En un lejano pais vivia un rey que tenia once hijos y una hija.
Un dia este rey se quedo viudo y sus consejeros le dijeron que tenia que casarse otra vez porque el reino no podia estar sin reina.
Cuando la nueva esposa del rey llego a palacio y vio a los doce hijos del rey lo primero que penso fue en alejarles a todos de su lado: "Esos no son mis hijos y no los quiero aqui", decia.
A la primera que hecho fue a la hija, que se llamaba Elisa. Para convencio al rey que estaria mejor en una granja, cuidando cerdos con unos campesinos amigos suyos. El rey que queria mucho a su nueva esposa, consintio de mala gana.
Otro dia, aprovecho que el rey habia salido de caza, llamo a los once hermanos, les llevo a una habitacion alta y les dijo:
- He decidido que teneis que abandonar este palacio. ¡Id a volar por el mundo!
Y como era medio bruja les convirtio en cisnes e hizo que salieran volando por el ventanal. Cuando regreso el rey y pregunto por sus hijos, ella contesto:
- Se han cansado de vivir aqui y se han marchado, pero no te apures; tu y yo solos, estaremos mejor.
Asi pasaron varios meses hasta que un dia los labradores se murieron y Elisa, que acaba de cumplir quince años, tuvo que regresar a palacio.
La reina sintio una gran envidia al ver lo guapa que era Elisa y llena de odio decidio buscar una manera de echarla otra vez. Una mañana se fue al estanque, cogio tres sapos y los puso en el baño de Elisa, diciendo:
- Tu te sentaras en su cabeza cuando ella venga a bañarse, asi se volvera vaga y perezosa. Tu -le dijo al segundo-, te sentaras en su frente para que se vuelva horrorosamente fea y tu -dijo al tercero- te pondras en corazon para que su alma se haga perversa y ruin.
Cuando Elisa fue a bañarse, los tres sapos se colocaron donde les habia ordenado la madrasta, pero como Elisa era tan pura y tan inocente, los bichos cayeron al suelo convertidos en flores.
- ¡Que fastidio! -exclamo la madrasta-, tendre que utilizar otros medios más poderosos.
Entonces, llena de rabia froto a Elisa con jugo de nogal hasta dejarla completamente negra, y luego la unto con un unguento apestoso. Para completar su obra la enmaraño todo el cabello.
Cuando el rey vio aquello, dijo indignado:
- ¡Que niña más horrible y que mal huele! ¡No quiero verla más; que se vaya ahora mismo de palacio!
Elisa, llorando, abandono su hogar y duranto todo el dia estuvo caminando sin saber a donde. Por la noche llego a un bosque y tan cansada estaba que se acosto junto a un arbol y se quedo dormida.
A la mañana siguiente cuando el sol ya estaba muy alto, desperto y oyo muy cerca unos ruidos extraños:
- "Croac, croac, croac, croac..."
Se acerco y vio a unas ranas a la orilla de un hermoso lago de aguas cristalinas. Muy decidida fue a lavarse, pero al verse reflejada en aquellas aguas grito horrorizada. ¡Que aspecto tenia y que mal olia todo su cuerpo!
Se lavo como pudo y al fin logro recuperar su belleza natural.
- ¡Si pudiera encontrar a mis hermanos! -decia mientras trataba de buscar algo que comer.
De pronto vio a una anciana que se aproximada llevando una cesta de moras en el brazo. Elisa pregunto:
- ¿Ha visto pasar por aqui a once principes cabalgando, señora?
- No, pequeña -contesto la vieja-, pero he visto a once cisnes con coronas de oro sobre sus cabezas. Iban siguiendo la orilla del rio que nace de este lago, camino de la playa que hay al final.
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Cuentos de un libro antiguo
FantastikUna historia que narra diversos cuentos, algunos cuentos tienen un final feliz y otros un final tragico. No hay mucho que decir aqui realmente. Nota: Espero que disfruteis y apoyeis esta historia
