Capitulo 8.-"Traigalo de vuelta"

10.7K 786 92
                                        

Capítulo 8.-"Tráigalo de vuelta"

Cada vez estaba mas alejada de las personas que quería. El contacto con mis padres se estaba perdiendo de a poco. Desde que papá decidió que lo mejor para mí, era alejarme de Justin, no le había vuelto a devolver la palabra. Ni él a mí.
Con mamá todo estaba bien, hasta aquel día.

-No pienso meterme en sus discusiones.-Sus ojos se cerraron y soltó un suspiro. Gladys estaba entre la espada y la pared.

-Mamá, solo te pido que lo hagas entender...-Lleve ambas manos a mi cintura.

-¿Que lo haga entender qué?-Se acercó al sofá, tomó asiento y froto sus nudillos en sus jeans.

-Que yo amo a Justin. Y que no quiero tener que elegir.

-Yo tampoco quiero tener que elegir entre mi hija y mi esposo.

-Sabemos cual es tu elección, después de todo.-Ambas giramos la cabeza en dirección a la calle. El motor de un auto se acercaba más al porche de la casa. Papá ya estaba en casa.

-No digas eso, ____.-Se levantó y poso sus palmas en mis hombros, para luego dar un leve apretón.

-Solo digo la verdad.-Avancé hacia atrás y tomé el bolso del sofá. -Es hora de irme.-La cerradura de la puerta principal sonó. Miré a mamá y asentí. -Y creo que es hora de elegir.-Ella me dirigió una mirada confusa al tiempo que papá entraba a la casa. Nos miró a ambas y cerró la puerta tras de sí. Me acerqué a papá, él dio unos pasos al frente y yo pasé a su lado. Tome el pomo de la puerta y aún dándoles la espalda, dije -: Elijo a Justin.

Quizá fue una de las decisiones mas difíciles de mi toda mi vida, pero debía estar para Justin. Mamá tenía a papá como apoyo, y vice versa. De cierto modo, puede que estuviese actuando como una niña pequeña, pero sentía y sabía, que era una buena decisión. Yo lo amaba, y sabía que él también a mí.

Algunas chicas de la academia me enviaban mensajes a diario, pero al ver que yo no respondía ninguno, sus mensajes fueron disminuyendo. Todo fue igual, incluyendo a Benjamin, y por supuesto a la directora, que dio por sentado que ya no seguiría en el programa.

Esa noche, había ganado lo que mas quería; pero también perdí lo que mas amaba.

Me había dispuesto a verlo. Aunque fuese por medio de un vidrio, lo vería. El día estaba algo nublado y helado. Saqué una sudadera de Justin y me la puse. Tomé una bufanda y unos guantes de lana para luego ponerlos en sus respectivos lugares. Giré el pomo de la puerta y un viento frío reboto en mis mejillas ya heladas. Baje las escaleras del porche lentamente, a la vez que rebuscaba las llaves del Ferrari en mis bolsillos. Introduje las llaves en el cerrojo y entré al auto. El cuero del asiento estaba helado, al igual que el volante. Encendí el Ferrari y me dispuse a salir por la carretera.

Sin pedir indicaciones subí a cuidados intensivos. Los chicos estaban ahí, como siempre, se daban el tiempo y la dedicación. Ambos al verme, se sorprendieron.

-Hola.-Me acerqué a ellos y besé la mejilla de cada uno. -¿Cómo va todo?

-El doctor vino hace un rato, y dijo que habían noticias...-Antes de que Enrique pudiera responder, me adelanté.

-¿Buenas o malas?-Mis manos comenzaron a sudar, y mi corazón palpitaba a mil kilómetros por hora.

-No nos dijo. Solo dijo que vendría en unos minutos.

-Llegue justo a tiempo, entonces. -Ambos asintieron y no dijeron palabra alguna. El silencio entre nosotros reinaba, a excepción del teléfono de recepción, o de las enfermeras y los doctores. Tomé asiento en el piso con las piernas cruzadas y la espalda contra la pared. Miraba mi teléfono de vez en cuando, pero la hora se hacia interminable. Al cabo de un rato, Enrique, golpeteó mi hombro. Dirigió su mirada hacía un largo pasillo y luego a mí.

Changing Attitudes [BOOK 2; Drugs & Troubles]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora