Insto a mi niña a seguir corriendo lo más rápido que pueda.
Nunca había estado en medio de una persecución tan loca y desenfrenada como en la que nos vimos envueltas Belle y yo.
"Mamá, pero si no hicimos nada malo!"
"Porque tenemos que huir?"
Todo esto es obra de Viggo.
Estoy segura.
De alguna manera todo lo malo que nos ha pasado es obra de Viggo.
Han pasado más de la semana en la que abandonamos a Viggo a su suerte en su castillo y nos asentamos en un pueblecito pequeño.
Al ser pequeño y vulnerable, siempre hay tunantes, ladrones, barbajanes y violadores al acecho de la gente indefensa.
El señor que nos dió posada fue nuestra primera víctima la noche que llegamos al pueblo, porque quería copular con mi niña.
Ambas nos deleitamos sorbiendo su refrescante sangre azul del hombre directamente de las venas de los brazos.
Después, tomé posesión de la posada diciendo que era la hija perdida del dueño.
Y todo el mundo me creyó.
Los siguientes platillos, digo huéspedes, fueron una banda de forajidos que se habían enterado de que una nueva pequeña mujer administraba una hostería.
Y todos ellos fueron tan deliciosos!
Solo apartamos Belle y yo a los dos más guapos para hipnotizarlos con nuestra belleza.
Ellos nos brindaron, en mi caso un poco satisfacción sexual,la.
Después nos alimentamos con su sangre.
Mi Belle, por fin, pudo tener su muy gratificante liberación sexual gracias a que el hombre que la desvirgó ya tenía más de veinticinco años humanos.
Y según le había comentado a mi niña, tenía demasiado experiencia dando placer a doncellas.
De frente al espejo, Belle y yo estamos aprendiendo a perfeccionar nuestros cuerpos.
Observamos los modos de andar, expresarse y el cuerpo de las chicas deseadas del pueblo.
Con mucha práctica y horas de dedicación conseguimos lograr cinturas más pequeñas, caderas más anchas, pechos más generosos, piel más blanca...
"Mamá, mira!"
"Pude crearme un lunar!"
Mi niña está feliz de poder colorear su rostro, sus labios, sus pestañas ella sola con sus dedos.
"Basta ya, es hora de salir a cazar la cena de está noche."
Justo estábamos por salir cuando muchos hombres aparecieron frente a la hostería blandiendo sus armas, machetes, trinches y antorchas encendidas.
"BRUJAS!"
"RAMERAS!"
"PECADORAS DEL DEMONIO!"
Gritaban todos los hombres y algunas mujeres.
"Corre."
Ordené a Belle antes de que ellos llegaran hasta nosotras.
No soy tonta.
En el pasado ya me enfrenté a una situación así.
Y aprendí que los humanos no se detienen ante nada si quieren destruir por completo algo que les inspira miedo.
O algo que no pueden ni comprender ni controlar.
Y aunque soy más fuerte y podría vencerlos a todos con facilidad, prefiero evitar una masacre que haga que más humanos nos persigan.
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Lilith, Vampiresa Sensual
Romance"Eres MIA Lilith!" Mi amante vampiro exclama posesivamente. Te atreves a entrar en mi mundo de lujuria eterna? Dejame corromperte el alma...
