XIX-Ariane Blake.

221 19 3
                                    

Los siguientes días fueron confusos.

Victor no llamaba, no daba señales de vida y Carter no sabía dónde podría estar.

-Cambió de teléfono, no hay forma-le repetí a Natasha que golpeó con fuerza la pared.

-Debe haber alguna jodida manera de seguirlo.

-Es muy inteligente-comentó Carter-No lo encontraremos.

-No seas tan miserable-dije tapándome la cara.

Si antes estaba mal, ahora sentí que en cualquier momento iba a caer en picado. Mi hermana estaba en cualquier lugar. Sufriendo. Sola.

O con Victor.

Vale… es mejor decirlo así:

¡O CON VICTOR!

Jalé mi cabello mientras me acercaba a la pared y empezaba a rasguñarla.

-¿Por qué haces eso?-escuché preguntar a Carter pero no podía pensar ni hablar.

¿Y si Victor le estaba haciendo algo?, ¿Y si estaba sufriendo?, ¿Y si todo era mi culpa?, ¿Y si Ariane tenía razón y si no existiera todo fuera mejor?

-Lo hace cuando está muy nerviosa-comentó Natasha mientras volvía a ver la pantalla del ordenador.

Tomé el celular de mamá y volví a marcar el número de Victor.

Por favor. Por favor…

Pip.

Pip.

Pip.

Pip.

Pip.

Sistema correo de voz, su mensaje tendrá costo a partir de éste momento…

Colgué desesperada.

-Todavía entran las llamadas.

-Pero no podemos localizarlo si no contesta.

El cabello rubio de mi mejor amiga estaba hecho un nido de pájaros. Todos estábamos intentando hacer algo para averiguar dónde estaba mi hermana pero nada.

Escuché a Lisa entrar y yo volví a marcar el número.

Pip.

Pip.

-¿Nada?

-No.

Pip.

-La señora Dunne sigue con la policía.

-¿No han empezado la búsqueda?

-Sí, pero no encuentran nada.

Pip.

-¿Hola?-escuché la dulce voz de Ariane, parecía feliz.

No sabía si aliviarme o romper a llorar porque estaba feliz con él. Le hice señas a Natasha para que empezara a rastrear.

-Ari, Dios, me has metido un susto… ¿Estás bien?, ¿Te ha hecho algo?

-Ah… hola, Kimberly-parecía desilusionada-¿Qué quieres?, ¿Me vas a seguir arruinando la vida?

Un pequeño sollozo escapó de mi garganta.

-Sólo quiero que vuelvas, mamá y yo estamos volviéndonos locas, no sabes cómo es Victor…

-Es mejor que ustedes dos. No quiero que me rescaten. Ni siquiera es un rescate, vine por voluntad propia y estoy con mi padre, es un derecho.

Pip. Pip. Pip. Pip.

Tiré el celular al piso con rabia. Mi hermana… agh, ¡DIOS!

-Kim- Carter intentó acercarse pero ya era demasiado tarde.

¿Qué pasa cuando un globo es espichado con mucha fuerza?

Vaya… soy  mala en las metáforas.

Explota. Igual que yo.

Grité con todas mis fuerzas mientras volvía a rasguñar la pared con toda mi fuerza. Ninguno de los tres me detuvo, ni siquiera se acercaron a consolarme.

Natasha y Lisa ya me conocían y evitaron que Carter hiciera algo imprudente.

Acababa de pasar mi mayor pesadilla.

Superaba cualquier miedo que tenía. Supera el dolor de que todos me negaran y quisieran mi muerte.

Ariane había preferido a Victor.

Ella, mi hermana, la chica que había criado como una hija, que había  cubierto, acompañado. Esa niña que me vio llorar por las noches. Esa niña que estaba siempre en problemas.

Esa misma niña, Ariane Dunne, había decidido dejarnos.

Para convertirse en Ariane Blake.

Ahora entiendo el sabor de la traición. 

Ask (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora