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Narra Aida

Despues de hablar con Bruna, salgo de ahi y me quedo pensando un rato apoyándome en la pared. Y se me cruza una frase que mi abuela siempre me decia "arriesgarse es jugarsela por lo que uno quiere sin saber que hay del otro lado ", con ese recuerdo, todas mis dudas se fueron. Miro el reloj y son las 21:45, salgo corriendo hacia el ventanal y entro de golpe.

Ahi la veo a ella, que se queda mirándome con los ojos llenos de lagrimas, pero tambien observo todo lo que ha hecho. Levanto mi mirada y estamos las dos iguales, hasta que nos empezamos a acercar, hasta quedar frente a frente.

Ella me dice que si esto significa un si, respondiendole una y mil veces si.
Me le tiro encima, me cuelgo como un koala a su cuerpo besandola. Ella me baja diciéndome que tenemos toda la noche. Tambien empezamos a hablar de lo que tenemos que hablar, de nosotras. Nos decimos cosas tan hermosas que nose como salen esas palabras de su boca. Nos empezamos a besar y yo quiero mas, quiero sentirla, pero me frena que lo dejemos para despues.

- Alba: al final, tanto beso, tanto beso y no has visto lo que te he preparado. - me dice sonriendo.
Ella se corre ya que estaba tapando algo y se pone detrás mío abrazandome.
- Alba: se que no es mucho, pero las dos estamos de guardia hasta las 2 de la mañana y era lo que podía hacer. - me dice dandome un beso en el cuello.
- Aida : me encanta mi amor. ¿Comemos? - le digo mirándola de reojo.
- Alba: si, que tengo hambre y ganas de contarte la otra sorpresa. - me da una cachetada en el culo, me toma de la mano y nos sentamos a cenar.
Charlamos un par de cosas nuestas, de como habia preparado esto, de la decisión mia y demas.

Terminamos de comer y como siempre yo quiero algo dulce. Ella esta levantando los platos para tirarlos todos a la basura, ya que eran los descartables.

- Aida: ¿me imagino que algo dulce me compraste no? - le digo sonriendo.
- Alba: glotona siempre vos. Obvio amor, pero tenes que cerrar los ojos primero. - yo los cierro y siento como pone algo, no tan pesado, en mis manos.
- Alba: abrilos. - yo abro los ojos y veo una caja mediana, de color rojo.

 Aida: lo puedo abrir¿ no? - le digo mirando la caja con tentación. - Alba: si bebe, abrilo. Espero que te guste. - y antes de empezar abrir la caja, me da un beso.

Narra Alba

Despues de llenarnos de besos, nos sentamos a comer y empezamos a charlar.

- Aida: si hiciste todo esto, sabias que iba a venir ¿no? - me dice metiendose un poco de paella.
- Alba: algo de fe tenía que en lo que yo sentia por vos, asique me arriesgue.
- Aida: es todo muy lindo bebe, me encanto. - me dice sonriendo.
- Alba : ¿y vos porque tomaste la desicion de venir?
- Aida: no estába segura, pero no por lo que siento por vos, por mi. Me dieron consejos por decir asi, personas que quiero mucho. Cuando sali de hablar con una de ellas, se me cruzo una frase de mi abuela y no dude mas, vije corriendo. - le sonrió.
- Alba: ¿se puede saber la frase?
- Aida: decia "arriesgarse es jugarsela por lo que uno quiere sin saber que hay del otro lado".

Es muy especial, ella era especial. - me dice eso y los ojos se le llenan de lágrimas.

- Alba: ya lo creo amor, se nota que la amabas mucho. - me le acercó y le dejo un pequeño beso.

Seguimos charlando de un par de cosas mas, hasta que terminamos y me pongo a limpiar y ordenar todo.
Pero ella, como no, me dice si le traje algo dulce. Le digo que si, pero que se tiene que tapar los ojos.

Llega el momento de mi sorpresa, es muy cursi lo que le hice, pero quiero que lo abra ya.

Le pongo una caja medana roja en sus manos y le digo que los abra, sentandome yo en frente de ella.
Ella me dice que si los puedo abrir respondiendole que si, sin antes darle un beso.

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