Capítulo 11

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Al finalizar las clases, Yael y yo fuimos a la salida de la escuela.

—Espera Grace —habla.

—¿Ocurre algo?

—Voy al baño, me entraron unas ganas de hacer pis.

Me rio— En serio Yael. Esta bien te espero aquí.

Yael se va corriendo hacia el interior de la escuela.

¿Cómo estará Gael?

Después de la pelea no lo he vuelto a ver. Ni a Jael tampoco.

De pronto Lewis se pone a mi lado.

—Gracias a Dios estas sola —suspira.

—¿Qué pasa Lewis? —sonrío al ver su estado. Parece que estaba buscándome vuelto loco.

—Yael no te da respiro, o bueno, cuando no es Yael es Jael. Esos mellizos me vuelven loco. ¿A ti no?

Me rio por lo que dijo.

—¿Para que me querías sola?

—Gael esta en el baño de hombres esperándote.

—¿Qué? ¿Por qué en el baño de hombres?

—No me preguntes —se encoge de hombros—, ve ahora, antes que se aparezca Yael o Jael.

Voy hacia el baño de los hombres y le doy gracias a Dios que no había nadie en los pasillos para entrar sigilosamente al baño.

Entro y lo primero que veo es a Gael con la parte de arriba desnuda limpiándose la herida del abdomen.

Me acerco rápidamente para ver como está.

—¿Recibiste un golpe ahí? —toco su herida con cuidado, al no escuchar respuesta subo mi cabeza para mirarlo.

Este me estaba mirando muy detenidamente. Me sonrojé al instante. Sus ojos aunque eran marrones los veía como los ojos más hermosos. Tenía un sentimiento que los había visto antes, pero no sabía de donde. Quizás me lo esté imaginando.

Esto se sentía como si estuviéramos mirándonos por horas.

—Cierra la puerta —manda.

¿Qué cierre la... Espera, ¡Qué!?

—¿Qué? —vuelvo a la tierra.

¿Para qué quiere que cierre la puerta? ¿Qué estará pensando hacerme?

—Que cierres la puerta y le pongas el seguro.

—¿Para qué quieres que le ponga seguro? —dejo de tocarle el abdomen.

—¿En qué estas pensando Grace? —se me acerca más de lo que estábamos.

Me pongo nerviosa, muy nerviosa.

—N-no estoy pensando en nada —tartamudeo—, solo estoy preguntando.

Gael sonríe y sentí que me puse más roja de la cuenta.

—Mejor la cierro —camina hacia la puerta.

—E-espera...

—No es lo que estas pensando, solo es para que no entre nadie que nos pueda ver.

—Que importa si nos ven —digo estremeciéndome.

Gael se voltea a mirarme.

—Te recuerdo que estas en el baño de hombres.

Al él decir eso, reacciono.

—Si, si tienes razón.

Cierra la puerta y vuelve hacía a mi.

Gael Gray ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora