Sasuke
Luego de que le tiré el vaso de agua en la cara a ese idiota, me encerré en la habitación con llave para evitar que volviera a entrar a molestarme, y luego de algunos minutos, oí que sus pasos se alejaron, y me acosté en mi cama frustrado tratando de pensar que haría para que el idiota de molestar.
Es que de verdad no entendía, simplemente podría follar con cualquiera pero no, el maldito dobe disfrutaba de fastidiarme cada vez que podía.
Y no sólo impone que le pertenezco, sino que también se cree con el derecho de decirme con quien puedo o no hablar.
No quería seguir pensando en ese imbécil, y Karin seguramente tardaría en volver, así que luego de hacer algunas tareas, decidí salir a despejarme un rato y después de tomar las llaves fui a una especie de parque no muy lejos de la universidad para no perderme.
Era lindo, con pasto verde y cuidado, algunos árboles de cerezo, una fuente en el centro y algunas bancas donde veo varias parejas y… Se le fue lo lindo.
Esto era el colmo.
En una banca algo lejana ví a ese dobe hablando muy cómodamente con una chica de cabello largo y azul, con ojos de color blanco y grandes pechos que se restregaban en el brazo de Naruto mientras ella lo abrazaba.
Vaya, al fin me dejaría en paz.
Observé que por un momento desvía la mirada y parece que se da cuenta de mi presencia pero simplemente lo ignora.
Pues mejor para mi, pero aún así decidí rme a algún otro lado ya que no quería ver a ese idiota.
Me alejé del parque, mientras buscaba en mi pantalón mi celular, y dándome cuenta de que lo había dejado en la habitación.
Al retirar mi mano creí escuchar el ruido de algo caerse, pero no le tomé importancia, lo único que quería era alejarme de Naruto.
Comencé a caminar por algunas calles, pensado en feliz que sería ahora que el imbécil parecía haberse rendido.
Ni siquiera me sorprendía.
Estaba tan perdido en mis pensamientos que no me dí cuenta de que me había adentrado en una zona llena de hoteles muy lúgubre y di con un callejón, justo estaba por dar la vuelta, cuando se acercan cuatro tipos enormes y sonrientes.
Naruto
Luego de que me fui a cambiar seguía de muy mal humor, así que decidí buscar a alguien para descargar mi frustración sexual por culpa de ese teme.
Y la respuesta me llegó cuando al salir de mi habitación mientras caminaba por los pasillos me topé con Hinata, una chica con la que me acostaba cuando no había más opciones y ella felizmente accedía siempre.
Hablamos un poco y decidimos ir a un hotel cercano, ya que su habitación estaba ocupada por su compañera Sakura, y Shikamaru me mataría si hacía algo así en nuestra habitación.
Pero cuando nos dirijamos al hotel quiso tomar un descanso en un parque, cosa que no me sorprendió mucho porque traía un vestido muy ajustado y unos tacones de aguja enormes.
No entendía porque le encantaba usar siempre esas cosas que claramente le incomodaban, debería ser como Sasuke, con su ropa sencilla y aparentemente cómoda no parecía poner mucho esfuerzo en lucir bien pero aún así lograba verse tan tierno y sexy que me volvía loco sin siquiera proponérselo.
Mis propios pensamientos me sorprendieron.
¿Qué estaba haciendo?
Teniendo a una chica con pechos enormes frotándose en mí y diciéndome algo a lo que ni siquiera prestaba atención, urgida porque me la folle, y yo pensando en ese teme orgulloso y enojón.
Por un momento me imaginé como se sentiría si Sasuke fuera el que estuviera aquí insinuándose a mi tan descaradamente, (definitivamente él si tendría toda mi atención), pero se suponía que vine con Hinata para no pensar en él, así que preferí mirar a otro lado, y por un momento creí haber visto a Sasuke parado a lo lejos, viéndome, pero supuse que era mi imaginación de nuevo y lo deje pasar.
Cuando Hinata dijo que podíamos irnos, al salir de parque ví en el suelo una credencial de estudiante, así que la levanté.
Ese teme hasta en la foto de su credencial se veía lindo.
¿Así que no lo imaginé? Sasuke de verdad estuvo en el parque…
Y me vió con Hinata.
Mierda.
Hinata se detiene al ver que me quedo parado viendo la credencial, y no se porqué, pero algo en mi me decía que tenía que ir a buscarlo.
Sabía que la zona a la que nos dirijamos era algo peligrosa, pero Sasuke no iría en esa dirección, ¿o sí?
Seguí caminando con ella, pero ese sentimiento no se iba, así que le dije que se adelantara y me esperara en el hotel porque tenía que hacer unas cosas.
Una vez que se alejó de mí corrí por las calles.
