ONCE

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Se movió bruscamente sobre la cama en busca de la mañanera frialdad de su cama como le era costumbre, pero no halló esa frescura que lograra quitarle la ola de calor que estaba sintiendo. comenzó a abrir los ojos de a poco y lo primero que miró fue esa mesita de noche, encima de ella unas pastillas con un vaso con agua, perezosamente sus pies vagaron por las sábanas y se topó con lo que parecía ser una prenda de lana. La enorme flojera mañanera hizo que le costará demasiado tener que incorporarse en la cama para quedar sentado, viendo algunos atuendos suyos encima de las colchas y obviamente, esa no era su habitación. Al darse cuenta de ese detalle, miró a los alrededores asustado y luego observó su atuendo, llevaba un polo distinto al que usó ayer más sus mismos pantalones, seguía oliendo a alcohol y el dolor de cabeza confirmaba una vez más que probablemente haya hecho un desastre en la casa de alguien.

Bueno ¿Qué tan malo puede ser?

— Oh, el bello durmiente al fin despertó y sin necesidad de su príncipe.

Ante esa voz oírse, su rostro alzó la mirada para encontrarse con la de Hyunjin ingresando a la habitación secándose el cabello con una toalla azul, estaba usando un polo manga cero de color negro y un short rojo. 

— Buenos días ¿por qué traes esa cara?

De acuerdo, al parecer era mucho peor de lo que creía.

— ¿Por qué estoy en tu habitación? — empezó a fijarte en el mayor detenidamente, buscando detalles, pero lo único que percató era que su hyung salía de ducharse — N-No me digas que nosotros...

— Oye — se acercó a la cama dejando su toalla en su hombro y le dio un pequeño cocacho por malpensado — no pienses cosas tan fuera de lugar, nosotros no hicimos nada de nada — Yang suspiró aliviado — pervertido.

— ¿Y qué quieres que piense si me veo en este estado y a ti saliendo de la ducha?

— Me bañé porque hacía calor y porque "alguien" vomitó en el corredor anoche, manchando todo y dejando un completo desastre mi habitación porque te pusiste de terco al no querer dormirte.

— N-No es cierto — ahora sí que estaba demasiado avergonzado — estás mintiendo, yo no haría tal cosa.

— ¿Quieres ver mis zapatillas sucias como evidencia?

— ¡No! — gritó deteniendo la acción de querer irse del cuarto — te creo...

— ¿Ya tomaste las pastillas que te dejé a un lado? — el contrario negó — hazlo, tienes que tomar eso para que se te pase el dolor de cabeza — con amabilidad tomó las cosas de esa mesita y se las extendió a su amigo.

— Gracias.

Se sentó a un lado de la cama y calladamente lo observó tomarse el medicamento, sus mejillas estaban rojas pero ya suponía él que no era precisamente el calor. Llevó su mano y despeinó sus cabellos para hacerle entender que no tenía que preocuparse, que todo estaba bien y que lo que pasó, quedaría olvidado.

— Puedes usar mi baño para asearte, como me desperté temprano fui a la tienda y te compré un cepillo de dientes, es el de color azul.

— No te hubieses molestado.

— No hay problema, pero me debes dinero — el menor asintió — era broma, tonto.

— A estas alturas no me importan tus insultos, solo quiero que saliendo de aquí me atropelle un carro.

— Eres muy dramático, ya deja pensar en eso — se acercó hacia los cajones de su estante y lanzó una toalla en la cara a Jeongin — toma una ducha, hay agua caliente por si tienes frío, te llevaré ropa luego.

Don't blame it on me | HYUNINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora