrando a Fátima.
- ¡SUÉLTAME DANIEL! - Estaba intentando quitarme de su agarré - Voy a matar a esa zorra, suéltame
- Eyyyy, mírame - Negué - Mírame nena
Desvié la vista de esa zorra y mire a Daniel fijamente. Tuvo mi rostro en sus manos, eso me hizo que me calmara un poco.
- No me esperaba eso pero... - Suspiré - Estoy tan orgulloso, joder, te amo muchísimo
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Ella
RomanceDaniel Vera quedó destrozado con el rompimiento con el amor de su vida, Amelia Romero. Pero descubre la verdad acerca de su traición y decide ir a Francia para recuperarla a toda costa. Su amor sigue estando a flote y más fuerte que antes pero algun...