TRECE

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Siguió tomando de su café helado mientras seguía a su noona junto a Seungmin, hoy era quincena, por lo que significaba que Jisoo les invitaría a salir y de paso verían más modelos nuevos de otras tiendas para averiguar cómo le va a la competencia. El día tenía fuertes ventiscas pero había algo de sol, Jeongin vestía un sweater de lana y Seungmin un abrigo largo de color camello, Jisoo por su parte lucía unos bonitos pendientes con su precioso outfit de otoño y maquillaje a lo natural.

De estar en una tienda de ropa juvenil, pasaron a comprar adornitos de hogar a una tienda de productos importados de Estados Unidos, luego de eso almorzaron juntos en el ya tan conocido restaurante dentro del centro comercial y, por último, ahora se encontraban esperando a Jisoo a que pagara por sus paquetes que vino a recoger.

— ¿Está todo bien?

— ¿Por qué preguntas?

— Pues llevas más de media hora haciendo como que bebes café por la cañita, pero ya no tienes nada en tu envase.

Movió su vaso ante lo que le dijo su amigo y sí, había estado tan concentrado en sus pensamientos que jamás se percató que solo absorbía aire. Avergonzado se dirigió hacia un tacho cercano y botó el envase, Seungmin riéndose por unos largos minutos de él, broma que pasó a empujes bruscos con amenazas de golpearse.

Hasta que llegó la mayor a calmar la "charla" tan amistosa de ese dúo.

— No peleen mis niños — reprendió jalando de la manga de sus abrigos a los menores, llevándolos afuera del local — ya decía yo porque habían estado tan tranquilos todo el viaje.

— Él empezó — ambos menores se señalaron y Jisoo no pudo evitar reír.

— Sí, sí, lo que digan, ya vámonos — empezó a caminar aliviada, suspirando porque al fin acabaron con sus tareas del día — al parecer la nueva mercancía de la semana me llegará en 3 días ¡Estoy feliz! — gritó llamando la atención de unas cuantas personas a su alrededor.

— ¿Ya nos vamos a casa?

— Depende ¿A qué hora son?

Jeongin prendió la pantalla de su celular para poder indicar la hora, pero antes de que pudiera si quiera pronunciar algo, Seungmin le había callado respondiéndole a su noona. Molestó por la callada de boca que le dio, abrió la aplicación de mensajes y se puso a ver algunos estados de sus contactos mientras seguía a los molestosos de sus amigos a quién sabe a dónde, deslizó mucho hasta llegar a ese chat. El que marcaba como última conversación hace más de 4 semanas, el de Hyunjin.

Apagó la pantalla para no pensar en eso y optó por mejor prestar atención a los demás que le estaban llamando.

¿Qué con la gente que se pierde de los helados en pleno invierno o noche fría? Seungmin y el menor se cuestionaban mucho acerca de ese hecho, comer helado en esos días o épocas era de lo más satisfactorio del mundo. Ambos amigos pidieron helados de diferentes sabores con muchos dulces encima, mientras que su noona se compró una crepa de fresa, estaban sentados en una heladería cerca a la salida, charlando sobre un poco de todo. La primera en hablar fue Jisoo, empezó a contar acerca de su nueva cita y de lo bien que estaba yendo con ese tipo que conoció, se le veía muy contenta, risueña, toda una adolescente enamorada. Por otro lado, Seungmin mencionó que empezaría con sus clases de inglés la semana que viene y que probablemente andaría más ocupado que de costumbre, obvio avisó aquello para que su amigo entendiera si se encontraba ausente en ocasiones.

Más cuando ambos Kim se giraron esperando la respuesta del maknae, éste se encontraba decaído comiendo a cucharadas lentas de su helado ya casi derretido. Eso no daba buenos indicios.

Don't blame it on me | HYUNINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora