Hugo abrió los ojos y se encontró delante de él a Eva, con su falda corta y su camisa desabotonada.
- Perdonarte –dijo tajante.
- Yo... lo siento mucho Hugo, siento mucho lo que te hice el día de la fiesta, y siento mucho que te atropellaran por mi culpa – dijo Eva mostrándose totalmente arrepentida – Te he traído los deberes y he cogido apuntes, para que no pierdas materia y saques buenas notas.
- Y eso ¿por qué? Te sientes culpable ¿no?
- No. Lo he hecho porqué he querido, porqué me apetecía...
Hugo estaba siendo muy duro con ella pero no le quedaba otro remedio, no quería que le volviera a pasar lo mismo.
- ¿Puedo quedarme aquí un rato? – dijo Eva – Me he traído mis libros, podemos hacer los deberes juntos si quieres...
- Tú lo que quieres es que los haga yo y copiarte de mí – dijo Hugo aflojando su enfado y sonriéndola de medio lado.
- No, no, yo... es que si no apruebo me meten a un internado – contestó Eva roja como un tomate.
- Era broma –volvió a sonreír.
Eva, colorada a más no poder, sacó los libros y se sentó en el sillón que había en la habitación. No sabía por qué se había puesto tan roja, pero la verdad que aquellas dos sonrisas que le había echado Hugo era cómo si la hubieran matado.
- Siéntate en la cama porfa – dijo Hugo – que no tengo mis libros y si no, no veo.
Ella se levantó y se sentó en un lado.
- Cuidado con la pierna, que ya la tengo rota por suficientes sitios – bromeó.
- ¿Te duele mucho?
- Hombre, cosquillas no es que me haga precisamente.
Eva agachó la cabeza arrepentida.
- ¡Eh! No te preocupes – dijo él levantándole la barbilla con la mano – que con haberme traído los deberes y los apuntes, has ganado un punto.
Ella sonrío y se quedaron allí, entre libros, apuntes y demás.
...
Mientras en la cafetería, Ana tomaba un café y cogía el móvil para llamar a Kike.
- ¿Diga? –respondían desde el otro lado de la línea.
- ¿Kike? Soy Ana.
- Ah sí, sí, ¿cómo está tu hijo?
- Bien, ya está estable, tiene la pierna rota por tres sitios pero bueno...saldrá de ésta – río.
- Me alegro; ¿Quieres hablar con Anne?
- Para eso te llamaba, a ver si la puedes traer luego para que vea a su hermano.
- Sí, sí, por supuesto, en seguida vamos.
- Tranquilo, ven sin prisas, que de aquí no nos movemos de momento – dijo Ana – oye Kike...
- Dime, ¿te llevo algo, necesitáis algo?
- No, que muchas gracias.
- De nada mujer, después de todo es culpa de mi hija.
- Otro igual, que no digas eso, que no es culpa de nadie.
Kike sonrío al otro lado de la línea y colgó. La verdad que ésa mujer tenía algo que la convertía en alguien muy especial.
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¡Por fin han hablado bien! ¿Qué os ha parecido la reconciliación? Hacía capítulos que la esperabais... ya veréis todo lo que se viene 👀
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Te necesito
Fiksyen PeminatEva, 17 años, estudiante de primero de bachillerato. Es la chica más popular del instituto, incluso más que Anaju de segundo de bachillerato. Eva no va muy bien en los estudios y es una de las chicas propuestas para repetir curso. No tiene novio, pe...
