Entre aún más molesto, buscando una sola cosa, a mi mujer. Busqué por toda la alberca, pero no vi a mi pelinegra, no siquiera veía algo negro, todo era rosa.
-Ey, ¿el esposo de la perra Lane? - me dijo divertida una chica morena de ojos verdes y cabello muy chino y asentí, su aliento aprestaba a alcohol y sus movimientos eran torpes.
-Si, soy yo ¿sabes en donde esta? - dije con afán
-Ella es super sexy, pero tú también lo eres- dijo poniendo una mano en mi pecho, la cual aparte enseguida
-Deberías sentarte- la senté sobre el pasto y ella se empezó a reír sin control
-Ey, dile que no me tiene que devolver el traje que le preste, ese rosa se le ve super sexy- dijo con torpeza y una alarma sonó en mi cerebro. Ella está adentro de la alberca con todos esos hombres, por eso no veía a nadie con el traje negro
Me acerque a la alberca y no logré verla ya que todas estaban muy pegadas a los hombres y viceversa, sin evitarlo me sentí mucho más molesto y desesperado, regrese con la morena y me hinque a su altura ya que seguía en el piso
-Ey, ¿de qué color es el traje que le diste? - pregunte
-Rosa, obvio- dijo y me di cuenta de mi estúpida pregunta
-¿Si, pero que tono? - insistí
-Oh, era claro, con la espalda tan descubierta. - señaló como si lo tocará y se acostó quedándose dormida, suspiré desesperado
Me levante volviendo a buscarla y vi a un hombre que tenía abrazada a una chica con el traje rosa claro y tenía media espalda descubierta, me acerque más que molesto, pero cuando estuve a punto de sacar a la chica vi con claridad que no era Lane, ni siquiera se parecían, en ese momento levante la vista y la vi saliendo de lo que supongo era el baño, tenía un lindo traje, uno muy sexy, que la hacía ver maravillosa y estaba viendo su teléfono.
Me acerque a ella aliviado y la abrace, pero me separó de golpe
-¿Qué haces? Estoy casada- dijo molesta, pero al notar que era yo su expresión cambió a una sorprendida - ¿Antoni? ¿Qué pasa? Aún falta una hora para que termine la reunión- no pude evitar sonreír al notar que no dejaría que nadie se le acercara y que recalcaría que está casada
-¿Así que está casada?- moleste y ella me vio con una sonrisa- que lastima- dije tronando la lengua
-Si, lo soy- dijo mostrándome su anillo- pero por ti haría una excepción- me vio de arriba abajo y se mordió el labio volviéndome loco
-Me alegra escucharlo- tome su cintura y la acerque a mi- ¿Que hacías? - dije viéndola, se veía que no hace mucho salió del agua por su cabello mojado
- Pues no mucho, entre a la alberca, pero me sentí abrumada así que salí, tomé algo, me recosté ahí un rato y después fui por mi teléfono para mensajearme contigo, justo te estaba escribiendo algo- me mostró la pantalla de su teléfono y vi que era mi chat, me tenía guardado como Amor y se me hizo lindo. - ¿Y tú? -
-Bueno... Tal vez sentí un poco de celos al enterarme que estabas con strippers y vine - dije notando lo idiota y tóxico que era, pero con ella no lo puedo controlar, es más jamás había sentido eso con nadie.
-Ey, dijiste que confiabas en mi- me reclamo con un puchero que me lleno de ternura
-Y lo hago, enserio- dije apretando su cintura un poco
-Pues qué manera de demostrarlo- dijo sarcástica girando los ojos y la pegue más a mi
-Lo siento, enserio, solo que... Son strippers-
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Mi hermosa bestia
RomanceUna boda por conveniencia, él se rehusaba a enamorarse y ella estaba tan ilusionada de que iba a tener su cuento de hadas. ¿Cómo llevarán su matrimonio?
