Cómo el sol carcomiendo la piel de quién se quedaba bajo sus rayos por un largo tiempo, era como se sentía Stuart después de quedar varado en una isla desierta en medio de la nada.
¡Cómo se arrepentía de haber deseado que la ballena lo comiera en sus ratos de locura!
Nada era simple. Menos que te comiera una ballena.
Pero a veces eso no importa.
¿Recordaba aún?
El final de la gira que apenas empezaba era como el final de la vida de Stuart. Era como todo lo que nunca deseo.
Murdoc lo golpeó en medio de una multitud que los miraba con lastima.
Bobby había regresado a Arizona y todo era peor.
Quedó hecho pedazos en el suelo del submarino llamado Stylo, la nariz le sangraba a mares y lloraba. Pero mordía su camisa para evitar llamar la atención de Murdoc, quien evidentemente sulfuroso conducía a punto de romper el timón.
Al llegar, lo tomó del cuello de la camisa y subió a la primer planta, vaya que extrañaba aquel lugar, pero ahora tenía el presentimiento de que algo terrible sucedería.
Y así era.
Niccals quedó encima suyo, para hacer que lo único que se conservaba intacto entre ambos se derrumbara.
Empezó a sacarle la camisa a punta de golpes en el estómago para que abriera los brazos. Pot no hacía más que lloriquear y gritar que lo dejara.
—¡Murdoc, Murdoc escúchame! No hagas esto, suéltame
Él no le contesto y empezó a sacarle los pantalones cómo se pudiera.
Pero de repente un "Click" retumbó en toda la habitación.
Cyborg apuntaba directamente a la cabeza de Murdoc, sin intenciones de bajar el arma o disculparse.
—Murdoc...
Paró en seco, sintiendo el verdadero propósito de Cyborg.
—No te muevas, solo no te muevas
Se habían quedado totalmente paralizados, Stuart con la cara llena de golpes y sin camisa; Murdoc experimentando el sentimiento más terrible que podía invadir al ser:
La culpa.
Entonces puso las manos sobre la nuca y cerró los ojos esperando a que el robot disparara. Pero encontró el calor de un abrazo por parte de su cantante mientras decía bajito «No dispares»
Entonces los pasos robóticos se alejaron y pronto terminaron por separarse.
No pasaron ni dos días desde aquella agresión y Murdoc le llevó el último desayuno. Acompañado de un suspiro que llevaba las palabras: «Ojala algún día me perdones»
Y esa fue la última vez que supo de él.
Murdoc no volvió, hizo de todo pero no regresó. La puerta se había quedado cerrada y solo podía abrirse desde afuera, dentro no había comida ni agua.
Pero de repente.
En una vieja máquina que apenas y daba señales captó la transferencia de ondas de un submarino a la distancia.
—¡Hablame carajo!
El chico no lo escuchaba, y podía sentir a la ballena rondarle.
No había salvación ya.
Pudo mirar a la distancia desde la pequeña ventana la silueta de su verdugo. Se preparaba para arremeter contra el pico submarino de la isla.
Lo último que se le ocurrió decirle al tipo de la transmisión era que se alejara de la isla. Era tarde.
Y ahí estaba, intentando no morir de hambre comiendo su carne. Massive Dick, como le había llamado había encayado a kilómetros de su hogar, de la isla y del mundo en general.
No podía negarlo, extrañaba todo lo que tenía en Plastic Beach, pero a la vez se sentía seguro de no morir olvidado en una isla.
¿Y Murdoc?
—¿Murdoc?
—¡Stu, vaya que eres valiente!
Sabía que era una estúpida alucinación.
No era él.
Pero no le importó, salió disparado hacia donde, se suponía estaría. Lo abrazó fuerte, sintió su calor, escuchó su voz y sus brazos rodeando su cuerpo.
De verdad que lo sintió... Pero al final, cuando cerró los ojos, había vuelto a la realidad. Solo tenía un coco entre las manos.
—Como quisiera que estuvieras aquí...
Se recostó en la arena y contemplo las nubes, sintiendo de a poco su corazón romperse por la tristeza.
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All My Life - 2doc
FanfictionDespués de la separación de la banda, Gorillaz toma un rumbo distinto, por el cual, llegamos a Plastic Beach. En la que sucedieron acontecimientos complicados de narrar, ¡A continuación parte de estos y mas sucesos a futuro! Si, muchos ya se dieron...
