Capítulo 36

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Yo no soy una persona que suele ir siempre a fiestas además no tengo tiempo para pensar en ellas, pero hoy sí que necesitaba ir a una para poder matar todas mis penas.

— ______ ella es Penélope la anfitriona  va conmigo en clase de biología.— me presentó Charlotte.
Sí, había pedido a Charlotte que me llevara a una fiesta y aquí estoy.

— Hola _____—dijo la chica. — Un gusto conocerte.

— Hola.

— ¿Un trago?— me preguntó.

— ¿Eh?— dije desconcertada

— ¿Qué si quieres cerveza?— rio.

— Ammm… sí, me vendría bien una.

— Toma—me dio un vaso. Y si quieres más, allá están servidos—señaló una mesa.

— Sí, gracias.

— ______ tú no tomas—me dijo Charlotte antes de que llevara el vaso a mi boca.

— Estoy tan mal que tomaré tanto esta noche hasta olvidar quien soy—dije y Charlotte hizo una mueca.

Y así había sido, no estaba mintiendo de verdad había venido a ahogar todas mis penas, ahora estaba ebria diciendo cosas incoherentes y dejando rastros de vómito.

— Wuuuuu, ¡sexto!—dije tambaleando. Ops, creo que vo…—no terminé la oración porque ya estaba vomitando en una de las macetas de la casa.

— _______, ya deja de toma—me regañó Charlotte ya en mi octava cerveza. — Estás demasiado borracha.

— Yo no estoy borracha—reí. Estoy muy ¡FELIZ!—grité.

— Ven—me jaló del brazo.

— ¿A dónde vamos?—empecé con un tremendo hipo.

— A casa ______, tú nunca habías tomado y ahora estás tan ebria.

— Que buena amiga eres—reí. ¡Woha!—me caí al suelo.

— ¿Estás bien?—me ayudó a levantarme.

— Estoy perfecta, mejor que nunca.

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— Bien ______, ahora sí, quiero que te duermas ya estás en tu casa y yo tengo que irme a la mía.

— Claro—reí. Aaaadiós—regresó mi hipo.

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— ¿_____?—dijo confundido Niall al verme en la entrada de su casa.

— Sí —reí tontamente.

— ¡¿Estás borracha?!

— ¡No!—me tambaleé. Ya les dije que estoy ¡feliz! Ay—me caí en sus brazos. Que lindos ojos—lo miré fijamente y él se sonrojó levemente.

— ______, deberías de estar en tu casa, tú no me quieres volver a ver.

— ¿Cómo no querría ver a una persona tan tierna como tú? Hip.

— Eres adorable borracha—sonrió dulcemente.

— Adorable tu…

— Bien, bien, me equivoqué —dejó de tomar mi cintura.

— No me sueltes.— me quejé y él suspiró pesadamente. — Eres tan lindo ¿Cómo no me di cuenta antes?— me acerqué a él. A veces me pierdo en tu mirada, pero trato de disimu…

Me acerqué a sus labios y lo besé.

— Sé que me arrepentiré de esto—dijo antes de separarse de mí. Debería llevarte a casa.

La fotógrafa que capturó mi corazón «Niall Horan y tú»Donde viven las historias. Descúbrelo ahora