Esos últimos momentos fueron de lo más satisfactorios para Tweek, ver la boca abierta del maldito pecoso lleno de disgusto, pretendiendo que no le molestaba no ser él quien se adueñó de esos bonitos labios.
Kenny se fue rápidamente, el otro rubio aun con esa sonrisa ladina en su rostro. Lo acompañó hasta la puerta, donde no se despidió de él. ¿Vas a llorar? Pensó para sus adentros en tono de burla.
Una vez Kenneth se marchó, regresó al cuarto de Craig. Le recompensaría dándole de cenar lo que él quisiera.
Estaba tan feliz hasta que vio el rostro serio del otro chico, esperándolo recostado en la cama.
-¿Qué fue eso?- preguntó viendo hacia el suelo y con las mejillas ligeramente rosas.
-¿Qué cosa?- respondió indiferente.
-Tú sabes a lo que me refiero-
-¿Hablas del beso? No tiene nada de raro que una pareja de casados se bese- habló con naturalidad.
-Si Tweek, pero no es algo que hagamos tú y yo-
-Yo... lo siento- contestó avergonzado.
-No lo hagas de nuevo por favor-
Cuando el contrario le pidió eso, no pudo evitar sentir un pequeño dolor en su corazón.
-¿No te gustó?- dijo sin pensar.
-Un buen beso siempre es bien recibido, pero no lo hagas-
Su rechazo le dolía, no quería ser despreciado nuevamente por él, no cuando estuvo a solas con su expareja, esa misma persona que lo atendió mientras estaba frágil cuando él no estuvo presente. Además, podía observar que Craig aun lo veía con algo de cariño y dolor, quería que el moreno también lo viera así.
Caminó hacia la cama y después subió a gatas, quedando sobre Craig. Tomó su rostro y lo miró fijamente.
-Repite eso que acabas de decir-
-No lo hagas-
-¿Que no haga qué?-
-Besarme-
-¿Qué ocurre si lo hago?-
-...- No respondió, pero sus pupilas agrandadas, sus manos temblorosas y ese ligero sonrojo lo delataban.
Besó primero su mejilla, plantó un beso suave en el moreno, quien no hacía nada por apartarlo. Lo volvió a observar, ya lo veía diferente, sabía que era una mirada de amor, y eso aceleró su corazón.
Acercó sus labios a los suyos sintiendo su aliento, su respiración acelerada, no se movía pero tampoco se quitaba.
-Tómame- ordenó sin más.
Craig obedeció, levantó suavemente su mano y la pasó sobre su cabello rebelde enredándola un poco entre sus mechones dorados, empujó su rostro hacia él y comenzó a besarlo. Al principio era un beso normal, solo roce de labios, pero tras fantasear tanto tiempo con sentir su piel, no tardó mucho antes de comenzar a lamer sus labios pidiendo permiso para introducir su lengua.
Craig era perfecto, tenía una buena técnica para los ósculos, en la pelea de lenguas que inició estaba perdiendo contra él, esos besos eran mejor que el café y solo se separó de él cuando le faltó el aliento.
Ver el pequeño hilo de saliva que conectaba sus bocas le parecía tan sexy.
-Eres increíble Craig-
-Tú también lo eres Honey...- Suspiró y dirigió su vista hacia otro lado -pero deberíamos parar- le respondió mientras soltaba el agarre en su cabello.
-¿Por qué siempre quieres poner límites entre nosotros?- preguntó herido.
-Tweek, es porque tú no eres mío-
Esa frase lo hizo reaccionar, lo hizo recordar a Pete, todo este tiempo estuvo en una relación con él, incluso habían hecho el amor toda la tarde ¿Por qué no estaba satisfecho? Se quitó del lado de Craig y comenzó a llorar, se sentía la peor de las basuras.
-Tweek, no llores por favor- le decía mientras acariciaba suavemente su cabello.
-¿Cómo puede gustarte una basura como yo?- preguntó mientras ocultaba su rostro entre sus piernas ¿Qué estoy haciendo?Pensó en sus adentros.
-No eres una basura, quizás solo estás un poco confundido, y creo que hasta podría ser normal, de pronto convivimos 24/7, hemos compartido todo tipo de situaciones. Yo también me siento así cuando estoy contigo, pero intento reprimirme porque no quería que pasara algo como lo que ocurrió ahora-
-No es un error, Craig- murmuró. Y no lo era, el contrario le atraía mucho más de lo que podía admitir.
-Vamos Tweek, conoces mi historia, yo no quiero ser motivo para que le rompas el corazón a nadie. Sé lo mucho que duele, no planeo seducirte ni nada parecido, con el paso de los días dejarás de sentirte así-
-No digas estupideces Craig- gritó molesto. Estaba frustrado, ya no podía seguir negándose a lo obvio, a lo inevitable. Dejó de ocultarse hecho bolita y se giró bruscamente para decirle la verdad, su verdad.
-Craig, tú ya me sedujiste con tu personalidad inocente, dócil y noble, con esas bonitas sonrisas que me das cada día, con esa cara que es un espejo de tu alma, esa belleza que para ti puede que sea la más común del mundo pero para mí es la más exótica, ese cuerpo que tienes y tu pene que es el mejor que vi en mi vida, no sé si esto que siento por ti es un capricho, calentura o amor y eso es lo que me perturba. Craig, no puedo vivir sin ti pero tampoco contigo...- comentó frustrado entre lágrimas, y sólo se frustró más cuando el contrario rio ante esa declaración tan indecente.
-Creo que estamos en el mismo barco Tweek, a excepción de la parte sexual, creo que solo atraigo a los pervertidos-
Esa frase le valió un fuerte golpe en el hombro.
-Idiota- dijo para después reír con él, hablar sobre todo lo que le provocaba lo hizo sentir ligero.
-Es la verdad, todo es tan bonito cuando se trata de ti, nunca pensé que en esa cara inocente existiera ese tipo de deseo-
-¿Eso quiere decir que tú no me deseas?-
-Eso solo lo sabrás cuando aclares tu situación, si te acepto así sin más tu confusión será más grande, entonces no solo herirás a tu pareja y también a mí, aún más importante, te herirás a ti mismo-
Hizo una pequeña pausa en la que acarició suavemente su cabello – Tweek, quiero que sepas una cosa: Elijas lo que elijas o tomes el camino que tomes, yo te respetaré y estaré contigo en tu decisión. No te negaré que si optas por quedarte conmigo me harías el minusválido más feliz del mundo, pero si te decides por tu pareja o cualquier otra persona de las que habitan en el mundo igual te apoyaré, porque lo más importante para mí es tu felicidad- Tomó su mano suavemente y depositó un beso en ella -Será mejor que te retires de mi cuarto por hoy, creo que tienes mucho que consultar con tu almohada-
Tweek obedeció sin decir nada. Salió de su habitación reflexionando sobre todo lo vivido hasta este momento, pero aún más importante, cuestionándose lo que le depararía el futuro.
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Amor accidentado
Fanfiction-Aquí estoy Craig, solo vine para decirte que no tienes que estar solo, yo cuidaré de ti el tiempo que sea necesario- fue la promesa que Tweek le hizo a su marido en aquella blanca habitación del hospital. Las pérdidas son difíciles de sobrellevar...
