12. ¿NORMALIDAD?

997 51 8
                                        

A la mañana siguiente, Eva fue al instituto como siempre, su falda corta, su camisa desabrochada y su lazo en la cabeza; la mochila colgando de un hombro y en la mano un cigarro.

- ¡Eva! ¿Dónde te metiste ayer toda la tarde? – preguntó Sam – Rafa te estuvo buscando, y yo que pensaba que estabas con él...

- Ya ves, surgieron unos problemillas en casa y no me dejaron salir ni me acordé de avisarle – contestó Eva con aire chulesco – luego hablaré con él.

Nadie se había enterado del accidente de Hugo, pero todos comentaban el porqué hoy no había ido a clase "seguro que lo han cambiado de insti", "ese está en calzoncillos dando vueltas por la ciudad", "seguro que Eva le ha vuelto a dar un escarmiento".

- Tía ¿y el friki? – dijo Mai – ¿Has oído lo que dicen de él?

- Ni idea, ya sabes que no me interesa – mintió Eva.

Al final del día y cuando Eva estaba a punto de irse a casa, apareció Rafa.

- Eh Evita, que ayer me dejaste plantado.

- Ya ves – contestó Eva – ya iba siendo hora de que alguien te diera plantón.

- ¿Quedamos luego?

- No. Estoy castigada de casa al insti y del insti a casa.

- Joer Evita, no seas rancia, escápate o algo.

- Que no – contestó borde. Y echándole una mirada de rabia le dijo – Y no me llames nunca más Evita.

- Menudos humos lleva hoy la señorita – añadió Rafa mientras se iba.

Eva solo tenía ganas de saber cómo estaba Hugo, y en cuanto pudo escaparse de toda la gente del insti fue corriendo al hospital.

...

Hugo había despertado y aunque estaba sedado era consciente.

- Ayer estuvo aquí Eva hasta muy tarde – le informó Ana.

- ¿Y qué? ¿Se sentía culpable, no? Pues es lo que hay, no quiero verla.

- Hugo cariño, tendrías que ser más suave con ella.

- ¿Más suave? Mamá que me ha jodido la vida más aún de lo que ya la tenía. ¿No lo entiendes?

- Mira, yo creo que deberías hablar con ella.

- ¿Y por qué debería hacerlo, eh?

Ana le recordó la charla que había tenido con Eva la noche anterior.

- Está muy arrepentida – concluyó Ana.

- Pues que se lo hubiera pensado antes.

- Pero si anoche la querías ver, ahora ¿por qué ya no, eh? ¿Qué ha cambiado? No hay nada que hacer contigo – dijo Ana algo decepcionada – voy a ver si como algo en la cafetería, ahora subo ¿vale?

Hugo sabía que la noche anterior había sido muy duro con Eva, pero es que se lo merecía. Cerró los ojos mientras intentaba perdonarla.

- Es que no puedo ¡JODER! – chilló Hugo.

- ¿El qué no puedes? – dijo una voz de chica.

Te necesitoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora