Capitulo 17.-"Jack murió por amor"
No se cuanto tiempo estoy de rodillas sobre la baldosa. Pero el clima no juega a mi favor. Mi cabello desordenado por el viento helado golpea mis mejillas rosadas. Desde donde estoy, logro ver que todas las luces del primer piso están apagadas.
Me reincorporo y limpio mi buzo. Abro la puerta, y aún a oscuras, voy hacia la cocina. Saco una cerveza en lata -de Ryan- y busco en el bolsillo de mi poleron algún cigarrillo suelto. Cuando doy con uno, regreso al patio trasero. Sé de antemano, que la habitación que comparto con Justin en la primera planta, da de lleno con el patio.
Pero no me importa. Esta soy yo. Mi nueva yo. Una mierda que se deja consumir por cerveza barata, y unos cigarrillos del mismo valor. Camino hacia una silla plegable, y cuando estoy allí, recostada, con una cerveza entre las piernas, y un cigarrillo entre los dedos, recuerdo que no solo Amy es mi amiga. Sam se ha acercado a mí de tal manera que puede llegar a ser mi pañuelo de lágrimas. Quizá no debería involucrarla en este lío, quizá Peter se entere, y se lo prohiba. Pero también sé, que Peter no lo haría. Él deja que Sam tome las riendas de su vida. Deja que ella se meta en sus propios problemas. No tan grandes como los de él. Pero de igual forma, problemas.
Cuando he acabado con la cerveza, pienso en ir por otra. También pienso en la idea de llamar a Sam. Pero se que es tarde, y que puedo esperar.
Alguien detrás de mí, carraspea su garganta. Me causa ilusión. Pero sé que no es él. Si así lo fuese, solo comenzaría a hablar. No esperaría mi respuesta. Veo sobre mi hombro, y reconozco aquellos pantalones de pijama. Mas de una vez, ayudé a Alicia para matar el tiempo; la ayudé a tender, recoger, y a doblar la ropa recién lavada.
-¿Qué haces aquí? Te estas congelando. ¿Quieres terminar como Jack?
-Jack murió por amor. Sí. Quizá termine así. -Ryan camina hacia la otra silla plegable y la pone a un lado de la mía. Se acomoda, y me responde.
-El Titanic es una historia que me gustaría vivir. Creo que hoy en día, amar de esa manera...no sería correspondido.
-¿Por qué? -Lo piensa un poco. Ve los cigarrillos sueltos sobre mi estómago y saca uno. Le ofrezco fuego, y él lo acepta.
-Puedes estar enamorado hasta el cuello, pero siempre, siempre algo te hará flaquear. Ahora hay demasiadas cosas a las que puedes acceder. Muchas personas pueden contactar contigo, sin necesidad de vivir en tu misma ciudad, o incluso, en tu país.
-Sí, pero...
-Antes conocías a una persona, y solo te preocupabas de ella. Planeabas con esa persona un mundo ideal. Pensabas a futuro. Porque sabías que lo habría. Todos podemos caer en el pecado, no digo que antes no hubiesen infieles, o que solo hubiesen santos. Pero vaya que las cosas eran diferentes. -No le respondo. Porque se que tiene algo de razón.
-Metí la pata hasta el fondo...-Susurro.
-Lo sé.
-No debí hacerlo.
-No debiste. Pero ya esta hecho. Sea lo que sea que hayas hecho, no hay vuelta atrás. -Se sienta en el borde de la silla y juega con sus dedos sobre el césped.
-Voy a perderlo Ryan.
-Tú lo quisiste así. -Sus palabras no ayudan en nada, lo miro, y las ganas de llevar mis manos a su cuello y ahorcarlo, no pasan desapercibidas. -Pero ___, se que ustedes se quieren. Lo puedo ver. Hagan las cosas bien. Todos sabemos que el accidente que tuvieron, tuvo todas sus repercusiones en ti. De cierta forma, estas mas afectada que Justin. Lo sabes, y no lo niegues. El miedo te abrumó, y te consumió. No voy a justificar lo que hiciste, pero se que no eras tú. No estabas consciente. Algo actuó por ti. Si haces las cosas bien, puede que consigas una historia como la de El Titanic.-Como si fuesen las palabras mas sabias que pude oír en todo este tiempo, me levanto de la silla, y lo abrazo. Él se levanta para poder estar a mi altura. Después de aquel abrazo que tanto necesité, nos separamos.
