Esto más que un sueño es una premonición.
Tal parece que algo de la esencia del agonizante Robert se infiltró en mi sistema.
Veo que se acercan provocando un estruendo apocalíptico las tormentas de fuego que yo convoqué.
Los relámpagos rojos caen a la tierra provocando que más de mis huestes despierten.
Estoy al pie de este afilado y escarpado risco que demarca el fin del mundo humano.
Demian ha creado una grieta para que el infierno mismo pueda combatir a su lado.
Vocifero y señalo totalmente enloquecida a Demian desde el risco.
Todavía no puedo escuchar ni descifrar nada de lo que grito, pero una cosa es segura.
Esta batalla será la última.
Puedo sentir mi decisión absoluta para matar de una vez por todas a ese hijo de puta malnacido bastardo malagradecido de Demian.
Esta sería la cuarta batalla que libro contra ese puto dragon escurridizo que siempre logra, de una manera u otra librarse de mi castigo.
Ganaré esta vez.
Estoy segura que ganaré esta vez...
Y por fin... por fin!
COBRARÉ MI FRÍA VENGANZA!
Y quiero comerla despacio... Saborearla, olerla, revolcarme en ella!
Quiero poder abrir en canal a ese bastardo y ver, por primera vez el miedo en su imbécil cara.
Quiero disfrutar de destazar con mis propias garras, dientes y alas ese cuerpo que parece incorruptible.
Aun recuerdo mi primera batalla contra ese bendito de Demian.
Era totalmente inexperta, ingenua y boba.
Todo mi dolor, mi ira, mi resentimiento nublaron mi visión en el campo de guerra.
En ese muy muy lejano entonces, era una pobre criatura despechada y rota que quería demostrarle a mi creador que podía devolverle los golpes que me había dado.
Queria que sintiera en su impecable cuerpo todo el daño mental y físico que me causó.
Todo por la recién creada Victoria.
Esa coqueta y barata puta insulsa!
Demian la prefirió sobre mí.
El...el muy bastardo me cambio por ella!
Además de todo se burlaron de mi abiertamente.
Se rieron de mis aullidos de dolor mientras descargaban sobre mi cuerpo desnudo una y otra vez el latigo de fuego plateado de Demian.
Incluso dejó que Victoria me golpeara sin descanso durante años!
Encadenada por mi cuello con la argolla de la vergüenza, me golpearon sin piedad ni misericordia.
El latigo mordía mi cuerpo llevándose pedazos de mi tierna carne.
Con medio cuerpo destrozado, las articulación quebradas por completo, mis huesos casi pulverizados, ellos se pusieron encima de mi.
Y se besaron.
En ese momento, yo solo era una masa casi deforme de materia naranja molida en el suelo que agonizaba.
Y ellos se besaban apasionadamente ante mis ojos para terminar de torturarme psicológicamente.
Ese día todo cambio.
Jure que no moriría.
Jure que me regeneraría y que me vengaría.
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Lilith, Vampiresa Sensual
Romance"Eres MIA Lilith!" Mi amante vampiro exclama posesivamente. Te atreves a entrar en mi mundo de lujuria eterna? Dejame corromperte el alma...
