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—Podrías aprovechar y liarte con Saintgnue.
Aquel comentario por parte de Leah logró que el intento de pintarse los labios de Mia acabase en un completo desastre. Por otro lado, tanto Holland como Shelley y Crystal habían comenzado a reírse de la cara de pocos amigos que había adoptado la austriaca.
—Voy a ir a pasármelo bien con mis amigos. Nada de líos raros.
—¿Segura?
—Leah no empieces —pide la actriz a modo de súplica—. Puestos a liarme con alguien que sea un tío al que no conozca. No quiero ambientes raros después.
La chica sabía por experiencia propia que cruzar aquel límite con un amigo no era la mejor de las opciones, por lo que lo único que esperaba es que ninguna de sus amigas la incitaran a cagarla más de lo que ella solía hacerlo de costumbre.
—¿Entonces...?
—No me dejéis sola si veis que voy muy borracha.
—Tranquila, que para eso voy yo —interviene Crystal.
Como no podía ser de otra forma, cada vez que la morena se apuntaba a ir de fiesta con sus amigos era para acabar haciendo de niñera junto a Sharman y Hoechlin; ya que eran los únicos que lograban llegar al final de la noche totalmente cuerdos y estables.
—Dejando ese tema de lado, ¿cómo estoy?
Mia da una vuelta sobre si misma mostrándoles así a sus amigas su atuendo final. Una falda de cuero negra y un top del mismo color era lo que había elegido la austriaca después de vaciar casi por completo su armario y haberse probado con anterioridad unos siete outfits diferentes.
—Definitivamente, vas a ligar —habla Holland dándole así el visto bueno a su amiga.
Tras unos cuantos halagos más entre ellas, Shelley propuso la idea de comenzar en casa de Mia la fiesta con un par de rondas de chupitos, cosa a la que nadie se opuso. La anfitriona no tardó en abandonar su habitación e ir al salón al armario de reservas donde guardaba el alcohol y apoderarse de la botella de Tequila.
—Empezamos fuerte —comenta Leah en cuanto su amiga regresa con la botella de la bebida.
La chica llena llena los cinco vasos de chupito hasta el alto, y tras un brindis el grupo de amigas se tragan aquel líquido de golpe.
—Ahora sí, ¡que empiece la fiesta!
(• • • • • • •)
—Mia llegando puntual, esto no se ve todos los días.
—Música y alcohol, Posey. Claramente iba a ser puntual.