Después de aquellas palabras dichas por el azabache, le costó mucho trabajo quedarse dormido, en su mente solo oscilaban preguntas. ¿Qué era lo que realmente sentía por él? Era obvio que lo deseaba, y que hasta ese momento solo había pensado con el pene, pero... ¿Qué ocurría con lo demás?
Estaba claro que eran más que simples amigos. Realmente le gustaba, y le gustaba mucho, lo había ayudado a encontrarse, juntos se comprendían y habían conseguido sanar algunas de sus heridas, pero aun sentía que era muy rápido para comprometerse emocionalmente solo con él. No había pasado mucho tiempo desde que terminó con Pete, y tampoco quería tomar una decisión equivocada y lastimar a Craig por no estar seguro de cómo lidiar sobre lo que sentía por él y ser capaz de cumplir lo que sea que su compañero quisiera. Acostarse con él no fue un error, aunque no estaba seguro de querer estar con él más allá de una noche, no fue una buena decisión.
No se dio cuenta en qué momento con aquellos tortuosos pensamientos pudo caer dormido. Aunque siguió semiconsciente de lo que ocurría a su alrededor, sintió cuando el moreno se levantó de la cama y se fue a bañar, el beso que depositó en su frente, y también pudo percibir levemente el olor del desayuno que preparó su compañero.
Despertó alrededor del mediodía, se levantó sintiendo un pequeño dolor en su trasero producto de lo que había ocurrido por la madrugada. Fue directamente a darse un baño, donde continuó reflexionando sobre cuál era la mejor decisión sobre Craig.
La tarde llegó trayendo al azabache consigo, estaba nuevamente en casa a la hora exacta como casi todos los días, y Tweek ya lo estaba esperando sentado en el sillón de la sala temblando un poco.
-Hola- saludó sonriente desde el marco de la puerta, pequeño detalle que le latigó un poco el corazón.
-Hola Craig- respondió nervioso. Sabía que debía dejar claras las cosas, pero no sabía del todo cómo.
-Te ves nervioso, ¿Estás bien?-
-Si... siéntate por favor-
El moreno obedeció y se sentó a su lado en el sillón.
-¿Ocurre algo malo? ¿Hice algo malo?-
-No, todo está bien contigo...- comenzó a jalar su pantalón con nerviosismo -solo quería hablar contigo-
-Pero ya estamos hablando...- En su cara comenzaba a marcarse esa mueca de seriedad.
-No quiero hacerte sentir mal pero...- Hizo una pequeña pausa, aun no comenzaba a expresarse y ya sabía que lo que saldría de su boca seria doloroso -No estoy seguro del todo sobre lo que siento por ti, sobre si debemos de llevar una relación... Es decir, lo de anoche fue maravilloso pero... no estoy seguro si es lo mejor involucrarnos de maneras más íntimas...- Sentía que en cualquier momento rompería a llorar, pero se estaba conteniendo porque sabía que el moreno se estaba llevando la peor parte.
-Oh- su rostro se veía inexpresivo.
-Es decir, no digo que no te quiera, me has ayudado tanto, me has hecho crecer como persona, eres un ser increíble y justo por eso no deseo hacerte daño, dame tiempo para pensar por favor- Hablaba rápido, nervioso, incomprensible, aunque el otro chico lo observaba de una manera vacía.
-Está bien Tweek... entiendo- Acarició suavemente su cabellera en una acción que no correspondía con su cara.
-Craig yo...- No pudo terminar la oración cuando el moreno ya estaba dirigiéndose rumbo a la puerta que daba a la calle.
Lo miró marcharse, no lo iba a detener, no lo iba a retener a quedarse en algo incierto y tener un momento a solas. Al menos después de esa confesión, era lo mejor para ambos.
ESTÁS LEYENDO
Amor accidentado
Fanfic-Aquí estoy Craig, solo vine para decirte que no tienes que estar solo, yo cuidaré de ti el tiempo que sea necesario- fue la promesa que Tweek le hizo a su marido en aquella blanca habitación del hospital. Las pérdidas son difíciles de sobrellevar...
