Capítulo 6

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Una vez Craig consiguió calmarse, Tweek comenzó a conducir. Ninguno decía nada quizás para no volver más extraño aquel viaje.

El moreno encendió la radio y pasaba de estación en estación, en momentos como estos se arrepentía de no tener un celular; Desde que se accidentó el que tenía quedo inútil y no se molestó en conseguir o pedir uno nuevo, y la música de la radio era difícil de sintonizar. De repente reconoció una canción y la dejo ahí.

Quería cantar, pero se sentía apenado debido a que no era bueno cantando, aunque la pena se fue rápido cuando escucho al rubio cantar con tanta confianza y tan desafinado.

You know that I could use somebody

You know that I could use somebody

Someone like you, and all you know, and how you speak

Countless lovers under cover of the street

You know that I could use somebody

You know that I could use somebody

Someone like you

Cantaron ambos chicos a la par para después reír, verse de manera cómplice y continuar cantando, hicieron un repertorio muy variado y pausado mientras elegían las mejores canciones para cantar que la radio podía ofrecer hasta llegar al departamento.

Cuando Tweek estacionó el auto, antes de apagar la radio esperó hasta que terminara la última canción que estaban cantando.

So you can drag me through hell

If it meant I could hold your hand

I will follow you 'cause I'm under you spell

And you can throw me to the flames

I will follow you, I will follow you

-Mierda Craig creo que estoy afónico-

-No eres el único-

-Deberían demandarnos por cantar tan mal-

-Pero fue divertido, gracias. Siempre sabes cómo animarme-

-De nada, perdón por obligarte a decirme aquello-

-No pasa nada, gracias por preocuparte por mí-

-Para eso somos amigos, Craig- respondió a la par que bajaba del auto y salía en búsqueda de la silla de ruedas.

Ya no tuvo que pedirlo, tan pronto abrió la puerta lo abrazó para que lo ayudara a bajar del auto.

Tomaron el ascensor bastante tranquilos, puede que nunca pasara el tiempo suficiente en casa pero era agradable estar de regreso.

Al abrir la puerta se encontró con una gran sorpresa: Estaban sus padres, el Sr. Tweak, Clyde y Token esperándolo en la sala, los cuales corrieron a abrazarlo, saludarlo y felicitarlo por su salida del hospital.

-Los estábamos esperando para comer- habló Clyde mientras podía escucharse su estómago gruñir.

-Maldita sea viejo, acaba de salir del hospital y tú solo piensas en comer-

-Es que tengo mucha hambre y ellos demoraron demasiado-

-Lo siento, es que estábamos tan entusiasmados por salir del hospital que una vez en el auto, solo pudimos hablar y hablar- intentó excusar el rubio.

-Si claro hablar- dijo Clyde en un tono burlón mientras abría la boca y movía su mano de adelante hacia atrás simulando una mamada.

-No seas envidioso Clyde, dichosos ellos que pueden-

Por primera vez ese tipo de comentarios los tomaron desprevenidos, normalmente hubieran seguido la broma o cambiado el tema, pero esta vez sus caras se tornaron rojas, cosa que no pasó desapercibida por el par de amigos, que optaron por cambiar de tema.

Después de unos minutos se reunieron en la mesa donde estaba servida la comida, olía delicioso, eran canelones de cordero acompañados de puré de papa y verduras.

Todos comieron hasta saciarse hasta que la comida se terminó, todas las personas en la mesa expresaron estar llenas, pero cuando mamá Tucker trajo el pie de manzana, también lo hicieron desaparecer en un parpadeo.

Era agradable estar rodeado de las personas que más quieres y que más te quieren, las conversaciones largas donde hablaban de recuerdos y anécdotas del pasado. Llegadas las 7 los amigos y el señor Tweak se retiraron, quizás deseaban continuar ahí, pero el moreno recién salía del hospital y querían permitirle descansar.

El rubio llevó al azabache hasta la habitación.

-Abrazo- ordenó a lo cual el moreno obedeció, lo dejó en la cama y le ayudó a acomodarse -Te dejaré para que descanses un poco-

-Quédate por favor- pidió mientras tomaba su muñeca.

-¿No quieres estar solo?- el azabache negó con la cabeza. -Bien, veamos un poco de televisión-

No pasaron ni cinco minutos de que se recostó a su lado para ver la televisión cuando Tweek cayó rendido en la cama.

Al despertar por la mañana se sentía un poco incómodo, como si estuviera entumido. Fue entonces cuando se dio cuenta que el rubio estaba dormido con él, pero no solo eso; Prácticamente lo tenía encima, su cabeza estaba sobre su pecho y su pierna sobre la suya.

Su corazón golpeaba fuerte contra su pecho, despertar así lo puso nervioso, esa cercanía que surgió de la noche a la mañana comenzaba a volver tortuosa. Pensó en moverlo, pero no lo quería despertar, por el contrario, puso su brazo sobre él y le acarició el cabello, admirándolo de soslayo. Ahora sentía culpa por ese sentimiento que tenía por el hombre de alguien más, pero mientras su relación no pasara de esto todo estaría bien, porque esperaba que, llegada su recuperación, Tweek se fuera directo a los brazos de su amante.

Yo no quiero condenarte a permanecer en los brazos de este hombre incompleto -Pensó-

Amor accidentadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora