Hechicera

74 16 0
                                        

Viggo yace a mi lado completamente inmóvil.

Belle lo mira con profundo interés.

"Mama, no resistió la transformación Lord Viggo?"

El corazón de Viggo lucha por dar un nuevo latido.

"Esperaba que resistiera debido a su fuerte condición física y buena edad.."

"Pero al parecer no es suficiente su vigor físico."

Mi caballero permanece dormido cuando unos leves toquidos en la inmesa puerta se dejan escuchar.

"Mi Lord, Mi Lady."

El sirviente de Viggo llama desde fuera de la puerta.

"Un momento por favor."

Abro la puerta descalza y enfundada en la hermosa bata verde decorada con flores rojas, blancas y amarillas.

"Que sucede?"

Pregunto al sirviente, del cual no se el nombre.

"Mi Lord aún duerme?"

El sirviente puede ver a Viggo recostado en nuestra cama.

"Así es."

"Toda esta tensa preocupación debido a la bestia lo ha dejado completamente exhausto."

El sirviente arquea una ceja porque no cree que ese es el motivo de la extrema fatiga de su amo y señor.

"Mi Lady, no debe de preocuparse."

"Hemos servido por muchos años a Lord Viggo."

"Y conocemos que su excelencia siempre fue muy..."

"Amoroso y vigoroso cuando se trataba de damas bellas y virginales..."

"Como usted."

La sonrisa del hombre revela lo que en verdad quiere decir.

Comprendo.

Yo misma lo vi fornicar con tres jovencitas a la vez.

Para luego desecharlas como si fueran una especie de prenda gastada.

"Esa es la verdad, no tengo porque explicarme ante usted."

"Le recuerdo que soy la prometida de Lord Viggo."

"Y como tal, mi autoridad no debe de ser cuestionada."

El hombre se sorprende por mis duras palabras.

Tal vez esperó que yo fuera tan débil, delicada y tonta como esas damiselas de las que este gordo hombre también disfrutaba.

"Mi Lady, no quise ofenderla..."

"Es solo que..."

Mando callar al hombre dando palmadas con mis manos.

"Quiero el desayuno para mi, para mi doncella y para Lord Viggo en este mismo instante."

"Ahora, retirese de mi presencia."

"O le diré a su amo y señor que estuvo molestándome."

Cierro la puerta en la cara de ese hombre que se queda rumiando su coraje fuera de la habitación.

Mi Belle sonríe también mientras que pasa sus dedos por las profundas incisiones que le hice en el corazón a Viggo.

"Podré crear yo también a mi..."

Mi niña baja la mirada avergonzada.

"Me temo que no podrás hacerlo nunca mi niña."

"Deberas buscar un pretendiente a tu altura de entre los vampiros existentes."

Lilith, Vampiresa SensualDonde viven las historias. Descúbrelo ahora