Capítulo VI

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"¿Quién decidió el significado de libertad?

Era un idiota. Porque nadie es realmente libre jamás."

Jungkook debería comenzar a dejar de ser tan impulsivo

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Jungkook debería comenzar a dejar de ser tan impulsivo.

Porque jamás, desde que Jimin planteó su idea, mencionó que había invitado a Kim Namjoon – que llegó antes – y oh, claro, a Kim Taehyung.

La excusa había sido tan pobre que Jungkook quería lanzarse del auto.

"Ellos tienen nuestra edad, no los trates como si fueran viejos. Namjoon-ah dijo que quería salir alguna vez cuando hablamos, así que le dije que podía venir."

¿No olvidó el detalle de Taehyung? Él los delataría seguro. Mierda, era una pésima idea.

"Ya deja de sobre pensar." Susurra Jimin, todos en la camioneta que Seokjin pidió de ocho puestos, con Taehyung conduciendo siguiendo la aplicación con la dirección fija del celular de Jimin.

"¿Cómo esperas que no lo haga? Está Taehyung."

"Ya sé que lo odias, pero en el bar seguro lo pierdes de vista."

Quizá Jimin debería haber considerado esa salida mejor. Un cine habría sido más discreto y menos peligroso que un bar, porque una vez dejaron la camioneta en un estacionamiento libre, y caminaron las cuadras restantes, Jungkook se sintió marear con el solo ruido de las miles de voces de dentro del local, los colores abarrotándose en su mente.

Tuvo que tomar el brazo de Seokjin para calmarse, y hacerle saber su malestar. Pero ya estaban ahí, no los haría devolver porque no podía con las multitudes.

"Quédate a mi lado todo el tiempo, ¿de acuerdo?"

Jungkook asiente, y el grupo que los esperaba a los dos en la entrada los llama para que se apuren.

Cada uno da su identificación al guardia de la entrada, las tarjetas diciendo que eran omegas y alfas élite de nivel plebe. Jungkook aún no entendía por qué era necesario eso. Estaba más concentrado en organizar cada voz, y cada color en su cabeza. Separarlos de la música y tranquilizarse, pero era difícil.

Siempre lo era.

"¡Jinsoo! Al fin te encuentro" Grita Jimin entre las voces y la música a una de los betas en la mesa a la que se dirigen, el mencionado se levanta y abraza a Jimin apenas lo tiene al alcance.

"¡Tardaron mucho! ¿Les costó salir?"

"No, para nada."

Mentira, tuvieron que prometer que regresarían en dos horas y pagar por el silencio de los guardias que, en realidad no estaban interesados en la paga, pero insistieron tanto que acabaron cediendo.

Sólo lo sabían los que vigilaban la entrada principal y la seguridad personal de Namjoon, Seokjin y Jungkook. Tres de los del omega los esperaría fuera del local en su propio auto.

PORCELAIN • KTH & JJKHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora