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HueningKai miró sorprendido las grandes puertas que se encontraban en frente suyo. Abrió y cerró la boca sin poder expresar idea alguna, ¿Realmente iban a ingresar en un lugar así?

— Cariño, cierra la boca que puede entrarte algún insecto. — bromeó el omega pelirrosa. El castaño asintió sonrojado de haber sido descubierto, pero debían de entenderlo... Kai nunca había visitado un edificio tan grande en su vida. — Ven, aprovechemos que todavía es temprano, tengo que revisar unos contratos y luego podemos marcharnos.

Dicho esto, ambos se adentraron en la empresa donde JiMin trabajaba. 

Al momento en que posaron un pie dentro, el semblante de Park cambió por uno más serio, respondiendo ante los saludos que los diversos trabajadores le brindaban con leves asentimientos.

A pesar de estar en un lugar que prácticamente era de su propiedad, no quitaba que cualquier paso en falso podría perjudicarle. 

Así como también era consciente de los chismeríos de los pasillos cada vez que se le acercaban para sentir su aroma combinado con el de YoonGi, sin tener ninguna marca en su cuello. 

La hipocresía de la sociedad era tal que, para poder hacer del pelirrosa alguien digno, debía de portar algo que certificara que tenía un honor

Pertenecer a alguien te daba estatus sobre la sociedad.

Cómo sí las personas tuvieran que presentar algún carnet de salubridad o un equivalente de pedigree personal.

El omega nunca olvidaría las clases de antropología cuando estaba en la universidad, en especial a una autora que hablaba sobre los omegas y su lugar en la manada desde los tiempos en que las tribus existían.

"Un omega sin alfa, es un omega sin dueño que pertenece al pueblo".

Y pareciera ser que todo el mundo estaba a la expectativa de poder tomar un pedazo del omega.

Fuera por envidia del lugar al que había llegado con tanto esfuerzo, ya que ser el heredero de la empresa no le había quitado sus largas noches de estudio de mercado, finanzas, proyectos empresariales y demás.

Fuera por el poder, no sólo en lo económico, sino de poder restregarlo como a un maldito trofeo y vanagloriarse de haber podido someter al rebelde omega. 

JiMin había aprendido que todas aquellas personas que se le presentaban con brillantes armaduras, no eran más que un espejismo de lo que realmente eran por dentro. 

Like a Virgin | YM | OMEGAVERSE |Donde viven las historias. Descúbrelo ahora