-No quiero otro final trágico.
-Voy a entrar. Deberías hacer lo mismo. -Sonríe. Niega con la cabeza, y se aleja, me deja sola.
Luego de tres cervezas, y de cinco cigarrillos, mis párpados comienzan a flaquear. Aun acurrucada en la silla plegable, decido esperar un poco más. Son pasada las dos y media de la mañana. Todas las luces de la casa están apagadas. Los cigarrillos me han servido de abrigo, y la cerveza también ha subido mi temperatura. Con mis manos dentro del bolsillo del poleron, me dejo llevar. Aquella pena se disipa, pero solo en ese momento. Soy consciente del golpeteo incesante que hay entre mis dientes inferiores y superiores. Pero no le tomo importancia. No estoy dormida del todo, pero si gran parte.
Mi cuerpo ya se ha adaptado al frío, y mi poleron parece ser el abrigo mas acogedor. En el silencio de la noche, oigo un ruido. Pero el cansancio, sumado con mi cuerpo -obviamente helado- me hace estar en mi lugar. Alguien se detiene frente a mí, puedo sentir su mirada recorrer cada parte de mi cuerpo, pero en especial, mi rostro. Luego de lo que parece ser una eternidad, un brazo pasa por debajo de mis piernas, y el otro por detrás de mi espalda. Me elevan, y luego me dejan sobre un par de piernas duras por el ejercicio. Por instinto parpadeo un poco. Aún dormida, me aferro a aquel cuerpo. El calor que emana es como alcanzar la gloria. Presiono mi cabeza contra su pecho, y en aquel gesto, reconozco ese aroma. Como una niña indefensa, me aferro a él. Siento el cuerpo de Justin tensarse bajo mi cuerpo, pero fingiendo muy bien, sigo en mi plan de estar dormida. Justin esta en su silla de ruedas, comienza a avanzar, y las ganas de llorar incrementan. Cuando pasamos la puerta, el calor acogedor de la casa me da la bienvenida. Una vez pasando por el salón, rezo porque el sofá siga siendo cómodo. Pero cuando sigue avanzando, una pequeña chispa de esperanza se enciende. Con un poco de dificultad logra entrar a la habitación. Sigue avanzando, y cuando estamos al lado de la cama, me toma como puede, y me deja sobre la cama. Abro mis ojos, y lo pillo observándome. Puede que Ryan tuviese razón. Ambos nos queremos.
-Justin...
-Cállate. -Le obedezco.
Avanza hacia el armario, lo abre y saca un par de mantas. Regresa, me lanza una, y sigue su camino hacia la puerta con una manta roja sobre sus piernas.
-¿Qué haces? -Pregunto.
-Voy a dormir. Buenas noches. -Y es ahí cuando aquella chispa de esperanza se apaga. Lo voy a perder. Es lo único que puedo de decirme a mi misma...una y otra vez.
---
Hola beeebas <3 💞🙆
Me encanta leer sus comentarios, algunas son tan tiernas, otras tan malévolas, otras odian tanto a ___, es decir se odian a uds mismas, a no ser que le pongan otro nombre jajaja🌝. Pero de igual manera, gracias por sus comentarios, me hacen el día.
Muchos beeeesos y abrazos.
Las quiere montones,
-Alipolet 🐱💞.
ESTÁS LEYENDO
Changing Attitudes [BOOK 2; Drugs & Troubles]
FanfictionCuando pierdes lo que te mantiene vivo, algo dentro de ti se destroza, se pierde la fe, se pierde todo. Cuando despiertas y piensas que todo seguirá su curso, te equivocas. Quien quieres ha cambiado, y es ahí, es ese jodido momento, en el que reca...
![Changing Attitudes [BOOK 2; Drugs & Troubles]](https://img.wattpad.com/cover/26035901-64-k647295.jpg)