La fecha de mi cumpleaños se acercaba, pero algo no me dejaba disfrutarla como esperaba. Alejandra estaba preparando un regalo para mí, mientras que Nelson y los demás organizaban en secreto una fiesta sorpresa. Claro, yo sabía todo, aunque no debiera. Era imposible no darme cuenta, pero algo en el aire me decía que algo no estaba bien.
Me levanté temprano esa mañana, con la mente más agitada de lo normal. Tenía que ver a una vieja amiga, ella vivía lejos y no podría estar en la fiesta, así que decidí aprovechar el tiempo que teníamos. Fuimos al centro comercial, y aunque hacía tiempo que no nos veíamos, nos acercamos como si nunca hubiésemos estado distantes. Pasamos el rato abrazados, charlando, como si el tiempo no hubiera pasado. El error fue no contarle a Alejandra sobre este encuentro. En mi cabeza no pensé que podría ser un problema, pero no imaginé lo que vendría.
Al salir del cine con mi amiga, estábamos abrazados. La gente que nos veía seguramente pensaba que éramos pareja, pero no fue hasta más tarde que me di cuenta de lo que eso realmente significaba. Ese mismo día, Alejandra estaba en el centro comercial con Nadia, buscando el regalo de cumpleaños para mí, y me vio sin que yo me diera cuenta. Yo no pensé que sería un problema, pero para ella, las cosas eran muy distintas.
Esa tarde, al llegar a su casa, todo fue raro. Sabía que algo no estaba bien por la forma en que me miró cuando abrió la puerta. No era la misma Alejandra alegre de siempre. Ni siquiera me dejó besarla. Su actitud fría me desconcertó al instante.
—Pasa —dijo, pero no con la misma calidez. Algo había cambiado.
—Amor, ¿pasa algo? —pregunté, mirando sus ojos, que parecían cansados y algo hinchados. La lluvia empezaba a caer, dándole al momento una sensación de melancolía.
—Solo pasa si no quieres mojarte —respondió ella, sin ánimo.
Entré a la casa y me senté en el sofá, esperando que ella me dijera qué pasaba. Ella se sentó a mi lado, pero había una distancia palpable entre nosotros, como si estuviera construyendo una pared que no sabía cómo derribar.
—Debo decirte algo —dijo finalmente, y mi corazón comenzó a latir más rápido, temiendo lo que vendría.
—¿Qué pasa? —pregunté, intentando mantener la calma, aunque mi voz temblaba ligeramente.
—Te vi con otra —dijo ella, y esas palabras fueron un golpe que no esperaba. El aire se volvió denso, y el peso de su mirada me hizo sentir como si estuviera cayendo. Ya sabía lo que venía, pero no quería escucharla.
—Es solo una amiga —respondí, tratando de calmarla, pero mi voz ya no sonaba tan segura como antes. El pánico empezó a aflorar. Todo aquello había sido un error.
—No importa, Renato —dijo con una tristeza que me atravesó—. Lo vi con mis propios ojos. ¿Por qué no me dijiste nada?
—Lo siento, en serio —dije, sintiendo que todo se desmoronaba. Pero algo en sus ojos me decía que ya no importaba.
—Ya está —respondió, y su tono fue definitivo—. Se acabó. No puedo seguir con esto si sigues haciendo cosas que no me dices.
Me quedé sin palabras, sin saber cómo reaccionar. Tomé una respiración profunda, pero cuando ella me dijo que me fuera, entendí que no había nada más que decir.
—Está bien —dije, mi voz quebrándose mientras me levantaba del sofá. La tristeza me invadió, pero traté de mantenerme firme, de no dejar que mis emociones tomaran el control.
Salí de la casa, y la lluvia ya caía con fuerza. No quería que me viera llorar, así que me apresuré a caminar bajo la tormenta, dejándome empapar, pero sin importarme. Necesitaba ese espacio para procesar lo que acababa de ocurrir.
Cruzando la calle, con el agua empapándome, escuché su voz:
—¡Cielo!
Me giré, y en ese momento, los faros de un coche se iluminaron, cegándome por completo. Un bocinazo. Todo se volvió borroso, y mis pasos se tambalearon.
La oscuridad se llevó el resto.
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Distancias.
Ficção Adolescente"Distancias" es un viaje íntimo a través de los recuerdos, los encuentros y los silencios que marcan a fuego el alma. Dan, un joven atrapado entre la nostalgia del pasado y el vértigo del presente, nos guía con voz sincera y vulnerable por los momen...
