-A es igual a 8, son términos…-Lauren volvió a explicarme por décima vez en la hora pero yo volví a desconectar. ¿Cómo pretendía que me concentrara en las matemáticas si lo que en verdad importaba era un asesinato?-¿Kim?, ¿Si quiera me estás escuchando?
-No-respondí sin inmutarme-No te escucho ni te voy a escuchar porque simplemente no me importan los términos semejantes ni el álgebra, no me importa que a sea igual a 8 porque utilizaste una maldita regla. ¡Tengo cosas más importantes que hacer!
Ella suspiró mientras tiraba el lápiz.
-No te puedo obligar, a mí tampoco me importan mucho las matemáticas en este momento. Vete, pues, no me hagas gastar saliva.
Asentí mientras tomaba mi chaqueta y salía de la biblioteca. Sólo podía ir a tres lugares, así que decidí ir a ver qué hacía Carter.
Grave error de mi parte.
Cuando me iba acercando a su puerta sentí un nerviosismo extraño. ¿Qué las mujeres tienen sexto sentido?, sí, sí que lo tenemos.
Recordé las innumerables veces que Carter me había regañado por golpear su puerta en vez de pasar como si fuera mi propio cuarto, así que giré el pomo y empujé para entrar.
Y lo que encontré no fue nada agradable de ver.
Mi corazón hizo un “Crack” y volteé la cara hacia otro lado.
-K…-escuché la voz grave de Carter pero decidí hacerme la fuerte, como si no me importara que estuviera en pleno proceso de reproducción con Amanda.
-Tranquilos, perdón por interrumpir, sigan procreando, luego te digo lo que tenía que decir, bye.
Cerré la puerta rápidamente y corrí hacia mi cuarto. Joder, y yo que empezaba a confiar en ese tipo. Esa escena había sido la cosa más perturbadora que alguna chica habría podido ver.
Me recosté en la cama reprimí las ganas de llorar. Quería demasiado a Carter y cada vez las cosas empeoraban. Necesitaba tenerlo cerca pero estaba claro que él no quería lo mismo.
Saqué un libro de la estantería para distraerme un poco pero al final terminó siendo un drama romántico en el que la protagonista moría y el chico se iba con una rubia.
-Estoy mal-me susurré y mi mente volvió a vagar por los recuerdos. Kayle era mi mayor preocupación y una idea brillante relució en mi cerebro.
Corrí hacia mi armario y me puse una chaqueta negra con capucha. Había visto a muchos chicos que iban vigilando por ahí con una pinta parecida.
Me puse unos pantalones grises ajustados y unas gafas de sol que le había robado a Lauren una vez que fui a su cuarto.
Me miré al espejo y sonreí. Con Carter o sin él, seguiré adelante, pero debía acabar con ese teatro de una vez. No me sorprendería que Natasha escribiera una novela pronto.
Abría la puerta con cuidado y salí del cuarto. El dolor en mi corazón se intensificó al ver que Amanda salía del cuarto de Carter y le daba una pequeña sonrisa. Carter ni siquiera me había seguido para explicarlo.
Pasé de largo y ellos ni lo notaron. Llegué al ascensor y esperé unos minutos. Había estado observando y Zed bajaba todos los días a las 4 p.m. así que en unos minutos podría subir.
Como había predicho, el rubio salió del ascensor y puse la mano en la puerta para que no se cerrara.
-¿Qué hay, amigo?-preguntó Zed frente la puerta y entré en pánico.
Eh…
Saqué mi dedo medio y oprimí el botón para que las puertas se cerraran. Dios, soy pésima en idear planes.

ESTÁS LEYENDO
Ask (Editando)
Teen FictionKim es una adicta a las redes sociales y a los libros. Su amiga Natasha es una chica extrovertida que no para de hablar en ningún momento. ¿Qué pasaría si un día éstas dos se meten a la famosa red de preguntas "Ask" y descubren que hay un mensaje d...