Me sentía estúpido, sin siquiera saber a dónde iba o si estaba ahí, pero aun así sentía que debía seguir buscando.
Empecé a rendirme luego de un rato y estaba por regresar con Hinata, cuando creí escuchar su voz diciendo mi nombre, corrí aún más, escuchando voces alborotadas de hombres cerca de un callejón.
Con un extraño sentimiento de intranquilidad me acerqué, viendo a cuatro hombres que parecían rodear a alguien.
No lo pensé cuando corrí a ayudar, y empuje a uno de los tipos, temiendo por qué fuera lo que yo creía.
Y lo ví…
Sus labios con sangre, su blusa desabotonada, con lágrimas corriendo por sus mejillas y una expresión de miedo que me partió el corazón.
Mi lindo teme.
Sentí la ira y la rabia recorrer mi cuerpo, empecé a golpear a todos los tipos que estaban ahí, algunos lograban golpearme pero se los devolvía peor.
Tampoco sentía nada cuando me golpeaban, no me importaba nada.
Solo pensaba en que esos tipos habían lastimado a Sasuke.
Ya había noqueado a dos, otro se fue corriendo, sujeté de cuello al último tipo, y lo ahorqué con una mano mientras lo golpeaba con la otra.
Estaba furioso.
Nadie debía hacer llorar a Sasuke.
Nadie debía lastimar a Sasuke.
Nadie debía tocar a Sasuke.
Quería matarlos.
Y tal vez lo hubiera hecho de no ser por que sentí unos brazos pequeños y temblorosos sujetar mi espalda.
—Es suficiente, Naruto, por mucho que quiera; no debes matarlo o nos meteremos en problemas nosotros. Estoy bien. —escuche como me susurraba aún con la voz llorosa.
No quería que llorara.
Así que solté al tipo que estaba ya inconsciente y me gire hacia Sasuke, abrazándolo y pegando a mi pecho mientras sentía como mi camisa se empapaba con sus lágrimas.
—Tranquilo, Sasu, tranquilo, no llores, pequeño. —le hable despacio y le acaricie el cabello—. Perdón por no llegar antes. —hablé arrepentido, él despegó su cara de mi pecho y me miró a los ojos.
—¿Cómo me fue qué…?
—Encontré tu credencial tirada cerca del parque, y no lo sé, sentí que debía buscarte. —contesté mientras con mis dedos acariciaba sus mejillas quitando sus lágrimas.
—Gracias. —me dijo despacio mientras me abrazaba con más fuerza.
—No tienes nada que agradecer, Sasu. —le hable con la voz mas calmada que pude, ya que aun sentía la furia hacia esos hombres—. Vamos, hay que ir a mi habitación para curarte esas heridas.
Me quité mi chaqueta y se la puse a Sasuke y porque su blusa estaba totalmente abierta, y lo cargué entre mis brazos mientras él solo asintió callado, sosteniéndose de mi cuello.
Todo el camino sentía como mi teme trataba de regular su respiración se aferraba a mi, como si eso lo calmara, cosa que me enterneció, pero también me dolió que siguiera asustado.
•••••
Al llegar a mi habitación afortunadamente Shikamaru no estaba, recosté a Sasuke en mi cama y busqué en los cajones el botiquín que mi madre me había hecho comprar por sí había alguna emergencia, y que en estos momentos agradecía por tener.
Me senté en mi cama junto a Sasuke y noté que ya no temblaba, pero aún así podía ver en sus ojos que seguía asustado.
—Tranquilo, estás bien, mi teme , estoy aquí contigo y no dejaré que te hagan daño. —le hablé para tranquilizarlo mientras tomaba su mentón y hacia que me mirara, limpiando la sangre de sus labios.
—Naruto. —susurró como si acabará de darse cuenta de que estoy con él, y mirándome con aprecio o agradecimiento. No lo sabía exactamente.
Solo sé que sin darme tiempo de reaccionar me abrazó, tan cálidamente que me quedé sorprendido un momento.
Pasé mis manos por su cintura y lo acerque más a mí.
Sabía que no debería disfrutar esto, sabía que probablemente me odiaba.
Y que se supone que yo también lo hacía y había planeado joderlo de distintas maneras.
Pero…
Aún así no podía imaginarme a mí haciéndolo llorar así.
Aun así, no quería ni podía pensar en nada que no fuera lo bien que se sentía ser abrazado por él.
Aun así, solo quería a Sasuke.
ESTÁS LEYENDO
El Amor No Existe
FanfictionSasuke Uchiha es hermoso, de cabello oscuro al igual que sus ojos, astuto e inteligente. Y está convencido de que el amor no existe. Pero cuando se muda al campus de la universidad, conoce a cierto rubio, de ojos azules, demasiado orgulloso, pervert...
