Y efectivamente Carter se vengó. Se vengó con un gran balde azul lleno de miel y plumas que cayó en mi cabeza mientras me dirigía a mi próxima clase.
-Bien, necesito que me ayuden a devolvérsela-les dije a Natasha y Lisa mientras se sentaban en mi cama-¿Alguna idea?
-¿Y si nos dejas de molestar?, eres una inmadura, Kimberly-Lisa se cruzó de brazos mientras intentaba no terminar gritándome.
-Es como un juego…
-¡¿NO PUEDEN SALIR COMO LAS PERSONAS NORMALES?!
-NO, SERÍA ABURRIDO.
-ENTONCES SIGUE CON TU MASOQUISMO PERO A NAT Y A MÍ NO NOS METAS.
Suspiré frustrada. La idea de tener ese juego de las bromas con Carter me emocionaba, pero necesitaba ayuda de las reinas en venganzas y ellas no cooperaban.
-Vale, Kimberly, en serio… para ya, se madura y dile que te gusta. ¡Por favor!, ¡Se vuelve aburrido!
Me volteé para pensar en otras cosas. Luego haría que me ayudaran. Me metí a Ask con la esperanza de que Carter hubiera hecho alguna pregunta caliente.
¿Quieres a tu padre?
No.
Después de teclear la respuesta, me sorprendí al ver una nueva pregunta.
¿Por qué lo odias?
¿Por qué haces tantas preguntas sobre él?
¿Lo quieres ver?
Nunca.
Te está buscando, Kimberly Dunne, y no va a ser bonito.
¿Quién mandaba esas preguntas?
En algún momento me encontré en los brazos de Lisa mientras me consolaban. No creía que la primera aparición de mi padre después de dos años fuera de ese modo.
Las tres sabíamos lo que significaba.
Victor estaba cerca de la ciudad.
De Ariane.
De mamá.
De mí.
****
Subí las escaleras rápidamente y abrí la puerta de Carter sin golpear. Como era de esperarse se estaba manoseando con la rubia Amanda pero me importó un comino.
Los dos se detuvieron cuando notaron mi presencia.
-¡VETE!-le grité a Amanda mientras la miraba fijamente-¡¿NO ME ESCUCHASTE, PERRA?!, ¡QUE TE VAYAS!
-No tengo por qué hacerte caso.
-Sí tienes, es lo mejor si no quieres que tu cara sea marcada con mis uñas y tus extensiones de Barbie sean tiradas a la calle. Te lo voy a repetir, no estoy de humor. Vete. Ahora. Mismo.
Ella pareció pensárselo después de analizarme con la mirada. Se acomodó la camisa y salió corriendo.
-¡¿Qué demonios fue eso, Kim?!-me regañó Carter, estaba muy enojado. Que se vaya a la mierda-¡No tienes derecho…!
-Me vale una mierda con quién compartes enfermedades de trasmisión sexual. Me vas a contar ahora mismo de dónde conoces a Victor Blake. Ahora, no quiero sacarte la información a patadas.
Se quedó callado.
-¡¿No me escuchaste?!, voy a armar un escándalo en todo el barrio y te voy a golpear si no me dices ahora mismo de dónde conoces a Victor Blake.
-No tengo por qué decirte nada.
-Estamos hablando de mi padre, el cual me está acosando desde hace una semana.
-¿Es tu padre?, ¿Pero qué…?
-No. Estoy. De. Humor. David Carter Lawler. Me dices ahora mismo de dónde carajos conoces a mi padre o te quito a ese amigo tuyo que produce hijos-dije entre dientes.
La ira hervía dentro de mí. Eso sólo pasaba cuando ponían a mi padre a un radio de 6 kilómetros.
No me podía pasar esto ahora. No, no podía ser.
-No te lo puedo decir.
Saqué toda la fuerza que tenía y me sorprendí al ver que tenía a Carter contra la pared, ahogándolo.
-Cal-cal-cal-cálmate.
Solté mi agarre mientras cerraba los ojos.
Calma, Kimberly, Victor debe estar a kilómetros de distancia, tranquila.
-No te lo puedo decir, en verdad, K-se justificó el chico cuando ya había recuperado aire-Es un código.
-¿Un código de tus cosas estúpidas?, te falta crecer, Carter, eres un inmaduro de mierda que no sabe qué es sufrir.
-Claro que lo sé…
-¿Cuál ha sido el mayor sufrimiento?, ¿Qué tus papis ricos no te pudieron comprar una casa en las orillas de Brasil?, ¿O que tu distribuidor de drogas no está dispuesto a darte más?, ni siquiera lo haces por huir, sólo son caprichos. Caprichos como lo fui yo y cada chica que se acuesta contigo. Caprichos del señor Carter. Vale, me cansé, y si no me vas a decir por qué conoces a mi padre de una regalada vez, te voy a sacar la verdad a puños y hackers. ¿Me vas a facilitar el trabajo?
-No puedo…
-Pues métete ese “No puedo” por donde no te llega el sol. Te lo he advertido, David, no soy muy santa. Yo también sé qué son las drogas, el alcohol, el dinero y póker. Sé cómo entrar en ese mundo y joderte la vida. Lo haré, porque estoy muy cabreada que por tus caprichos no me digas dónde demonios está mi padre y qué planea. Si algo nos pasa a las Dunne, cualquier cosa, tu conciencia no te va a dejar dormir, o en peor caso, yo misma me encargaré de que no puedas dormir de dolor. La venganza es dulce, Carter.
ESTÁS LEYENDO
Ask (Editando)
Teen FictionKim es una adicta a las redes sociales y a los libros. Su amiga Natasha es una chica extrovertida que no para de hablar en ningún momento. ¿Qué pasaría si un día éstas dos se meten a la famosa red de preguntas "Ask" y descubren que hay un mensaje d...
