Capítulo 19: Acto culmine

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"Que hermoso que todo suceda por casualidad. Sin fecha, sin planes, solo es una coincidencia o el destino."

Anónimo.

Ai

Todos llegamos a la casa del hombre que encontró el cadáver de la víctima a pesar de que Takagi quería que nos fuéramos.

—Oh, si es el policía de anoche. —dijo el hombre sin mucho interés.

—Siento lo de ayer. —respondió Takagi apenado, algo extraño no entiendo por qué se disculpa.

—Ya te lo dije, no tengo nada más que decirle a la policía. —habló desinteresado.

—Sí, pero quería preguntarle acerca de las circunstancias de cuando descubrió el cuerpo. —le informó incómodo al ver que el hombre apenas le prestaba atención.

—Ya se los dije, Higashida y Muranishi no fueron a trabajar, además de que nadie respondía su teléfono, así que entré a su departamento. —exclamó molesto. —Toqué el timbre, pero nadie respondía, así que le pregunté al administrador si podía abrir la puerta de Muranishi por mí, pero la puerta estaba con la cadena puesta y por alguna razón Higashida estaba acostado sobre la cama, le grité para que despertara y le pedí que sacara la cadena de la puerta. —siguió explicando, pero no le presté más atención por la voz a mi lado.

—Es tu turno, cariño. —escuché la voz divertida y tierna de Shinichi.

—¿Q-Qué? —murmuré sorprendida con un calor extendiéndose en mis mejillas.

—Rápido. —me apresuró divertido viendo al detective agarrar la puerta para que el hombre no se fuera.

Entré sigilosamente y busqué entre los aparatos eléctricos del hombre, mientras calmaba mi mente y mi corazón.

Bingo. —pensé con una sonrisa al no encontrar lo que buscaba, y sin más volví con los demás.

—Hey, Haibara ¿cómo te fue? —me preguntó seriamente Shinichi, cuando nuestras miradas se encontraron.

—¿He? —se escuchó del hombre.

—Justo como lo pensaste. —dije con una sonrisa antes de regresar a mi modo serio e indiferente. —Falta un cable de video en esta habitación. —y terminar con una ligera sonrisa al ver al hombre sudar de nervios.

—Le preguntaste a Higashida, que es bueno con la electrónica, si podía ayudarte... entonces usaste ese cable como arma homicida. El día del crimen te tomaste el día libre en el trabajo, ese mediodía, subiste por las escaleras de emergencia al departamento de Muranishi, usaste la llave de repuesto que ella te dio para poder entrar... entonces moviste los muebles y las demás cosas y esperaste por ella, ¡esa es la evidencia! —relató el detective firmemente, había dejado de lado toda su inseguridad, eh.

—¿Cuál evidencia? Esto es ridículo, muéstrame una evidencia concreta de que yo lo hice. —exclamó como todo un villano de película. —Tú no tienes nada, ¿cierto? —continuó petulante. —Ese día me lo tomé libre, pero no la vi a ella.

Perfecto... —pensé al ver a Takagi desesperado, para engañar a tu enemigo, engaña a tus amigos, lo siento Takagi-keibu.

—¿Huh? ¿Acaso se lastimó señor? —pregunté tiernamente llegando al lado de Shinichi. —No se habrá lastimado el dedo pulgar, ¿o sí? —pregunté astutamente, sólo observamos la expresión de shock que atravesó el rostro del hombre.

—Hey, hey, puesto que está usando una bandita en su dedo, debe haberse hecho daño con algo, ¿cierto? —me siguió el Sherlock.

El hombre cambió rápidamente su expresión a una molesta y confrontó al único mayor, bueno al menos no es tan malo como para meterse con un niño.

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