Dominando a mi sumiso

576 50 3
                                        

Muevo mi cabeza de adelante hacia atrás lamiendo y chupando toda la enorme longitud palpitante y caliente de Viggo.

Las manos de mi hombre se enredan en mi cabello rojo instigándome a que meta profundamente su miembro erecto en mi boca.

Viggo mueve su cadera jadeando.

"Si Lilith, carajo, eres mi puta muerte!"

"Sigue pequeña mía, sigue..."

Sonrió porque se que Viggo está disfrutando de esto como nunca antes.

En este lugar privado nadie nos escucha y si lo hace a nadie le importa.

Este es nuestro reino de lujuria.
De amor.

De pasión desenfrenado y degeneración.

Viggo continua clavándose en mi con estocadas más profundas y largas.

"Lilith...dios..."

"No blasfemes Viggo."

Digo entrecortado porque Dios no tiene nada que ver en nuestros asuntos.

"Solo cállate y sigue porque ya..."

"Si...si...casi..."

Viggo se aferra de mi cabeza y siento cuando tensa por completo su cuerpo.

Aprieto su esponjoso trasero con fuerza clavándole mis uñas para que grite de placer y dolor.

"LILITH!"

Viggo se derrama en mi por completo y bebo insaciablemente su semen azulado.

Cuando me retiro un poco para mirarlo, unos chorros de semen caliente salpican mis senos haciéndome gemir.

Viggo es tan sensual cuando se viene!

Alza la cabeza como buscando clemencia de alguna divinidad pagana y se aprieta las manos preso de placer intenso.

Lamo la cabeza de su gordo miembro y la pequeña hendidura en ella para torturarlo de placer.

"Lilith, espera, ya no...maldición, espera...aahhhh...!"

Se que está muy sensible en este momento y es por eso que no solo lamo su miembro sin que me importen sus súplicas vanas.

Mi lengua recorre indecentemente sus bolas apretadas por el placer, cosa que hace gemir a Viggo con fuerza.

Mi lengua sigue su tortuoso recorrido hasta llegar a su vientre que muerdo y chupo haciendo que Viggo se retuerza en mis manos.

"Ya, Lilith, basta, no lo soporto... por favor."

Suplica Viggo y tal vez te muestre piedad...

Tal vez.

"Callate y disfruta llorón."

Ordeno y Viggo frunce el ceño entre molesto y excitado.

Muy bien, recuerda cual es tu lugar a mi lado Viggo.

Yo soy la dominante y tú el sumiso.

Lamo sin piedad cada parte de su cuerpo hasta llegar a su sensibles pezones.

Mis manos y uñas dibujan patrones en su perfecta piel blanca.

"Lilith...carajo...no pares...maldita seas!"
Gime mi hombre.

"Gracias cariño, ya estoy maldita."

Un sonido me detiene en seco.

El celular del trabajo!

Lilith, Vampiresa SensualDonde viven las historias. Descúbrelo ahora