Extra: Luna de Miel

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–Voy a relajarme mientras no vea lo mucho que deberemos pagar luego por este hotel al lado de la playa –Fue lo primero que dijo Annie antes de tirarse a la cama excesivamente cómoda del lujoso hotel.

–Despreocupate, estuvimos ahorrando mucho tiempo –El rubio se recostó a su lado abrazando a su mujer por la cintura– Después de todo, los gastos los pagaremos juntos, y si nos endeudamos lo haremos juntos.

–Aw, si vamos a la cárcel también lo haremos juntos, ¿No? –Sonrió con diversión.

–No, no iríamos a la cárcel, escaparíamos al extranjero juntos –Bromeó mientras acariciaba dulcemente su brazo, tenía unas tremendas ganas de dormir allí mismo, el viaje fue largo.

–Eres un tonto –Rió con diversión, volteó a verlo y lo encontró profundamente dormido, ella sonrió dulcemente antes de dejar un suave beso de buenas noches en sus labios y escabullirse entre sus brazos.

Se dirigió a darse un baño, pues luego de aquel largo viaje también estaba agotada, además, tenían una semana entera para tener relaciones, ninguno de los dos tenía apuro.

Luego de terminar su baño y vestirse con algo cómodo para dormir se dió cuenta de que no podría, ese baño le quitó el sueño. En una situación normal se pondría a limpiar, pero esa habitación de hotel estaba más limpia que el hogar de Levi Ackerman.

De la maleta de su esposo decidió sacar algún libro para leer y se entretuvo con el. Se quedó atrapada por la trama y despegar la mirada le parecía casi imposible, o fue así hasta que su esposo apagó la luz.

–¿Armin?, ¿En qué momento te levantaste? –Cuestionó al verlo caminar hacia ella y quitar el libro de sus manos– ¡Oye!

–Annie, son las una de la madrugada –El rubio la observó con reproche.

Con sorpresa, Annie tomó su teléfono y observó la hora para verificar si estaba en lo cierto, confirmando lo antes dicho por su marido. Se había quedado leyendo por tres horas.

–El tiempo pasa demasiado rápido –Suspiró, se levantó quedando de frente ante el rubio y rodeó su cuello antes de darle un beso– Vamos a dormir.

–Pero yo ya no tengo sueño –Se quejó el rubio.

–Tu rostro demacrado no opina lo mismo –Ella rió con diversión, sintió las manos del contrario rodear su cintura de manera protectora.

–Tuve una pesadilla –Confesó para luego soltar un suspiro, tratando de desechar aquel sentimiento de insertidumbre.

–Oh –Para Annie sólo observar la inseguridad en sus ojos fue suficiente para verificar lo dicho, tomó su rostro entre sus manos y lo besó con suavidad– No pienses en eso, estoy contigo.

–Lo sé, literalmente te estoy abrazando –Rió divertido, dejando aquella inseguridad atrás por un momento– Es normal tener pesadillas, ya pasará el malestar.

–¿Cómo podría yo, tú esposa en plena luna de miel, ayudarte a sentirte mejor? –Preguntó dejando ver una sonrisa coqueta.

–¿Besitos? –Sonrió el rubio, para luego recibir un ataque de besos en el rostro por parte de su mujer haciéndolo reír.

Para finalizar su ataque, la rubia dió un beso en sus labios que el correspondió gustoso, lo extendieron y profundizaron más de lo que tenían planeado.

A paso lento retrocedieron hasta que Annie sintió sus piernas chocar contra la base de la cama, se dejó caer no sin antes tomar a su pareja de cuello y atraerlo para que caiga también.

Armin alcanzó a colocar sus manos a los costados de la cama para no dejarse caer completamente encima de ella, cruzaron miradas un momento antes de volver a unir sus labios en un beso más activo que el anterior, frotando sus cuerpos y acariciandose sobre la ropa.

Armin bajó sus besos por su cuello y al llegar a aquel gran obstáculo llamado blusa, decidió hacerla a un lado, así que con ayuda de la rubia la sacó del camino. Lo sabía bien, ella no usaba sostén para dormir, así que eso no sería un problema.

Se quitó la remera el también, pues debían ser justos, su pantalón de pijama dejaba a Annie sentir a aquello levantarse, ligeros movimientos provocativos eran hechos por sus caderas mientras sus piernas rodeaban al rubio, aquel corto short de tela fina resultó útil no sólo para dormir.

Sintió las manos de sus esposo bajar lentamente por su abdomen hasta llegar al elástico de su short, el cuál bajó luego de que ella aflojara el agarre en sus caderas, lo bajó y apartó de su camino.

Y luego de una noche larga, calurosa y enérgica, Armin olvidó su pesadilla por completo.

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¿Creyeron que iba a publicar un lemon? Pq yo no lo haría.

Lo de creer eso, porque lemons ya los hice JAJAJAJA

DIJE QUE IBA A ESCRIBIR EL EXTRA HACE MESES PERO AQUÍ ESTÁ AKFJFJDKJFJF

Es que lo que digo que voy a hacer, lo hago, pero no cuando digo que lo voy a hacer 😭✋🏼

Y bueno, sólo eso, no tomen drogas, cus vai.

Crazy Over You  ||Aruannie||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora