Para sorpresa de Eria y Revali, Link comía con lentitud, disfrutando cada mordisco que daba a la tarta, cuando tomaba el té expresaba esa satisfacción que daba tomar algo cálido en el frío. Al terminar de comer se limitó a sonreír -Gracias por...La bienvenida- decía, su voz rota, pero mucho más compuesta que aquella vez en la intersección de caminos.
Eria apoyó su mentón sobre una mano -y...¿Podemos ver? Leí en tu carta que ya había terminado tu viaje, ¿qué pasó?- preguntó, Link tomó un último sorbo a su té antes de ver a ambos, se quitó su bracera para revelar la trifuerza brillando en su mano derecha. Revali soltó un grito triunfal mientras que la hermana le abrazaba fuertemente.
Cuando terminó el momento de celebración, los chicos volvieron a tomar asiento. -¿Y qué pasó ....con las ...construcciones?- preguntó primero, Revali llevó un ala bajo su pico.
-Veamos, primero llegó Daruk, me dijo que se había puesto de acuerdo con Urbosa de supervisar tres meses él y luego tres meses ella, eso fue después de supervisar Akkala, Eria me acompañó hasta que en la reconstrucción del laboratorio Sheikah se encontró con una vieja comerciante, seguramente ya sabías eso, Urbosa me dijo que te lo comentó; Durante y al terminar construcciones yo estuve volando por todo Hyrule buscando las piezas para Terrak, las reconstrucciones terminaron, y Terrak fue rearmado con éxito- le dijo Revali
-¿Que ...pasó con.... Zelda y Mipha?- preguntó después un poco más preocupado.
La hermana del héroe miró a su taza y apretó los labios, el orni por igual se veía triste como incómodo -No podemos callarle lo que pasó- susurró finalmente Eria, pupila como maestro se miraron antes de ver a Link.
-Hace dos años Zelda llevó a cabo esa cena que tanto platicaba cuando nos llevó a su estudio hace seis años, mandó a hacer un collar de diamantes con un dije en forma de Ruta en el centro, cenaron, la princesa le dió el collar en una caja de terciopelo rojo, pero...Mipha empezó a llorar y salió corriendo; Después de unos días Mipha le rechazó a través de una carta un poco agresiva diciendo que se sentía utilizada para que Zelda no cumpliera con su deber de engendrar a la próxima princesa, no han hablado desde entonces- decía Revali, cerró los ojos recordando a su alteza hincarse al suelo para gritar de forma desgarradora
-Está tan deprimida, Rhoam creyó que si contraía nupcias con alguien devoto a ella tal vez se animaría y podría engendrar a la heredera del trono Hyliano, ella accedió sin chistar, como la Zelda que conocimos antes del cataclismo- finalizó Revali.
-Mipha siempre ha sido muy estricta con las tradiciones de Hyrule a pesar de su orientación, creo que por eso malinterpretó los sentimientos de Zelda, es a causa de todo esto que se llevará a cabo la justa- añadió -Iré...Con Zelda...- susurró Eria.
Revali posó un ala sobre su hombro -tranquilo, todos queremos ir con ella, pero seguramente ya está dormida y nosotros debemos hacer igual- decía, el rubio miró al piso con impotencia.
Revali fue el primero en pararse -Gracias por la cena, los veo mañana entonces- decía mientras llevaba sus platos a un enorme contenedor metálico a lado de una vasija con agua con un cuenco pequeño entre ambos, limpió su plato y taza para luego empezar a dirigirse a la puerta.
-No.. te quedas?- preguntó un tanto tímido -Es mal visto que alguien ajeno a la familia se quede de noche y más cuando la dueña de la casa está empezando a desarrollar su cuerpo o ya es una mujer por completo- comentaba, le parecía absurdo ese prejuicio pero no deseaba dañar la reputación construida tan arduamente por Eria -Iré al castillo, los veo en la entrada del palacio mañana- dicho esto tomó la perilla -Voy... Contigo-
"Genial, lo que faltaba" pensó el orni -Apresúrate- ordenó, escuchó a Link correr por su alforja en el piso de arriba y bajar mientras que Eria se acercaba a las misteriosas bolsas que puso su hermano en las mesas cerca del mostrador; Abrió una de ellas, minerales sin pulir sobre todo diamantes, otra con pedazos de centaleones y finalmente otra con partes de moldora, cosas realmente raras -Esto es como haber ganado la maldita lotería- susurró para si.
Link finalmente se acercó a la puerta y sonrió a su hermana aún en shock quien luego lo miró con una sonrisa -Eres un desgraciado, esto se venderá por mucho- decía, esa expresión le recordó a esa Eria de ocho años que alardeaba entre sus varias cartas.
Considérame un proveedor exclusivo y gratuito.
Le gesticuló; Eria rió un poco -Bueno, lo serás entonces, pero seré exigente- decía mientras los dos campeones se retiraban -Te vemos en el palacio Eria, cierra con llave tu casa- decía Revali.
Al salir escucharon cómo el seguro de la puerta fue puesto. Link sonrió y vio a su compañero -La haz...Cuidado mucho... Gracias- dijo con una sonrisa; Revali hizo un gesto con los hombros -Es una mocosa inquieta como tú, debo asegurarme que no se meta en problemas- respondió con la mirada al frente, el espadachín notó su arete, el que le dió hacía años adornando una de sus trenzas provocando un leve rubor involuntario.
En la entrada del castillo los guardias pasaron de estar a la defensiva a un saludo formal cuando notaron al orni, y a otro de respeto cuando notaron que era Link quien le seguía -B-Buenas noches campeones, no esperábamos su llegada, pero sean bienvenidos- comentó uno.
-No hay problema, Zelda nos envió una carta pidiendo ayuda con los arreglos del torneo- mintió el orni mientras los pasaba de alto, Link sólo saludó de forma tímida a los guardias; Habían pasado mucho tiempo sin entrar a aquel lugar, le enviaba cartas a Zelda y a veces ella enviaba cartas a la casa de Arn o con Eria pero verla... Años que no la veía, se sentía emocionado pero debían esperar a mañana según su compañero.
Revali le guió entonces a un nuevo cuarto que estaba frente al suyo, tenía una placa con inscripciones doradas, igual que el resto de las habitaciones de los campeones; Decía "Link".
-Zelda esperaba darte la sorpresa ella misma, pero la veremos hasta mañana- Link sintió cierta decepción, quería pasar la noche con aquel emplumado presuntuoso, preguntarle acerca del pasado. -Ya veo... Gracias- dicho esto sonrió.
El orni vió por unos segundos la cuenta esmeralda que le dió en su despedida colgando de un hilo café alrededor de su cuello, volteó a otro lado carraspeando -Cómo sea, buenas noches- Link le vió entrar a su cuarto, había asomado aquella cuenta para ver si sus plumas se esponjaban como aquel entonces, pero nada.
Aquel nuevo cuarto tenía ahora una cama más grande, una fina cobija azul marino de terciopelo y bordes dorados con la trifuerza al centro encima, almohadas blancas o azules, un escritorio ancho en la pared frente a la cama, dos mesas de noche a los lados y un tragaluz en el techo en forma de cúpula donde se veía el cielo estrellado, bajo dichos inmuebles; Cubriendo casi todo el piso había un enorme tapete blanco con grabados hylianos en azul.
Una nana que casi se perdía en el eco de los pasillos empezó a sonar, el sonido se coló a través de su puerta entreabierta... ¿Terrak?. Link dejó su alforja sobre el escritorio rápidamente para dirigirse a la fuente del sonido, caminó hasta dar con una terraza que daba vista al jardín real.
Se escondió cuando vió una delicada figura recargando sus hombros sobre la barda de piedra, usaba un camisón lila con blanco que cubría sus pies y las mangas de campana acariciaban su blanca piel, notó que tenía algo que detonaba diferentes brillos ante la luz de luna entre sus manos.
-Gracias por intentar animarme Terrak... No sabes cuánto te extrañé- susurró aquella extraña, era una voz ahora más madura, suave, sonaba como una brisa acariciando un campo de princesas de la calma, pero sonaba triste; Era Zelda.
Sin notar la presencia de Link estiró su mano y dejó caer el objeto entre sus manos, se trataba de aquel collar que le había querido dar a Mipha hace dos años. Fue entonces que escuchó un carraspeo, Zelda volteó alarmada, llevó las manos a la boca para evitar gritar su nombre.
-Cuántos años, Zelda...- saludó Link con su voz rasposa, Zelda corrió para abalanzarse y abrazarlo como si hubiera llegado en el tiempo indicado -Link- se limitó a susurrar antes de empezar a temblar y llorar -El amor es una porquería- susurraba entre sollozos este le rodeo con los brazos, empezando a acariciar su cabeza -No lo...Es...- dijo en respuesta.
No supo cuántas horas estuvieron ahí, Terrak se paró entre ambos sin interrumpir el abrazo -Llora... Tus caballeros...Estamos aquí- susurró Link cerrando sus ojos como si intentara transmitirle tranquilidad a Zelda, había crecido para ser una hermosa mujer, su amiga; Sabía que buscarla antes del amanecer fue lo correcto.
(TRIGÉSIMO SEGUNDO CAPÍTULO; WUuuu, Ahhhhhhhh ando chillando, mi Zelda preciosa bb, lamento lo que te ando haciendo AAAaaaaa, sé lo que es chillar a lo imbecil por un corazón roto por años y__y )
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Propósito [COMPLETADO]
Hayran Kurgu+ PORTADA hecha solamente para este fanfic. *Fanfic basado en los hechos de Hyrule Warriors: Age of Calamity así que contiene MUCHOS spoilers. Incluso desde la descripción de la historia, abstenerse a las consecuencias una vez que han sido advertid...
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