q u i n c e

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Después de que Suga dejará ha Bangkok al borde de la muerte por tantos golpes que le dio, Kimberly se lo llevo. Suga empezó a tomar y a llorar. Toda la noche escuche sus sollozos, fui yo quién le acompañó todo el tiempo mientras los demás -menos Hoseok- se habían ido con Kimberly y Bangkok.

— Las mujeres no sirven. — Repitió Suga por décima vez. — Te odio Kimberly. ¿Por que nadie me quiere? — Dijo Suga. Casi me da cáncer al oído cuando escuche eso, ¿Min Suga el puto amo de todos, el Egocéntrico, Sarcástico, Creído, Según el esculpido por los dioses griegos... Húmillandose? Esto me lo tienen que explicar con manzanas, peras, duraznos, sandías, ¡Con todas las frutas y verduras del mundo! — Ninguna mujer me quiere. Y si se acerca a mi es por dinero. ¿Acaso no le importó a nadie? — Sorbió sus mocos y hundió nuevamente la cara en las manos tomando fuerte de sus mechones rojizos.

Muy en el fondo me daba pena, muy en el fondo, así que trate de consolarlo. — No digas esas cosas. Ha mi si me importas Suga.

— No es cierto. — Levanto la cabeza. Tomo aire con fuerza y hablo. — Eres igual que ella.

— Hermano tranquilo. — Dijo Hoseok dándole leves palmadas en la espalda.

Suga se movió bruscamente sacando la mano de Hoseok y asustandolo. Se levanto desganado y se perdió por las escaleras en el pasillo oscuro.

— Voy con el. — Me ofrecí.

Hoseok entro en alarma, no supe lo que le pasaba. Empuño los ojos con fuerza y los labios como si esperara ha que una bomba explotará. — Hay no.

— ¿Por que lo dic-

— ¡¡¿Quien Mierda Le Hizo Esto Ha Mi Cama Para Romperlé La Puta Cara Que Tiene?!! — Grito Suga desde el segundo piso.

— Voy con el. — Repetí. Le sonreí y subí corriendo las escaleras ha toda prisa. Llegue a la habitación del pelirrojo y golpeé la puerta marrón oscuro. Espere unos segundos y observe como la manija redonda daba media vuelta y se escuchaba un "Click". La puerta se entre-abrió, noté que todo estaba oscuro adentro, no había ni un rayo de luz. Me adentre en la habitación abriendo la puerta lentamente y cerrandola de la misma manera.

Me acerque ha el, sabía que lo que estaba apuntó de hacer era suicidio pero me arriesgue y perdí la luz.

Ahí estaba el, abrazando sus delgadas piernas, escondía su rostro por ellas, seguramente para que no lo vea llorar.

— ¿Suga? — Llame. — Hey, Hola.

— Hola. — Hablo con una fina voz. — ¿Puedes irte? Por favor.

— No. No me iré, eres mi amigo. Los amigos se apoyan entre si, ¿Verdad?

— Nunca dije que éramos amigos.

— A pues mira, me estoy volviendo como tú, me he vuelto tu amiga, ¡Y ha sido gratis!

Ríe. Por primera vez lo oigo reír sinceramente. No detecto el sarcasmo en su risa, simplemente no hay, no lo hay. — Pues ha sido Gratis. Mejor para mi. No pierdo nada.

Me agache para sentarme en el suelo junto ha el, me puse en su misma posición, pero yo levante la cabeza. Le sonreí, aún que supe que el no me veía. — Hey, levanta esa carita. — Con ayuda de mi dedo índice alce su cabeza tomandolo del mentón. — No llores. Te ves feo cuando lloras. — Mentí. — Mira esa naricita, ella es como tu. Es bonita por fuera, el tono rojo por tus lagrimas es tu amargura, y por dentro de esa naricita estan los mocos. Ew.

— ¿Estas diciendo que estos lleno de moco?

— No seas tarado. Me refiero ha que eres lindo por fuera, pero por dentro eres empalagoso.

From Hate To Love                                              《 {Suga} [BTS] ✔ Donde viven las historias. Descúbrelo ahora