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______6 meses y una semana después de la calamidad: Fortaleza de Hatelia_____

Era de madrugada, el frío predominaba incluso dentro de las tiendas; Una sombra salió de una y se coló a la entrada de la tienda donde dormía la familia de Link para abrir un poco la tela, una piedra pequeña voló por el aire para caer en el hombro de Eria -Mhhh...- la niña no despertó, otra piedra un poco más grande cayó sobre su cabeza haciendo que se levantara -¡Ay!- exclamó.

Antes de decir otra cosa pudo ver unos ojos brillando en la oscuridad a través de la abertura en la entrada, guardó silencio, salió de su bolsa de dormir, se puso sus zapatos,  el chal gerudo y salió al encuentro del extraño.

Caminaron un poco más allá del cementerio de guardianes en el camino hacia Hatelia, luego Eria se subió a la espalda del extraño quien emprendió vuelo y aterrizó sobre una enorme formación rocosa donde se podía ver el panorama incluso aún a oscuras.

Habían dianas hechas de tela sobre algunos guardianes. -Con estos meses, he de suponer que ya desarrollaste el músculo suficiente para poder usar flechas- habló el extraño, era Revali.

Eria asintió mientras el orni le daba un arco pequeño que había tallado para ella y ambos guardaban en la tienda del campeón terminando los entrenamientos -si, ya no me duelen los brazos ni los hombros, maestro Revali- respondió disparando flechas fantasma con precisión cerrando un ojo para fijarse en su objetivo.

Revali sacó entonces una pequeña alforja con flechas hechas para ese arco, pintó las plumas de cada flecha con pigmento de piedra luminosa y las puntas eran de obsidiana; Se trataba de un arco para niños, entonces debían ser flechas un poco más ligeras y cortas que el promedio -De acuerdo- empezó el orni mientras se sentaba a la orilla de la roca-Quiero que le dispares al menos a 20 de las dianas allá abajo- dijo cruzando sus alas.

-¿Eso es todo? ¿Sólo 20 dianas? ¿No me harás cargar rocas pesadas ni hacer movimientos raros con mis brazos mientras tengo la espalda recta por horas en el frío?- preguntó la niña -Haz desarrollado suficiente músculo estos seis meses, estoy seguro que ya puedes disparar, ahora evaluaré qué tal eres con una flecha real en las manos- respondió el mayor; La menor suspiró, vió que las dianas estaban algo lejos, se quitó el chal y lo dejó en el regazo del orni. -No olvides evaluar si el viento está a tu favor- comentó su maestro.

La niña temblaba, pero ya estaba acostumbrada al frío de esas madrugadas para entrenar, sus ojos se habían adaptado a la carencia de luz; metió un dedo a su boca para sacarlo enseguida y alzarlo al cielo, el viento se portaba tranquilo, entonces tomó su primera flecha, la posicionó, se acomodó en la postura que el orni le había enseñado y disparó para resultar en un mísero fallo -¡Malditacea!- gritó -Fue sólo la primera flecha, concéntrate- le calló el orni.

La menor soltó un suspiro y volvió a disparar, flecha tras flecha, fallo tras fallo; Revali contaba cada una, fijaba su vista hacia donde caían para luego recogerlas hasta que finalmente un grito de victoria le hizo dar un respingo -Le di! Justo al centro! Al guardián de allá!- exclamó Eria señalando una diana lejana al resto, el orni sonrió orgulloso -Muy bien niña, sigue disparando- ordenó.

Ella tomó una flecha hasta que vió una sombra moverse en el camino, probando su suerte se concentró y disparó sólo para escuchar un quejido -¿¡Link!?- exclamaron al unísono.

El campeón orni le dió el chal a Eria, ambos bajaron para ver al rubio que no contaba ni siquiera con su túnica de campeón; Tenía el pelo suelto, una camisa ligera, pantalones y estaba descalzo; La flecha había dado cerca del hombro, a pesar del dolor, se le veía sumamente molesto.

Eria, estas no son horas para que estés despierta

Su hermana pasó de estar preocupada a una postura seria -No me importa, estoy entrenando con mi maestro, Revali- respondió cruzándose de brazos, Revali estaba más pendiente de la herida que aquella discusión, su "alumna" había atinado en la clavícula de su hermano.

Propósito [COMPLETADO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora